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Autor: Un Tomareño anónimo "Al lado de la puerta de Montefuerte, Santito colocaba todos los años, por la Velá, la humilde tómbola de la hermandad. Las papeletas se fabricaban con la mitad de una cuartilla, enrolladas desde un pico, y atadas luego con fino alambrito. En las estanterías se ubicaba un mundo variopinto de objetos. Macetas, toallas, búcaros, botellas de vino, cuadros, jarrones, una radio Iberia. ¡¡Otro premio, niña!! ¡¡Otro premio!! Gritaba Costales, ronco, al altavoz cascado. En la acera, en la puerta de la casa de Casero, colocaba todos los días su mercancía, dentro de unas angarillas, un serrano con gorrilla ajada. Los niños, nos colocábamos alrededor, viendo cómo pelaba higos chumbos de todas las tonalidades: verdes, pardos, rojizos, pajizos, dorados. La gente, sentada en los veladores que Virgilio había colocado en las Cuatro Esquinas, tomaban tapas de pavías de bacalao y tinto con sifón. Un olor a aceitunas zapateras, se esparcía por toda la calle Larga." Trini En los atardeceres de julio y mitad de agosto, cuando el sol perdía su poder, y la brisa de poniente acudía a refrescar las achicharrantes calles, Salvadora, la mujer de Santito, y su hermana Dolorida, sacaban las sillas a la puerta y allí se sentaban a tomar el fresco, mientras charlaban con todo aquel que pasaba por la calle; en aquel tiempo todos nos conocíamos… Los niños del barrio jugábamos, cuesta arriba, cuesta abajo, correteando, y ellas, las dos hermanas, formaban parte del paisaje. Aquel verano me sentí importante pues, Salvadora me eligió a mí, entre otras amigas, para elaborar las papeletas de la tómbola; trabajo que hasta entonces sólo realizaban las zagalonas… Con el taco de papel blanco, suave, perfectamente cuadrado, y una especie de rejilla de alambre finísimo, del que tirando de un extremo tenía que extraer los hilos de metal, yo corría eufórica hasta mi casa, con la sensación de ser adulta… A la hora de la siesta, sentada en el suelo, comenzaba la faena: humedecía el índice y el pulgar con la lengua y frotando el papelillo entre los dos dedos construía una especie de delgadísimo pitillo. Luego, lo ataba con el alambrillo. Esas eran las papeletas, sin premio, para la tómbola. Las impresas con los números de los regalos las preparaba la Hermandad Sacramental. Aquel fue el último año que se usaron ese tipo de boletos, ya que, en la siguiente Velá, llegaban totalmente sellados desde una imprenta.
Del 2 al 6 de septiembre se celebra la feria de Tomares, antes, Velá. Muchas cosas han cambiado a lo largo de los años, pero la tómbola sigue, como antaño, siendo tan original como siempre. Los regalos que se rifan son aportados por particulares, entidades y empresas, gratuitamente, y los beneficios son para la Hermandad, que así subvenciona las Cofradías de Semana Santa. Feliz Feria a los vecinos de mi pueblo y bienvenidos a todos los que quieran visitarla. 02/09/2009 14:06. Creado por Trini Reina #. Hay 11 comentarios.
MIEDO:
Vacío. Veredicto contra el cuerpo. Anti luz y soledad. Espinas en la palabra. Lo inesperado. Cuchillos por caer. Caer. El dolor que punza. La faz de la muerte que me acecha.
LUZ:
Vivir. Vida. Sentir. Albores en el alma. Días ganados a la muerte. Sol rompiendo nubes. Música en las sienes. Pasión. Primavera que amanece.
©Trini Reina Marzo 200904/09/2009 08:11. Creado por Trini Reina #. Hay 8 comentarios.
Observo al día que flamante nace -ahora tan nuevo, y viejo en horas- Pregunto al rosicler qué traerán hoy sus nubes desvaídas, pero el silencio es respuesta que ni resta ni otorga. El aire promete alivio en este verano que caduca y es una delicia su límpido aroma. Los sonidos son distintos que ayer y, sin embargo, afines. El jardín languidece un punto más, añorando una lluvia salvadora. Ante mis ojos embargados una hoja cae en su temprana muerte. De la noche y sus desvelos sólo queda un recuerdo ingrávido. Tinieblas. La inquietud virulenta, que en mi corazón se elabora, pierde tenebrosidad ahora que el cielo derrocha claridad sin remiendos de sombra, e intento fugarme del trémulo latido que al alma incomoda.Observo al día que flamante nace, con un déjà vu que me desborda. ©Trini Reina Septiembre 2009 07/09/2009 07:31. Creado por Trini Reina #. Hay 6 comentarios.
Pie de foto: Antigua vereda en la actualidadEn aquellos años de niñez -años cincuenta de pasado siglo- nosotros, los niños de Tomares, salíamos poco a otros pueblos. En todo caso, de día, a ver otro médico distinto, porque siempre lo de fuera era mejor que lo que teníamos en casa. De noche quizás a otros pueblos, menos a Castilleja de la Cuesta, nadie era capaz de ir a ese pueblo, aledaño al nuestro, porque había que pasar por la puerta de dos cementerios. Y de noche… Con esto quiero decir que nuestra vida transcurría en Tomares, plácida y feliz, como es siempre la vida de los niños, y para mí, la vereda, que después supe que era real, se asemejaba a los desfiladeros de las películas del Oeste de las que proyectaba Baldomero en el Cine España, nombre casi obligado en aquellos años de la posguerra. Nuestros maestros, D. Julio, D. Antonio y algún otro más, nos llevaba de merienda, a la era de la Hacienda del Santo Cristo de la Mata.Para mí era una extraordinaria aventura ir de merienda al campo con los demás niños del colegio… Aquella vereda tenía algo misterioso, no se veía lo que había detrás de aquellos altos vallados y me imaginaba lo que no era, porque, en realidad lo que habían eran olivares, pero en mi imaginación eran valles y montañas a las que ya iría de mayor. Eso era lo que pensaba. En las orillas de la vereda habían grandes matas de hinojos, con su olor característico y por el suelo muchísimas matas de tomillo. Ese pequeño, pero valioso matorral y que sirve para muchas cosas. Llegábamos a la era de la Mata -me imagino que nuestros maestros ya lo habrían hablado con los dueños o con el capataz de dicha hacienda- y allí, en el mismo momento de la llegada ya llevábamos hambre, con lo que lo primero que caía era la merienda. Un trozo de pan con chocolate o carne de membrillo. Enseguida el partido, con una pelota de goma blanca y con nuestras alpargatas, que terminaban destrozadas aquella misma tarde. Una vez llegado el momento de la vuelta, los maestros tocaban las palmas (forma usual de llamar a los niños) y nosotros acudíamos rápidos a formar las filas para que nos contasen. Para la vuelta el camino se hacía más cansado, pero feliz… ¡Con cuántas cosas sencillas pasábamos nuestros años de niño, llenos de sueños e ilusiones…!Daría años de mi vida por volver a vivir aquellos momentos… No sé, Trini, si a ti te llevaron alguna vez a la era del Santo Cristo de la Mata. Ya de mayor, yo si he vuelto, pero ya no existe la era, aunque sí queda aquel capataz que después supe que era un primo de una de mis tías… Hace unos años fui y hablé con él de aquellos tiempos. Vivía sólo, su mujer falleció, yo ya era mayor, pero, ¿qué más daba?, si en aquellos momentos volvímos a revivir aquellos lejanos años en que yo era un niño, mi maestro era D. Julio, y el capataz de la hacienda formaba casi parte de mi familia… La pelota de goma ya se había roto y, en la vereda, ya no quedaba hinojo ni tomillo... Juan Caro
09/09/2009 17:10. Creado por Trini Reina #. Hay 10 comentarios.
 Autor de la pintura: Rogelio Abad Mora Vas buscando la pasión en los encajes de la tarde, las auroras reverdecidas bajo las hojas de su talle.Vas buscando la pasión en las estrellas matinales, las huellas que te preceden, los versos que de él nacen. Vas buscando la pasión para tu espíritu que yace, tocado de luto y silencio, batallando los pesares. Vas buscando la pasión en vergeles germinales, y en ternuras derramadas a las laderas de su imagen. Vas buscando la pasión en tus genes y su donaire, y, si el vértigo amanece, le suprimes valladares. Vas buscando la pasión al sur del tacto triunfante, en las jaras que no hieren, tras los ángulos de su sangre. A qué buscar en el infinito, lo que de tu esencia sobresale. ©Trini Reina Julio de 2009
También editado en: Vehemencias en Blogspot11/09/2009 07:29. Creado por Trini Reina #. Hay 7 comentarios.
Autora de la pintura: Isabel Navarro Verdú“Me resigno y me siento casi alegre. Casi tan alegre como quien se cansa de estar triste.” Alberto Caeiro. Me siento casi alegre, asida a la alegría, un peldaño sobre la tristeza. A salvo; pero tan cerca, que huelo su sombra.No, no son las circunstancias ni los contornos, precisamente, los que me elevan en la escalera del entusiasmo, sino una fuerza íntima que me conforta y que no atino a dilucidar en qué inescrutable fontana se origina. Este mantenerse un paso por delante de la melancolía es agotador, cuando se lidia de continuo contra algo inconcreto y veraz, que jala de mi falda, se enreda en los tobillos y, en ocasiones, se encabrita hasta morderme el talle, aunque nunca se atrevió a violentarme la sonrisa. Reconozco que es curtido el espíritu, que alzada me mantiene. Y tenaz, y sólido (¿para qué mentiros?, patético sería que así lo hiciera). Nunca estuve tan baja en la tristeza como para que ésta me contagiase fatalmente. De ahí que, a la altura de mis ojos, raramente os mostraré un ángulo sin brillo. Aunque hay días en que me resigno. Me resigno a estar casi triste. ©Trini Reina Septiembre 2009 14/09/2009 08:08. Creado por Trini Reina #. Hay 12 comentarios.
Del torbellino oscuro de los días sólo me salva la llama de un poema.Un poema sustrae, crudeza al delirio, a él se aferra mi mente en su naufragio y cada verso reivindica su respiro. Es aura que almenas derrumba. Fuego para los anhelos suspendidos, astro inexplorado que ante mí desenmaraña sus anillos. De él liba el alma cuarteada agua dulce, y a la vez martirio; néctar en las aurículas y en la sangre… alivio. ©Trini Reina septiembre 2009 17/09/2009 15:47. Creado por Trini Reina #. Hay 9 comentarios.
 Hace más de cuatro años, recibí varios comentarios anónimos en un post donde yo hablaba de Tomares, mi pueblo. En su día pedí al autor de dichos anónimos me permitiese editar sus ricos y evocadores comentarios en la portada de mi blog. Nunca recibí respuesta y allí quedaron. Este año, y con motivo de la Feria de septiembre, me tomé la libertad de tomar uno de aquellos comentarios y colocarlo en la portada de Vehemencias, y tras el, un texto de mi autoría, afín a este; como se puede apreciar en “Raíces y memorias XI” en el que se ve bien claro cual es el texto del anónimo (entre comillas y en cursiva) y cual es el mío. El periódico “La voz de Tomares” en su edición de septiembre, ha tomado de Vehemencias el texto perteneciente al LECTOR ANÓNIMO y lo han editado en papel, y por error, me lo han atribuido y firmado con mi nombre. Lejos de mi intención está el agenciarme de textos ajenos y quiero dar constancia del hecho y de que, como me han hecho saber desde el periódico, va a ser corregido y aclarado en el próximo número; cosa que espero.
Trini Reina 19/09/2009 13:54. Creado por Trini Reina #. Hay 7 comentarios.
La cerradura es un cascabel bronco que hace eco en las esquinas. Alguien penetra en esta tumba de ahora, que tanta vida tuvo antaño. Las huellas de un ser que se duele ante el atroz vacío que le recibe, dejan marcas en las losas empolvadas. Unas lágrimas sin venia caen, a manera de salina cellisca, sobre ellas. ¡Qué helor reina en el hogar! El aire viciado que lo ocupa tirita de insonoridad. Los muros perdieron perfiles y se resienten. Los aposentos exudan humedad, y las ventanas, al sol cegadas, gimen al compás de los cristales destronados. Un halo impaciente recorre la cocina. Allí se apolillan los utensilios que olvidaron la luz del agua. Los visillos imperceptiblemente se mueven, como si una mano sin materia los acariciase, en un inútil afán de que el calor del día vuelva a penetrar en la frialdad imponente.Huye, asaetado por la soledad, el visitante, quebrado el respiro. Y cierra tras de sí las puertas de la casa malherida. Nunca fue tan consciente de que aquella que le dio la vida ahora sólo es ausencia. ©Trini Reina Septiembre de 2009 21/09/2009 07:30. Creado por Trini Reina #. Hay 6 comentarios.
Con contundencia, un miércoles con más deberes que horas abofetea a un espíritu en ruinas.©Trini Reina 24/09/2009 07:36. Creado por Trini Reina #. Hay 5 comentarios.
Fue en una página literaria donde por primera vez supe del mundo Blog. Sentí curiosidad, y en una tarde de aburrimiento me decidí a crear uno, concretamente en Blogia. En principio lo llamé “Poemas de Shanna”. Más tarde, “Sentires”, y luego, “Vehemencias.” Hace unos meses, por problemas de funcionamiento en Blogia, decidí construir un nuevo Vehemencias, esta vez en Blogspot. Con paciencia trasladé todos mis trabajos al nuevo espacio; pero no quise eliminar definitivamente esta bitácora que tantas cosas buenas me ha dado. Ahora edito los mismos temas y con idéntica frecuencia en ambas bitácoras. Diréis que es una locura o una estupidez mantener dos páginas prácticamente iguales, y tendréis razón, pero soy una romántica... Los textos que hallaréis en los archivos son mi producción completa: setecientos cincuenta y un posts. Sólo faltan algunos primeros poemas que, no sé por qué, eliminé hace dos años; acaso me sentía avergonzada de ellos o, aquellos sentimientos que los inspiraron, se fueron difuminando, y ya no los sentía como míos. Toda esta parrafada es para comentaros que hoy, 25 de septiembre, se cumplen cinco años desde el nacimiento de Vehemencias. Espero que sigamos compartiendo amistad, comentarios, puntos de vista, literatura, sentimientos y conocimientos, por muchos años más. Gracias por estar ahí. Trini Reina http://trinireina.blogspot.com 25/09/2009 07:43. Creado por Trini Reina #. Hay 11 comentarios.
27/09/2009 08:51. Creado por Trini Reina #. Hay 4 comentarios.
Caen semanas sobre septiembre y se arrodilla mi respiro.El lunes siete se disfrazó de trece y dos martes lucharon por el mismo traje. Varias auroras emularon crepúsculos -no precisamente anaranjados- y algunos ocasos se explayaron a descompás. El miércoles enmudecieron los jilgueros y un sábado perturbado el jazmín con velo se cubrió. Antesdeayer, la luna, sin aviso, se atavió de harapos y hoy los minutos parecen caracoles encrespados y flemáticos. Para acrecentar contrariedades, el termómetro no se ha percatado de que arribó el otoño, y continúa ensayando estíos con el lógico tumulto para el cuerpo. La compasión es merced de las noches, cuando septiembre, a pleno ensueño, restituye mi alma al equilibrio. ®Trini Reina Septiembre de 2009
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