
La ira de los indignos
Quebró las fuentes de la madrugada.
Inés Bellver
No silbó el tren cruzando el páramo,
ni la luna se alzó sobre las piedras.
Miedo y hambre y combatieron
en la curva sin luz de la frontera.
No chifló el viento por el llano,
ni la alondra entonó su cantinela.
Silencio y odio clavaron aceros
en la blandura de las banderas.
No se otorgó voz a los sensatos
ni en las torres sonaron las esferas.
Justicia y condena cayeron
en la boca filosa de la tragedia.
No irradió Venus sus aristas
en la noche sin aire del espanto.
Y sólo el lobo -daga en sus pupilas-
tuteló la cal yacente
de aquellos huesos delatados.
©Trini Reina
Octubre 201124/10/2011 17:10. Creado por
Trini Reina #.
Autor: Una mirada...
Estremece, acogota el sentimiento y un regusto amargo asciende de las entrañas y se adhiere a la garganta.
Repican los versos el déjà vu del horror sobre el silencioso compás de la historia enterrada.
Fecha: 25/10/2011 23:42.
Autor: Arruillo
Preciosas tus imágenes, aunque me sorprende esa rima asonante que asoma a lo largo de su lectura. El fondo, por supuesto, estremecedor.
Besos
Fecha: 26/10/2011 09:24.