No gozo fuiste.
Ni la alegría tu nombre concibiera.
Velada tu sonrisa,
de mi boca nunca estrella.No soledad fuiste.
Ni en duelo te convirtieras.
Tu sombra no alimenté
ni el rencor me estremeciera.
No amor trajiste.
Ni ternura repartieras.
Cuando te exiliaste
la serenidad fue mi veleta.
Viento soy, liberada.
Alma, jamás de piedra.
La soledad, hoy, aliada.
La armonía, consejera.
©Trini Reina
Febrero 2010

01/02/2010 15:14. Creado por
Trini Reina #.
Autor: ROSARIO
La soledad aliada, es bueno poder decirlo sin tropiezos, bello ejercicio.
Besos
Fecha: 01/02/2010 17:17.
Autor: Carmen
La indiferencia; tedioso sentimiento para quien la siente y demoledor abandono para quien la padece. Bellísimo este ejercicio. Gracias.
Fecha: 01/02/2010 22:12.
Autor: Miguel Ramos
Tal como escribes, das la sensación de vivir en una paz continua y además la contagias.
Besos Prima.
Fecha: 02/02/2010 00:24.
Autor: Luisa Fernández
Me ha transmitido una belleza peculiar este poema. Los versos dislocados por la negación dan una tonalidad diferente, pero bella. Me parecen milimetrales, cuidados hasta la última sílba. Precioso (habrá que ponerle un título).
Un beso, Trini.
Fecha: 02/02/2010 17:10.
Autor: carmen
He vuelto a entrar sólo por
releer este poema digno, para mi profano entender, de ganarse un lugar en tu antología.
Tiene matices, pero a mí se me viene a la mente la indiferencia. Obstinada que es una. Un abrazo.
Fecha: 02/02/2010 21:45.
Autor: Una mirada...
Digno ejercicio de tan digna aventurera de la sensibilidad...
Fecha: 06/02/2010 14:21.