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No llevadme flores cuando haya dejado de oír el susurro del viento rolando en la madrugada. O cuando mis oídos se vuelvan sordos al jovial repiqueteo de la lluvia, tras los cristales de mi ventana.No llevadme flores cuando mis ojos dejen de admirar ocasos y auroras, ni cuando mi mirada olvide perfilarse de rimel y sombras. No llevadme flores cuando mi olfato se niegue al aroma de mi perfume más preciado, ni cuando mi nariz rechace la fragancia que emiten, en primavera, los jardines polinizados. No llevadme flores cuando mi lengua deje de paladear las golosinas y los alimentos, ni cuando mis labios, a fuerza de helados, se revuelvan contra el fuego de añorados besos. No llevadme flores cuando mis manos derrochen vacíos, ni cuando en mi cuerpo la piel permanezca inmune, a la más efímera muestra de cariño. ¿Por qué, para qué quiero flores entonces? Es ahora cuando las necesito. Ramilletes de besos, bouquet de caricias, racimos de dulces palabras, jarrones de amor y delicias. ©Trini Reina Este poema lo escribí hace algo más de dos años, hoy lo he sacado del cofre de los recuerdos, y tras hacerle unos arreglos, lo vuelvo a editar, precisamente en esta jornada 1 de Noviembre, en que se acostumbra llevar flores a los camposantos para recordar a los difuntos. Etiquetas: Prosas:Trini_Reina, flores, Noviembre 01/11/2006 08:09. Creado por Trini Reina #. Hay 18 comentarios.
La pasión, que de rojo se viste en los sueños, en el vacío de mi alma, sólo usa traje negro. ¿Por qué he de quererte, si bien sé que tu amor me es ajeno? Por eso, porque dueña no soy de tu afecto, todo el querer que te tengo, por mi corazón divaga, acicalado de duelo. ©Trini Reina Etiquetas: De_pitiminí, Trini_Reina, versos, pasión 02/11/2006 21:04. Creado por Trini Reina #. Hay 14 comentarios.
 Autora de la pintura: © Isa
Dulce tormenta que me arrastra hasta tus brazos de querencia y fuego. Y con una lluvia de frenéticos besos, me convences para que a ti me entregue. Y fuimos dos colosos ceñidos por la furia, la violencia melosa y cálida que el deseo impone, y el imán de tu cuerpo, unido a la fuerza de mis ansias, a ti me ancla, aunque el céfiro de la timidez me zarandee.Y, como tempestad de desaforada pasión, subimos al vértice que liberación promete; mas, inexorablemente, del descenso nos percatamos, y aún oponiendo resistencia, vencedor se proclama el cansancio que provoca el amor saciado. Y con más celeridad de la anhelada, dolorosamente, en la planicie de la realidad, exhaustos nos deposita. Y entonces, en tu mirada bucea la calma, mientras en mis ojos una lágrima de renuncia se filtra, hasta que de nuevo tu abrazo, esta vez de diáfana ternura, en mi corazón despeja el manto de bruma que proyectaba amplificar... la duda. © Trini Reina
Etiquetas: Vehemencias, Trini_Reina, pasión, céfiro 04/11/2006 08:30. Creado por Trini Reina #. Hay 21 comentarios.
 Este Post está escrito por una amiga, y editado en su blog: Con sal en los labios . En el comentario que dejé en su blog ,le dije que este post deberían de leerlo muchas mujeres y ella me contestó que ,si quería, lo editase en mis blogs y así lo he hecho, aquí tenéis el testimonio personal de :Con sal en los labios. La agresión a la mujer- Mi Historia." Voy a volverme como el fuego voy a quemar tus puños de acero, y del morao de mis mejillas sacaré el valor pa` cobrarme las heridas.Malo, malo, malo eres no se daña a quien se quiere no, tonto, tonto, tonto eres no te pienses mejor que las mujeres..." * *Bebe Mes Octubre, año 1996... Era un viernes 4 de octubre, frío, lleno de gente, en un bar de San Ramón en mi país. Salía del trabajo, y decidimos ir a comer a un bar cercano "Secretos", mientras transcurría el tiempo, se sentó una joven a acompañarnos, la charla iba y venía, (entre ellos dos), no prestaba atención, y ya sentía cierto temor por lo que había sucedido hacía algunas semanas; pero estaba ahí. La conversación de pronto se detuvo para que resonara un comentario fuerte: "prefiero tener las z*rras que he tenido de novias y no una santulona como esta, que no sirve para nada..." La reacción, la obvia: un escalofrío que terminaba en un temor horroroso. Siguió la noche y al finalizar la charla a causa de un ataque de celos de él, nos marchamos. Al llegar al lugar donde trabajaba para recoger mi bolso pasó lo peor: cerró la puerta del local, vino tras de mí, y sí esa persona con quien llevaba casi 2 años de relación, ese que supuestamente me quería, a quien yo en algún momento e había entregado una parte del corazón enloqueció, 10 años después aún al recordarlo siento algo comprimido en el pecho, entre terror y horror, y salen lágrimas de mi alma, no sé si son de dolor, si son de impotencia, de decepción, o de qué, pero son de esas que duelen tanto que no se han podido secar. Se siente tan horroroso, alguien fuerte, tú débil, una chica de 19 años, su pareja de 25, el silencio, y únicamente en el aire, el sonido de unos puños volando de un lado a un rostro lleno de miedo, con una fuerza que no sabría aún explicar, pegando sin pensar a alguien que aún no entiende el porqué de los golpes, de la fuerza, del dolor. Recuerdo el sonido de mi rostro al recibir cada puño, el grito mudo de mi cuerpo que no podía parar de llorar, el horror en la piel de no saber en qué manera iba a terminar aquella noche, y la cara, su cara de odio, de ira, la cara de un desconocido que solía conocer. Recuerdo con la sensación inclusive, estar en posición fetal en el suelo, tratando de cubrirme el rostro mientras pateaba fuertemente mi estómago, el dolor que sentía, como si cada órgano dentro mío se desprendiera con cada patada, recuerdo mirarlo fumándose un cigarro mientras yo, acurrucada en el piso, lloraba, sintiéndome derrotada, indefensa, vencida, sola, desamparada. Recuerdo cuando me levantó del brazo para quemarme la cara con su cigarro, lo que sentí no se los podría transmitir por este medio, ni por ningún otro, el horror, la desesperación de ver mi rostro marcado para siempre, ignorando por falta de capacidad para pensar en un momento así, la cicatriz eterna que ese momento con o sin quemaduras iba a dejar en mi vida. Caí de rodillas para rogarle que me quemara cualquier parte del cuerpo, pero la cara no; y como un milagro -lo crean o no, parezca ridículo o no, pero así fue-, ví una luz y le imploré en nombre de la Virgencita que ya me dejara por favor, cosa que jamás comprendí, porque jamás he sido seguidora de la Virgen María, pero aún sin entender porqué se lo imploré por ella, no sé si seguramente por ser mujer, algo pasó, y él, quien había sido mi pareja de tiempo, amor y tantas cosas por casi 2 años, se fue y me dejó ahí, tirada en el suelo frío de aquel local de videos. Yo salí casi corriendo y tomé el primer taxi que ví, sin notar que estaba ya ocupado, le dije al chofer atacada en lágrimas que por favor me llevara, y el acompañante le dijo que sí, y recuerdo sus caras al verme, y sus primeras palabras: "muchacha no quiere que mejor la llevemos al hospital se ve muy golpeada, se ve muy mal. "Recuerdo cómo me costó recuperarme, en un proceso que duró años de mi vida, y que algunas veces, al ver la coraza tan profunda que tengo al relacionarme, veo que aún no ha terminado. Recuerdo la depresión que sentí, lo que sale de las entrañas gritándote "no tienes dignidad, no vales nada", no sé porqué, pero eso pasa. Recuerdo cuando Fabio, me dijo al levantarme al día siguiente, que cada vez que ese "X%$"=X(" viniera a pedirme disculpas me acordara de lo que iba a ver ahora en el espejo, y recuerdo lo que ví: Ví mi rostro, que antes de ese día era un rostro lleno de ilusiones, de vida y de brillo en los ojos, por la esperanza que significaba vivir, lo ví alejado de mi misma, envejecido, apagado, sin luz, y como una paleta de colores lleno de rojos, morados, y algunos tonos entre gris y azul, sin quitarle la inflamación tan grande que mi ojo izquierdo se encontraba totalmente cerrado. Desfigurado, no era yo... Además de la hemorragia interna producida en mi estómago, que lucía los mismos tonos que mi rostro, y el dolor que sentía emocionalmente, cada vez que tomaba el tratamiento para la hemorragia, la desinflamación, el dolor, etc. Ha pasado el tiempo, y los dolores sanan, pero las heridas quedan. No sé porqué lo hizo, ni lo quiero saber, no comprendo cómo alguien que es tu pareja puede causarte tanto dolor, y menos aún logro comprender a las mujeres que después de una agresión siguen con su pareja. Pero deben estar tan dañadas ya, que no pueden dejarlos, por los motivos que sea, y no cometamos el horror de juzgarlas, porque no estamos en sus zapatos, ni en el dolor de su alma y de su piel.Pero comprendo su miedo, el horror que sienten de denunciarlos y que luego las termine de matar, porque yo lo he sentido, comprendo cómo se desvalorizan porque yo lo he vivido, y comprendo cada una de sus lágrimas y de su coraza porque yo las he tenido. Una agresión así no se da de la noche a la mañana, se va creando día tras día, con frases, peticiones, regaños, acciones, hasta que llega a esto... Un hombre jamás debería tocar a una mujer, si no es para darle una caricia; lo digo yo, a quien un hombre golpeó en diferentes lapsos de tiempo, durante más de una hora y cuarenta minutos una y otra vez. © Con sal en los labios Etiquetas: Amiga, Sal_en_los_labios_Mujer, violencia_de_género 06/11/2006 14:39. Creado por Trini Reina #. sin tema Hay 22 comentarios.
No fui yo quien cortó los lazos que a ti me unían. No fui yo, que fue la feroz ventisca que asolaba mis contornos, quien cómplice se hizo del frío de tu ausencia y acabó por desgarrar, hilo a hilo, la dulce seda que enlazada a ti me mantenía. Ahí me quedé, terriblemente sola. Sola en el ojo de la tormenta, sumergida al vaivén de los aciagos vientos que se disfrazaban de brisa. Sola, sin atinar con el albor que me revelara, de la desesperanza, la salida.
No fui yo quien cortó los lazos que a ti me unían. Qué más hubiese querido mi alma que permanecer por siempre a tu alma prendida, pero la vida es peligrosa, sobre todo cuando en zarandear las tijeras se encapricha.
© Trini Reina Etiquetas: Prosa:Trini_Reina, tormenta, tijeras, seda, hilo 07/11/2006 12:03. Creado por Trini Reina #. Hay 21 comentarios.
Era un ser tan colosalmente anodino que hasta las pulgas lo miraban por encima del hombro. © Trini reina09/11/2006 19:11. Creado por Trini Reina #. Hay 6 comentarios.
Desde tu orilla a mi orilla, olas de espuma y nácar, cursan misivas de amor que nos reavivan el alma. Al sol de tus negros ojos, se encandila mi mirada. Y la pasión que amanece mar adentro nos arrastra. © Trini Reina09/11/2006 19:14. Creado por Trini Reina #. Hay 15 comentarios.
El norte de mi alma está avasallado por la zozobra que, ladina, se extiende sumando adeptos a su causa, acaparando, día a día, más espacio. El miedo, la incertidumbre, la soledad, el desasosiego, la desesperanza, son sus soldados, que avanzan liderados por el dolor: su adalid.Al sur, en cambio, habita el sosiego, ése que necesito imperiosamente para dar la justa medida de paz a mis viejos huesos, a mi arruinado vigor, a mis irascibles nervios, a mi entristecido corazón; en definitiva, a mí ser en pleno. Su aliada es la mente, soberana poderosa que, cuando esgrime sus argumentos, gana innumerables batallas. Pero hay jornadas en que esta tornadiza reina se despierta confusa y opta por aletargarse en su seno, a riesgo de que la zozobra exhorte a sus huestes hasta el triunfo final. Afortunadamente, la esperanza toca a rebato y recrimina a la razón su dejadez, y ésta, avergonzada, vuelve a poner orden en este desconcierto que algunos días vapulea de norte a sur mi cuerpo… © Trini Reina Etiquetas: Rosas_lirios, Trini_Reina, zozobra, sosiego 11/11/2006 12:10. Creado por Trini Reina #. Hay 13 comentarios.
Cerradas a tu recuerdo mantengo las fronteras de mi memoria, pero a traición te cuelas por los resquicios que quedaron indefensos. Y penetras encubierto hasta el epicentro de mi conciencia, y allí, a traición, te expandes sin clemencia, de oriente a occidente hasta blandir el blasón de la victoria.Y ahí me dueles, hasta que, con afán, de nuevo desenvaino las armas de mi constancia y te barro de mi memoria hacia las lindes del olvido, donde momentáneamente quedes rendido hasta que una lágrima, exponente de mi debilidad, te urja a despertar y vuelvas a perpetrar otro asedio a mis sentidos. © Trini Reina Etiquetas: Vehemencias, Trini_Reina, memoria, resquicios 13/11/2006 21:01. Creado por Trini Reina #. Hay 20 comentarios.
Un gesto, una mirada, un detalle, una palabra… evitan en según que circunstancia de la vida, que tu cuerpo, cual edificio en ruinas, se desplome y caiga en las garras de la desesperanza.Quizá no existan en realidad. Quizá esa palabra sólo reverbere en tus necesitados oídos. Tal vez, esa mirada, sólo la grabe tu retina menesterosa. O aquél gesto, únicamente sea perceptible por tu alma solitaria. O acaso, ese detalle, exclusivamente lo capte tu corazón, en su dolorosa melancolía. Sin embargo, ésa potencia activa; la mente, las saca de su chistera, cual ilusionista avezada, cuando ya, el código rojo de emergencia, con insistencia parpadea y falsamente, te salva de la debacle. Pero, cuando constan como reales, y son evidentes, audibles, visibles, nítidas, tangibles, sonoras… a esa palabra de consuelo, a ese detalle de ternura, a esa mirada de apoyo, a ese gesto de cariño nos aferramos y, con renovados bríos, enderezamos fuertemente los cimientos… ©Trini Reina Etiquetas: Palabras, Trini_Reina, detalles:gestos, miradas 16/11/2006 14:51. Creado por Trini Reina #. Hay 23 comentarios.
Al mar, al sol, a las estrellas, a las montañas... A una flor que abre, a una mariposa extraviada. A las aves que a gran altura vuelan, emigrando a tierras más cálidas. Al canto alegre del gallo, que me saluda cada alborada.Al río que fluye, al valle que marca, a la frescura indomable de una cascada. A aquella nube oscura, ahíta de agua, a la lluvia serena, que me besa la cara; al viento de levante, que mi pelo solivianta. A la luna que me inspira hasta arrancarme las lágrimas. A la sonrisa genuina de un niño, a un anciano de bondadosa mirada. A un enfermo que aún fuerzas posee para emitir una risa clara. Al aire que respiro, al corazón que la vida me guarda. A la música de las fuentes, al rasgueo de de una guitarra, que como un lamento resuena y me llena de nostalgia. A una campana que dobla, o repica en la mañana. A una Dolorosa, que los ojos al cielo alza, a un Crucificado, que, herido en su costado, sangra. A esa fuerza impalpable que habita dentro de mi alma. A mis padres que conmigo sufren, a mi abuela que tiempo ha me falta. A mis hijos, por los que daría la vida, a mi compañero, ese cómplice que me ensalza. Es mi deseo tan alto, que para enunciarlo no tengo palabras, así que, a todas las cosas que la naturaleza me regala y también a otras, por la mano del hombre creadas, una plegaria muda rezo, cargada de fe y esperanza.
©Trini Reina
Etiquetas: Plegaria, Trini_Reina, lágrimas, alegría 18/11/2006 19:51. Creado por Trini Reina #. Hay 22 comentarios.
El día que me dejaste, con negra seda cubrí los espejos y a media luz dejé oscilar la llama de mis velas, en mi alma se instaló el crepúsculo, y sobre mí, como un diluvio, calló la tristeza.Luego, pensé en la levedad de la vida, y en los duelos ineludibles que esta nos lega, y culpable me sentí, por vivir condoliéndome cual trágica plañidera, por un amor, que ya sofocado, había pasado a engrosar el libro de las leyendas. Así que, descorrí las cortinas de las ventanas de mi pena y el sol penetró por mi piel, hasta alcanzar con sus rayos mis frígidas venas, entibiando mi sangre hasta tornarla vivaz y ligera. En mis labios se reanudó la sonrisa, que con tu adiós, quedó del dolor prisionera, y al mirarme a los espejos, ya sin su luto de seda, en mi mirada vislumbré la sombra; de una esperanzadora promesa. ©Trini Reina Etiquetas: Levedad, Trini_Reina, espejos, miradas, renacer 21/11/2006 07:15. Creado por Trini Reina #. Hay 15 comentarios.
Amor, si llegas pronunciando adioses, ¿cómo quieres que te dé la bienvenida? Si, después de una eternidad sin verte (porque eterno es el tiempo de tu ausencia), ¿cómo pretendes que abra en canal mi corazón y lo exponga de nuevo al dolor de tu partida? Déjame al menos que conserve la puerta entornada para que así, cuando te vayas, sea menor la hondura de la herida. Amor, si llegas entonando adioses, ¿cómo exiges el azúcar de mis palabras, si ya el acíbar de tu precoz despedida me ha inundado de amargor el alma? Imposible será que muestre mi risa en su apogeo, ni la chispa de deseo que proyectaba escapar de mis pupilas. Amor si llegas, mantén en silencio el exacto minuto de tu ida y gocemos del tiempo, frugal o demorado, que, para amarnos, nos ofrende la vida. © Trini Reina
Etiquetas: Amor, Trini_Reina, bienvenidas, adioses 24/11/2006 07:13. Creado por Trini Reina #. Hay 13 comentarios.
¿De dónde vienes? ¿Adónde vas? ¿Con quién? ¿Qué haces? ¿Con quién hablas? ¿A qué hora vendrás? ¿A qué hora llegaste? ¿Vas a salir? ¿Hoy no sales? ¿Y por qué?... Todas estas preguntas y muchas más de este estilo, aún hoy, en que en el horizonte veo como comienzan a desplegarse mis cincuenta años, me las continúa haciendo mi madre cada vez que se tercia. Y no sólo mi madre, sino cualquier amiga que se cruce conmigo cuando paseo por mi pueblo, o alguna vecina que me salga al encuentro en la escalera… Y yo siempre doy explicaciones de mis actos, sobre todo porque es una costumbre y ya se sabe lo difícil que es erradicar las costumbres. A mi no me molesta la mayoría de las veces oír estas impertinentes encuestas, porque bien sé que las preguntas son más por cortesía, o por entablar una conversación, que por el simple hecho de cotillear o criticar. ¿De dónde vienes? ¿Adónde vas? ¿Con quién? ¿Qué haces? ¿Con quién hablas? ¿A qué hora vendrás? ¿A qué hora llegaste? ¿Vas a salir? ¿Hoy no sales? ¿Y por qué?... Todas estas interrogantes le lanzo a mi hijo -el de la eterna adolescencia- y me dice que lo agobio. Así que llevo días realizando ejercicios de mudez. Hay veces que me quedo con la pregunta en el cielo de la boca, o la paralizo en la punta de la lengua, y otras se me escapa sin rienda, e interiormente me maldigo por haberla lanzado impetuosamente y así perder puntos en mi adiestramiento especial, de mutismo, para estos casos. Y lo peor de todo esto es que el día que apruebas con un sobresaliente (lo que quiere decir que te tragas enteritas las interrogantes), ese portentoso día, es mi propio hijo el que me interpela extrañado: “Mamá, ¿qué te pasa que no me has preguntado de dónde y con quién vengo?” ¡Vivir para creer! ©Trini Reina
Etiquetas: Costumbres, Trini_Reina, preguntas, madres, hijos 26/11/2006 09:39. Creado por Trini Reina #. Hay 20 comentarios.
Aquí te muestro, en la palma de mis manos, esta luminaria de marfil y cera, que estará prendida, para desear a tu prosperar, la más venturosa estrella. Y ese día, que retornar puedas y quieras, al volver la vista atrás, desde la azulina distancia, o inclusive, bajo un celaje de tormenta, vislumbrarás en la lejanía el resplandor de estas dos velas. Y su luz, sin peligro, guiarán tus pasos por la vereda; que te traerá nuevamente, a la patria de mis letras.© Trini Reina Etiquetas: Amigos, Trini_Reina, caminos, letras:luz 28/11/2006 14:20. Creado por Trini Reina #. Hay 8 comentarios.
Agoniza noviembre. Apenas unas hojas en los árboles suspendidas, a las que para rendirse les basta el afligido beso de la brisa.Lágrimas a manera de lluvia, con indolencia el celaje dosifica. Como un lento padecer que en el tiempo se eterniza. Gélidas son sus alboradas. El viento, sin piedad, barre las calles marchitas, que ostentan soledades, al franquear cualquier esquina. El sol oportunidad no tiene de relumbrar esplendoroso ni a mitad del día; más parece un remedo de luna llena, con esa palidez tan fría. Y qué cortas son sus tardes, pues, con prisas, la noche acude a su cita. Apenas una tímida estrella por error se asoma entre una trama de nubosidad tupida. Agoniza noviembre. Y todavía, en sus últimos estertores, continúa destilando melancolía. ©Trini Reina
Etiquetas: Noviembre:Trini_Reina, otoño, hojas |