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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2007.
Soñé que arribabas a mis contornos y percibí que traías las manos desnudas de equipaje y, aunque te ofrendé la más radiante bienvenida, como sólo en ensueños puede darse, al instante comprendí que no acudías para quedarte.Te presentí a la deriva, como un velero que navega entre dos mares y no acierta a qué corriente otorgarse. Te llamé, mi voz hasta ti llegó tenue, en las alas del aire, y tú me miraste con el dolor en los ojos y la renuncia en la sangre. No auguré qué supremo motivo impedía a tu cuerpo hasta el mío allegarse y aunque elevé con donosura mis manos, anhelando a las tuyas prodigarme, allá permaneciste inmóvil y ni siquiera en sueños saboreé el delirio de amarte. “Y es que hay amores tan intrínsecos que ni en sueños se avienen a declararse”. © Trini Reina Etiquetas: Prosas, Trini_Reina, ensueños, intrínsecos, sueños 01/02/2007 18:54. Creado por Trini Reina #. Hay 20 comentarios.
Llueve… Lloran los cielos lágrimas de agua mansa y macula los cristales de mis efímeras ventanas.Llora el cielo una lluvia morosa y helada, que contagia el espíritu y agrisa la mirada. Es curioso como el día mimetiza con mi alma golpeada, hasta el punto que se mezclan el dolor de los cielos heridos de invierno, y el de mi corazón que, deshabitado, se desangra. ©Trini Reina Etiquetas: Lluvia, Trini_Reina, ventanas, cielos 05/02/2007 12:58. Creado por Trini Reina #. Hay 14 comentarios.
 Autora de la pintura:Isa Dice mi corazón que hasta aquí llegó, que renuncia a dilapidar, en nombre del amor, más latidos de su precaria energía, que su soledad, de la que tanto renegó, ahora se ha convertido en plácida compañía.Dice mi corazón, alzando el triste pañuelo de las despedidas, que prefiere palpitar sereno en brazos de la nostalgia, a ese sin vivir que sufre, esperando el advenimiento de una de tus caricias. Dice mi corazón que se cansó de tan alta apatía, como ése a quien ama, sin misericordia, le manifiesta, día tras día. Así que hoy, ataviado de medio luto, no irradia ni desolación ni alegría, sólo un viso de paz y un deje de melancolía; pues sabe que el tiempo, ese señor que el dolor amortigua, lo colmará de ilusiones y reparará, lentamente, sus constantes de dicha. Hoy mi corazón da la espalda a tu envenenadora desidia y emprende rumbo hacia las fronteras de una nueva vida. ©Trini Reina Etiquetas: Prosas, Trini_Reina, corazón, pañuelos, desidias 08/02/2007 12:19. Creado por Trini Reina #. Hay 16 comentarios.
 Autor de la pintura: Pierre-Auguste Renoir Hoy me visitó Pepita. En cuanto la invité a pasar, adiviné que acudía con ganas de confidencias. Ella, que por lo general abusaba de los monosílabos en nuestras conversaciones, que debería decir, para ser más explícitos, mis conversaciones, porque generalmente era yo quien hablaba, se limitaba a escucharme como ausente y, de vez en cuando, agasajaba mis oídos con un “sí” o, un “no” o, a lo sumo, un “tienes razón”,Pero hoy Pepita, además de vestida con su innata melancolía, de la que en escasas ocasiones la vi desnuda, comparecía con intención de hablar. Algo se le removía en la lengua y tenía que soltarlo. Tomó la palabra incluso antes de sentarnos y comenzó a charlar, más para ella misma que para mí. Me dijo que había estado reflexionando (mal asunto la reflexión) y se había percatado de que en sus más de cincuenta años de vida, nadie, absolutamente nadie, le había pedido perdón por la herida, real o hipotética, que le hubiesen ocasionado. No escuchó esa palabra que, aunque no es sano abusar de ella, sí en ocasiones es vital para el alma, de la boca de sus hijos, quienes en su egoísmo daban por hecho que el daño que le causaban iba inmerso en el contrato que Pepita firmó al engendrarlos. Ni a su pareja en los años que vivió; muy al contrario, era ella, culpable o inocente, quién la pronunciaba siempre para así poner inmediata paz y resguardar por los siglos de los siglos el “sagrado” matrimonio. Ni su hermano, con quien tantas veces se mostró en desacuerdo y que, aunque poco le duraba el enojo, corría sobre la ofensa un tupido velo y “aquí paz y después gloria”. Tampoco lo oyó de los amigos… ni siquiera de ti, me reprochó, que eres mi más intima amiga… De repente calló y aproveché para servirle una taza de café. Tras los cristales la lluvia se acrecentó y Pepita y yo nos sumergimos en un cómplice silencio que sólo rompía la música del fuerte chaparrón. Me entraron unas enormes ganas de abrazarla, de que a través de mis brazos le llegara mi cariño y mi consuelo; pero conociéndola, comprendí lo inapropiado de esa muestra de afecto, ya que el momento de las confesiones había concluido. Así que me levanté y fui a la cocina a por unos dulces, para que, al menos, artificialmente, a Pepita se le endulzara la tarde… ©Trini Reina Etiquetas: Relatos, Trini_Reina, cafçe, amigas, confidencias 13/02/2007 15:31. Creado por Trini Reina #. Hay 11 comentarios.
En su ingenuidad, creyó haber burlado a la húmeda sombra. Vivió sumido en fantasías de sol y añiles cielos. Quedó hipnotizado por la nívea luz de las estrellas y lo encandiló el amarillo rostro de la luna. Sordo fue al silbido del miedo. Ciego al esqueleto, que ante él serpenteaba, vestido de harapos. Hasta que fue sacado de la inopia por un alarido infesto que lo arrojó a la realidad y lo dejó temblando. Y entonces, ante él se abrieron de golpe las puertas del desierto… ©Trini Reina Etiquetas: Prosas, Trini_Reina, desiertos, añiles, realidades 19/02/2007 13:17. Creado por Trini Reina #. Hay 25 comentarios.
Pábulo no demos a esta despedida. Mantengamos la frente alta y el alma erguida.Exhibamos a dúo las falsas sonrisas: la que yerra por tu boca, la que en mis labios se marchita. Roja flor, perdiendo pétalos a favor de las espinas. Erijamos sin demora fronteras equitativas. Y aislémonos a suturar cada cual su propia herida. A medias matamos una pasión que, cuando briosa germinaba, en dulce fuego nos consumía. Y ahora, llegado el crepúsculo, nos sucumbió el amor, tras lenta agonía. Y aunque de acuerdo estemos en que este adiós nos deja las entrañas doloridas, sabedores somos que el desamor que nos dedicábamos infinitamente más dolía. Pábulo no demos a esta despedida. Mantengamos la frente alta y el alma erguida. ©Trini Reina
Etiquetas: Poemas, Trini_Reina, almas, despedidas, espinas 22/02/2007 20:31. Creado por Trini Reina #. Hay 16 comentarios.
Cuando la noche fundó nido en mi pecho y en las afueras acampó la madrugada, rayitos de luna fueron tus palabras. Rayitos de luna que, de brillos, incendiaron mi mirada. Y aunque largo fue el naufragio y negras las olas que me surcaban, te convertiste en el auxilio que impidió que me sofocase en ese mar de sombras que aún hoy me reclama. Y entre tus brazos descubrí el extranjero país de la pasión. Y fueron tus besos los que reinventaron en mi alma la ternura. Y fue tu cuerpo magnánimo abrigo, porque en ti siempre hallo hospedaje cuando el dolor alcanzarme quiere. Pues, quieras o no, el poder tienes para con una lisonja, un signo, una sonrisa… desclavarme del vasto crucero de la amargura. ©Trini Reina RECITADO Etiquetas: Prosas, Trini_Reina, madrugadas, amaneceres, abrigos |