Suspensos.
A la sombra de la suerte.
Solos.Sesenta seres
se deslizan en un seísmo a deshoras.
El aire escupe silencio, y
no existe susurro
que sosiegue
la sima inaccesible
de sus sesos.
El vacío sisea,
ante los soles insulsos
que sentencian
sus últimos segundos.
©Trini Reina
Octubre 2009
