
Tus aguas no crearan pantanos,
pero una sola gota de ella
saciará la sed de mi boca.
Las estrellas de tus ojos,
tres Magos no guiarán,
pero iluminan el foso de mi alma rota.
Tus manos no sanarán enfermos,
más son el ungüento de mis heridas,
no tienen el poder de curar tormentos;
pero si aliviarlos,con una escueta caricia.
Quizás no seas nadie para los ausentes,
sin embargo para mi presencia lo eres todo,
la arribada de mi espera en la estación
de este ingrato mundo loco.
Un cero en las cuentas frías,
el infinito en la ternura que emanas
la sinfonía de los crueles silencios
el repique de las alegres campanas.
Descanso para mi viejo cansancio
vitaminas inyectas a mi sangre en vena,
por ti suspira mi pecho flagelado;
eres la llave que cierra mis penas.