En el lago adormecido las estrellas se acicalan. Trepida el bosque rumoroso y la fuente llana. Subyugan a la noche laberintos y llamas. La luna mengua y mengua, acunándose en el agua. En la hojarasca umbría concierto de ranas. El aire sereno las contempla invocando albas.
Querida Trini: La verdad es que, sobre todo lo demás, tu poecuento me habla de un lugar mágico, de serenidad... Admirable tu manera de transportarnos. Gracias.