A veces, los hilos de la esperanza son débiles y se desprenden del telar del destino. Es entonces cuando no queda más consuelo que confiar en que siempre estará cerca de nosotros la persona que se ha ido. Un abrazo de Mos desde su orilla.
El tapiz formado por esos hilos seguro será maravilloso y adornará tu vida. Prepara el telar para el siguiente desde la nostalgia y el recuerdo imborrable.