
Pasamos una gran parte de nuestra vida luchando arduamente para alcanzar el vértice de lo que intensamente anhelamos, de todo aquello que se nos antoja, del capricho que, crédulos, pensamos saciará nuestra avidez de placeres y felicidad.
Mas no importa cuánta energía empleemos en ello, tampoco la ilusión que calcemos para lograrlo ni la euforia que nos posee el día que, al fin, conquistamos la cúspide e izamos la bandera del deseo satisfecho. Porque, más tarde o más temprano, inexorablemente se produce el declive.
Variará el grosor de la herida que provoca sin duda el desencanto, dependiendo de la querencia o el rechazo que, al haber avanzado el tiempo, guardemos por el objeto seducido y, ahora, ajado.
Afluyen los rubores a los rostros adolescentes para, algo más tarde, permutarse la inocencia en púrpura malicia.
Infinitamente más cruel es que la picardía se arrastre, trasmutando en la indiferencia más hueca, permitiendo que suban a los ojos un chirimiri de lágrimas que acaban por desbordarse, anegando de tristezas los subterráneos del alma.
Se eleva la pasión alborotada. Hirviente lava surgiendo desde el volcán del vientre, buscando coronar la cima, el desahogo... la liberación. Mas en cuanto la alcanza se inicia la caída por la ladera y va enfriándose metro a metro, hasta que queda cuajada en inmisericorde frío, dejando a su paso paisajes yermos, estériles de vitalidad, colmados de vacíos.
El delirio de amar, la locura de ser amados permuta, con el paso de los años, en ternuras y cariños en su grado menos apasionado. Río bravo en las alturas que, al llegar al delta, se desangra. Roguemos para que no desemboque en un mar de odios, ya que este es el núcleo del infierno; descender más es imposible.
Y así todo el deambular por la existencia. Nos alzamos hasta el cielo para acabar hundidos en lodazales de desengaños. Volar un aluvión de veces para precipitarnos una infinidad de ocasiones. Desde la tierna infancia a la pubertad; desde ésta a la madurez. Hasta arribar al ocaso de la vida: la senectud. La última etapa de la odisea del ser, cuando, en verdad, ya no nos resta ni una brizna de ambición para recomenzar una nueva escalada.
05/01/2005 20:42.
#.
Autor: odyseo
Pues a mí el tuyo también me resulta muy interesante. Este post me parece muy filosófico (y lo digo como un halago): la vida está llena de cumbres y valles, de subidas y bajadas. Lo importante es saber estar en cada sitio.
Un saludo y espero volver a leerte.
Fecha: 05/01/2005 21:33.
Autor: La mirada del Angel
Despues de responder al post de ayer de Marta / Galatea LEEDLO POR FAVOR
No he dejado de pensar.. ¿Y si lo hacemos? ¿Y si tratamos de verdad desde nuestras posibilidades de cambiar el mundo? Y ¡¡Por todos los diablos¡¡ si no lo intentamos nunca vamos a saberlo.
Asi que tengo un plan:
1.- Objetivo, cambiar los gobiernos por otros mas solidarios. (Que gobiernen las Mujeres)
2.- Preparar un texto claro y convincente (puede ser un cuento) para que quien lo lea interprete el mensaje y se sienta identificado. Preparar en varios idiomas (muy importante.
3.- Divulgarlo por red y por correo.
¿Quien se apunta?
Se admiten sugerencias que no modifiquen el Objetivo.
¡¡¡REBLOGLUCION¡¡¡¡
Pasaros por mi blog y comentad, por favor.
2005.01.06 00:35
Fecha: 06/01/2005 00:51.
Autor: Corazón...
Holas Trini :))
Sí, así es la vida, el ser humano vive en esa incanzable luche por conseguir lo que quiere, pero a mi me parece genial, perseguir metas, tener una estrella que alcanzar, que pena que poco a poco vayamos perdiendo ese espiritud innovador, cuando llegamos a la vejez. Se imagina que sería si lo conservaramos :) Esa época de nuestra vida estaría doblemente feliz...
Trini, escribio su cartita a los Reyes Magos? Espero que le traígan un saco, repleto de amor, paz, salud, dicha y prosperidad.... FELIZ DIA DE REYES...
Un abrazo y beso sinceros,
;o)
Fecha: 06/01/2005 08:20.
Autor: ¿ Y si...?
¿Y si no nos propusiéramos metas? ¿Y si sólo nos preocupáramos de vivir el presente? ¿Y si practicáramos la acción pura, sin motivos, sin intereses, sólo porque hay que hacer lo que hay que hacer? ¿No seríamos más felices?
Fecha: 07/01/2005 08:06.