
Un cri, cri, cri, genuino
zarandeó mi sueño
y desperté soliviantada.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac...
para los tímpanos una espada.
La noche se hace eterna
en el enmarañado fru, fru
de las sábanas.
Kiquiriquí, kiquiriquí,
ya se eleva la madrugada.
Con el pío, pío, pío, a la aurora,
saqué mi bandera blanca.
Y, tanteando las zapatillas,
agotada, abandoné la cama
Plaf, plaf, plaf, plaf...
De onomatopeyas, amigos,
está la noche sembrada.©Trini Reina
También en:Vehemencias en Blogspot
24/05/2009 08:35. Creado por
Trini Reina #.
Autor: uma
De preciosas onomatopeyas que nos acercan la alborada, que nos devuelven al dìa renovados y sobretodo agradecidos a la vida.
Un placer volver por tus versos.
Un beso Reina!
Fecha: 24/05/2009 16:39.
Autor: Malena
Divertido este poema, Trini. Me ha encantado. Si te dijera que uno de mis hijos me regaló por mi cumpleaños un despertador que me despierta con trinos de pájaros...
Besos y rosas.
Fecha: 24/05/2009 22:17.
Autor: Loles
Muy simpático el poema, tengo un relós de pared que las noches de insomnio…no te cuento, jaja un beso guapa
Fecha: 25/05/2009 00:34.
Autor: bohemia
Onomatoversos y para ti onomatobesos...muack muack...ssssmuack...ayyyyyyy...
tic tic tic...(mis pasos alejándose)
:o) jijijiji sonrisa de lejos
Fecha: 25/05/2009 23:07.
Autor: Una mirada...
Sonidos -tan, tan cotidianos- que pocas veces nos detenemos a escuchar y que, en ocasiones, sólo somos conscientes de su existencia cuando no los escuchamos.
Un abrazo.
Fecha: 31/05/2009 10:19.