
Imagen tomada de la red
Prendo la lámpara del escritorio. Se avivan los amarillos y pliegan las sombras. La habitación se vuelve ascua y descubre a los que la ocupan. Sobre la librería las flores del ayer derraman su polen y bajo sus baldas asoma un pétalo deslucido. Las voces van in crescendo al mismo tiempo que el aire se enfurece en la arboleda que encuadra la balconada. Un rayo zigzaguea en la lejanía y su destello reverbera en el espejo. Alguien se incorpora e, indiferente, tiende las cortinas. La sala se condensa de líneas imperfectas. En el exterior la lluvia se desata y gruesas gotas rebotan sobre las tejas. La conversación se contagia de los grises de tarde y gana el silencio; mientras, en las afueras, se redoblan los acordes naturales.
Enervada, abandono la estancia enrarecida y salgo a vivir la celeste tormenta que me llama.
©Trini Reina
Septiembre 2011
20/09/2011 08:31. Creado por
Trini Reina #.
Autor: Maat
No me ves, pero estoy en pie, aplaudiéndote. ¡Genial!
Un abrazo.
Maat
Fecha: 20/09/2011 08:52.
Autor: Arruillo
Cuando el alma del poeta se lanza a la prosa no pueden salir más que maravillas como la que nos muestras.
Un beso
Fecha: 20/09/2011 12:46.
Autor: José Manuel
Maravillosa e impresionante descripción del momento. Después de leerla, a mí también me apetece salir a "vivir la celeste tormenta".
Un beso
Fecha: 22/09/2011 10:58.
Autor: Una mirada...
Qué catálogo de sensaciones tan hermosamente trazadas.
Suena, suavizada por la lejanía, la tormenta y parece que la lluvia humedeciese el rostro lector.
Casi se huele, TRini.
Fecha: 25/09/2011 12:09.
Autor: FCE
Acabo de llegar de casualidad y me has ganado "pa los restos" como dice un amigo mío. Enhorabuena desde la fascinación
Fecha: 02/05/2012 22:53.