
Autor de la fotografía: Goathemala
Apareció un domingo
en el que la primavera emulaba
los agudos del verano.Era de alto porte y bajura en la mirada.
Severo, como noche de difuntos,
oscuro de libertades,
y ávido postulante a las pasiones
que suponía en otros.
No era proclive a la sonrisa,
acaso recelaba en desnudarse,
o, en el fondo,
consciente era de que lo afeaba.
Nos aturdía su envés cobarde
y la afilada indiferencia que,
como ser, lo empequeñecía.
Y llegamos a creer
que tenía por alma
un arsenal de nieve a copos.
De voluntad inquebrantable,
afirmaba, nada lo esclavizaba:
-ni nicotina, ni licores espiritosos,
ni hembra arrebatada-.
Un día, galopaba marzo,
parece ser que susurró al cielo su marcha;
pero el aire agasajaba al paraíso,
y vacantes quedaron las campanas.
Nadie reparó en él cuando huía
hacia la frigidez de donde llegara.
Poco perduró su estela
en las clarividencias y en las entrañas
y tampoco se inmutaron,
en su ausencia,
las entretelas de las arañas.
©Trini Reina
Abril 2010
06/04/2010 08:45. Creado por
Trini Reina #.
Autor: cefe
Enigmático personaje. Vino y se fue sin dejar rastro ni estela a su paso.
Un abrazo de mos desde su orilla.
Fecha: 06/04/2010 20:12.
Autor: Goathemala
Una sugerente persona, con misterios dentro. Me encantó lo de vacantes campanas: es genial.
Dobles abrazos y tus versos dignifican la imagen mucho más de lo que vale en sí misma.
Fecha: 07/04/2010 13:06.
Autor: Una mirada...
Tus ejercicios son, Trini, ejemplos de cátedra literaria.
Qué descripción tan bien dibujada, que parece que se alza la figura entre las letras.
Fecha: 11/04/2010 11:19.