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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2009.
Pasa la vida bebiéndose el viento como los trenes
®Trini ReinaEtiquetas: Senryu, vida, tren 02/01/2009 10:58. Creado por Trini Reina #. Hay 21 comentarios.
Madrugada de Reyes... En el corazón, un lazo, de ilusión celeste.La mente del niño -cuchillito aleve- murmura que suben por la calle La fuente, los tres Reyes Magos, vecinos de Oriente. La brisa mueve las ramas, y a él le parece que Baltasar lleva alas en sus sandalias verdes. El aire es una campana que la fantasía promueve. Al niño se le alargan las horas, las estrellas irse no quieren, los minutos se hacen eternos, las voces de la noche se encienden; el ulular de una lechuza, bufar de camellos le parece. ¿Será Gaspar que se acerca a pasitos breves, con grávidas alforjas, henchidas de juguetes? ¡Qué impaciencia le domina, qué fiero el sueño que le puede! Se le apagan los ojitos imaginando pesebres. Con su capa escarlata, Melchor majestuoso viene. Sus regias barbas corpúsculos de nieve. Al fin lo rinde el sueño, cuando la aurora se extiende. Sobrecogido, el niño despierta, en sus labios, la sonrisa se mece. Antes de bajar de la cama a juguetear, diligente, piensa que este año, de nuevo, ¡se le escaparon los Reyes! ®Trini Reina
Etiquetas: Poemas, Reyes_Magos, madrugada 04/01/2009 09:00. Creado por Trini Reina #. Hay 29 comentarios.
La lluvia cala las calles, clemente, esta tarde cabizbaja de adviento. Vehemente y a ráfagas el viento, fustiga el empedrado intermitente.Suspendido el paisaje decadente. El reloj transita con desaliento y un vestigio, como de otrora, cruento al espíritu comprime insistente El entorno hiere al ser con terquedad y de álgida saudade lo quebranta. Mientras se multiplica la soledad. Desafina la lluvia y su levedad Con el rejón que oprime la garganta y devasta las entrañas sin piedad. ©Trini Reina Etiquetas: Poemas_para_el_aula_sonetos 08/01/2009 08:03. Creado por Trini Reina #. Hay 22 comentarios.
Apareció con el año y escarchó mis sábanas. Carcomió sienes y huesos y prendió en mi piel su flama. Tiritones, frío y sudores y una tos perseverante y taimada, me acompañan día y noche con una fe descarada.
La gripe llegó, sentada en la cima de mis uvas y hasta los ojos de champaña y en mi casa se encuentra tan a gusto que, entre olas de escalofríos, sin piedad, me bambolea en su resaca. El termómetro es un seísmo, entre mínimas y máximas.
Subimos ya la cuesta de enero y ningún aire viene a llevársela. La nieve cae en las calles dejando su blanca estampa y ella se asoma tras los cristales y decide, ante tal panorama, que sin duda, prefiere quedarse; conmigo en la cama.
©Trini ReinaEtiquetas: Vivires, gripe 11/01/2009 10:26. Creado por Trini Reina #. Hay 26 comentarios.
Te veré mañana...Aguárdame en la hora más tenebrosa de la soledad esclarecida. Presiénteme constante a tu costado, allá en las aristas del crepúsculo, o en la incomparable cerrazón de la madrugada. Espérame en la última frontera de esa pasión que nos puebla. Te veré mañana... Aunque se desvanezcan bajo mis huellas los caminos y sólo al espíritu quede fortaleza para a ti allegarme. No podrán detenerme tempestades ni mareas; ni siquiera las multitudes en los andenes. Espérame a la diestra de vergeles decadentes o en las exuberantes ramas de la aurora. Mi fervor conquistará rompientes como fragata en pos de una isla en la esperanza. Te veré mañana... Aunque haya de arrancar, una a una, las espinas al exilio. Espérame que iré, aunque la nieve de tu olvido escinda mis alas. ©Trini Reina 14/01/2009 07:38. Creado por Trini Reina #. Hay 24 comentarios.
TEXTO Y FOTOGRAFÍA DE JUAN CARO Calle larga, ahora, Clara Campoamor, allá por los años cincuentaEl paseo… Hace muchos años, más de cincuenta, había dos paseos en Tomares. Uno, orillado de pinos, era el paseo por el que se subía hasta Sta. Eufemia. Otro, el de los novios, o más bien, futuros novios. Iba desde la antigua Caja de Ahorros, la casa del Mellizo, hasta la iglesia. Desde la primavera, hasta principios de otoño, por las noches, la calle, llamada entonces Calvo Sotelo, hasta las Cuatro Esquinas, y Navarro Caro, nombre que aún conserva, desde las Cuatro Esquinas hasta la iglesia. Eran noches preciosas, el amor flotaba en el ambiente y en la calle se notaba una alegría inmensa. Paseábamos al lado de la mujer que amábamos y queríamos para esposa… Las parejas más estables, llegaban hasta la Virgen de las Nieves, torreón de Montefuerte o hacienda de Navarro… En ese trocito había mas intimidad. ¡Cuántas parejas conocí durante aquellos años…¡ Siempre nos paseábamos los mismos, que éramos muchos. Casi todos llegamos al matrimonio, aunque ya falta mucha gente, y los que quedamos, ya mayores, recordamos con nostalgia aquellos tiempos tan cándidos e inocentes, aunque en aquellos amores había pasión e ilusión… Mucho más que ahora. Hablo de vuestros padres, si sois jóvenes. Años malos económicamente hablando, aunque en esos momentos, España comenzaba a remontar el vuelo… El amor es el mismo, pero ya no hay paseo. Hoy son bares de copas o discotecas, cosas ambas contra las que tengo nada, pero que no me parecen tan ilusionantes como aquel paseo de pueblo… Daría… Yo no sé que daría, como dice Bécquer, por volver a pasear por el mismo sitio… Juan CaroEtiquetas: Raíces, memorias, Tomares, Juan_Caro 17/01/2009 08:24. Creado por Trini Reina #. Hay 9 comentarios.
Pilotos, huelgas, invierno, Magdalena y ministra, pródigas tempestades y fomentos.Viajeros desarraigados, evasivas, Aena y silencios. Madrid y equipajes se desperezan: iracundo y blanco aeropuerto. Agonizan carteras y paciencia, mientras la nieve encanece mentes y cielos. Barajas que arde en desconcierto; sin controladores, con cadenas, sin pistas ni vuelos. ©Trini Reina De poemas para el aula
Etiquetas: Poemas_para_el_aula, Noticias, periodicos, actualidad 18/01/2009 18:14. Creado por Trini Reina #. Hay 18 comentarios.
Mísera de estrellas, esta noche potente que a su guarida me arrastra. En el firmamento del alma no hay voluntad que, a fuerza de albores, evite mi caída. Y desciendo a ese abismo donde, soberana, se recrea la tristeza.©Trini Reina 21/01/2009 07:30. Creado por Trini Reina #. Hay 21 comentarios.
Tus lentas manos aceleran mi corazón embelesado. Sobre mí tez descienden como lluvia de abril, anegando de emoción a este ser que, cautivado, te contempla y que perdida tenía la fe en amores trasnochados. Ahora, la piel recobra, a pétalos, la juventud; mientras, como rosas, la pasión aflora en el vientre arrebatado.
©Trini ReinaEtiquetas: Poemas_para_el_aula_Titulando 24/01/2009 09:58. Creado por Trini Reina #. Hay 20 comentarios.
Sin ti transito abismos inclementes, galerías donde el sol jamás posó sus rayos, caóticas veredas en las que peregrino contando pasos, hasta que mueren las cifras. Mientras, por las orillas, se multiplican las salamandras.Sin ti la aridez que me abarca deserta de hallar alcores de agua y al alba expiró el venero que nutría mis corolas, Sin ti la sonrisa se ahogó en la marisma de los ojos. Y, arrebatada, la soledad radica en mis páramos sus divisas. Hoy, sin ti, no hay huracán que me arranque del abandono y me allegue a otra tierra, donde nunca se supo de tu nombre. ©Trini Reina Etiquetas: Poemas_para_el_aula:Titulando 27/01/2009 09:15. Creado por Trini Reina #. Hay 17 comentarios.
 Texto y fotografía de Juan Caro Adios, Tomás de Ybarra... Hace unos días pasé por la puerta de mi colegio de la infancia, el Tomás de Ybarra. Aproveché que estaba la puerta abierta y entré... La primera sensación fue de soledad. El silencio retumbaba en sus galerías, antes poblada por gritos y risas infantiles. ¿Hay algo más triste que un colegio sin niños? No lo creo. Jamás vi un lugar tan vacío. Ya no olía a gomas de borrar, Milán, si no recuerdo mal... Ni se escuchaba el rumor de las clases mientras el Maestro declamaba la lección, ni se oía a ninguna clase cantando la tabla de multiplicar... A mi memoria me vino un quince de septiembre de mil novecientos cuarenta y siete. Mi madre me llevó al colegio por primera vez. La calidez de su mano aún la siento en la mía... Ha pasado mucho tiempo... Yo fui alumno hasta el año cincuenta y cuatro. Siete años en los que el Tomás de Ybarra fue mi casa, donde estaban mis amigos; donde mi Maestro, D. Julio, me enseñaba que una flor tiene cuatro partes. Preciosos recuerdos de mi niñez... Recordando a aquel Maestro que tuve, pensé en que mi vocación era la enseñanza, estar rodeado de niños para ir moldeando sus almas y prepararlos para la vida que llegaba... Me hice Maestro yo también, anduve por varios pueblos, hasta el año mil novecientos setenta y siete, en el que el día uno de septiembre tomé posesión como Maestro en el colegio donde me formaron de niño... Las aulas no eran tan grandes, ni me podía resbalar por sus pasillos, como haciamos al volver del servicio. No estaría bien que viesen a uno de los profesores tomando carrerilla y resbalando por las losetas pulidas por los pies de los niños a traves de tantos años... Llegó el año dos mil dos, y con él mi despedida. Mi jubilación. Habían sido cuarenta años de esfuerzo, cuarenta años llenos de amor por mis niños y niñas... El otro día, estaba la puerta abierta, y entré en el colegio, me vino a la memoria un poema que hice al despedirme del Centro... En la anochecida
En el anochecer de mi vida el camino se desvanece. ¿He llegado a alguna parte? Porque fueron cuarenta años con cuarenta muertes. Cuarenta adioses, cuarenta inviernos y cuarenta cursos con sus atardeceres... Cuarenta amaneceres, cuarenta corazones, uno por año, latiendo a la vez, muchas, muchas veces. Cuarenta primaveras con cuarenta cascabeles. Ahora digo adiós. Ya llega el momento en el que anochece. Y en el anochecer de mi vida recuerdo cuarenta veces, las cuarenta primaveras ... y cuarenta amaneceres... y cuarenta corazones latiendo a la vez. Todos juntos. Cuarenta veces. Juan Caro - Junio 2002 Etiquetas: Tomares:Juan_Caro, Tomás_Ibarra |