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Autora de la pintura: Isabel Navarro VerdúEl deseo se encabrita y enerva como una ola en pos de cien orillas. La piel requiere, exige, implora fuentes para ese incendio entre luces que define la hoguera de las ansias, y en el que sólo, sólo un cuerpo -entre infinitos-, sabrá colmar el hueco de esa mordedura que espinada late.
Y durante este exilio se engaña al vientre impúdico con mentidas llamas y se trasueña con fingidos alquimistas y con fábulas, se embauca a la ausencia, y con angustia se salmodia -sin éxito- al sueño mientras el dios carnal, lejos de sus ascuas nos arroja, y la sed hacia unos labios se mide por hectáreas.
No, no brillará más sobre este páramo el astro sólido de la pasión, ni germinarán magnolias en la soledad que le fecunda. No, no habrá témpanos para fundir estas espigas, ni retornará el deseado, trayendo para el goce el fuego de su sangre. Su sangre… púrpura y festiva.
©Trini Reina Noviembre 201012/11/2010 07:50. Creado por Trini Reina #.
Autor: Algaire
Un poema lleno de sensualidad muy bien acompañado de la pintura de Isabel. Buen día Fecha: 14/11/2010 09:23.
Autor: Maite
Soberbio, Trini. Qué furor llevan estas palabras, qué imágenes tan intensamente bellas....Y qué tristeza muere en ese final.. Me ha emocionado. Un fuerte abrazo, poetisa. Fecha: 14/11/2010 11:59.
Autor: Una mirada...
Qué concatenación de imágenes y metáforas, Trini, que tan apasionadamente describen la pulsión del deseo.
Descúbrome ante ti. Fecha: 14/11/2010 14:35.

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