Transita mi voz los claustros del silencio.
No hallo signo que me salve de ese exilo.
El espíritu bracea en las aguas de la nada,
hastiado de vanidades callejeras
y huracanes amaestrados.
Las palabras, cosmos umbrío,
reniegan del sol de los labios.
Un arete inasible las constriñe
a occidente de la sombra.
©Trini Reina
Septiembre 2009

27/11/2009 07:38. Creado por
Trini Reina #.
Autor: Luisa Fernández
Hola, Trini. Precioso poema. Lo de los "huracanes amaestrados" me ha gustado. Bueno, toda tu poesía es especial.
Gracias por darme la bienvenida a este mundo virtual.
Un beso muy fuerte, Trini. Ahora sabrás más de mí.
Fecha: 28/11/2009 12:07.