
Fotografía de Donata Wenders
Al otro lado de estas paredes,
paredes de hiedra y desafío,
declina un sábado sin linaje.
El cielo pasa entre las cortinas,
velero tras la luz de mis ojos.
Las cinco en la esfera del extravío
sobresalta a la tristeza.
Renuncio a la cruz donde me afirmo,
asomándome a la llama de las afueras.
Un mirlo se demora entre las ramas,
de hilos y estopa su pico herido.
Y el aire en el aro de las cumbres
-rompiendo el presagio del instante-
vira y retorna trayéndome
una armonía de soles y jancitos.
©Trini Reina
Mayo2011
24/05/2011 08:42. Creado por
Trini Reina #.
Autor: **kadannek**
A veces encuentro lamentable desaparecer de estos lares y no estar al día con tantas actualizaciones. Es una buena escritora, debe saberlo, seguro lo sabe.
En gustos nada está escrito, pero siéntate satisfecha de cuanto logra.
esta frase me conmivió y dio duro "Eenuncio a la cruz donde me afirmo", es como un punto clave en el asunto.
Buen trabajo, en serio.
Fecha: 24/05/2011 18:54.
Autor: Ian Welden
Menos mas que devolviste la cruzy te reconsiliaste con la Vida, querida Trini.
Si nop lo hubieras hecho no te habría dejado éste saludo.
Como siempre, excelente.
Abrazos desde Copenhague donde abundan los mirlos.
Ian
Fecha: 25/05/2011 14:55.
Autor: mos
Y el presagio se difuminó con el aire: el amigo que ahuyenta temores y trae los aromas.
Lo demás queda para el olvido.
Me ha gustado, maestra.
Un abrazo de Mos desde mi orilla.
Fecha: 25/05/2011 20:50.
Autor: Maite
Me ha emocionado.
El aire de las cumbres ilumina tus versos.
Gracias por esta delicia tan grande.
Fecha: 29/05/2011 12:46.