Bienvenida

Empecé a escribir a los cuarenta y cuatro años, recién recuperada de un cáncer de mama. Creo que a raíz de esa experiencia, comencé a apreciar lo que la vida me ofrecía y que antes, imbuida en otros menesteres, había obviado. Digamos que, anteriormente a esa etapa, yo cabalgaba por la vida y que una vez superada, emprendí un sereno paseo por ella. Pienso que ahí nació mi amor por la poesía, que no por la palabra, que ya amaba desde que tuve uso de razón. Ahora ya no entendería mi mundo sin la literatura y, cuando me preguntan qué razón me motiva a escribir, respondo, quizá pecando de un exaltado ego, que escribo para que cuando muera quede una huella tangible o leíble de mi paso por la vida. Pienso que si dejo mis sentimientos y pensamientos impresos, de alguna manera, cuando alguien me lea, seguiré presente, aunque sea en el instante en que esté leyendo aquello que un día, quién sabe cuántos años atrás; una mujer sencilla, y no por eso menos vehemente, trazó.


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Se muestran los artículos pertenecientes al tema La vida misma.

Los pensamientos

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"El pensador" de Auguste Rodin

Los pensamientos vagan, excitando la añoranza por los gastados años o ensanchando aún más la gratitud por lo vivido. Silentes, golpean las sienes, desbordados. Enmarañados unos con otros nos llevan al pasado o atraen al presente y, a menudo, se interrogan, machaconamente, sobre el devenir.

Alguien requiere nuestra atención y nos sentimos liberados del caos de la mente. Entonces los pensamientos se retraen y, como fieras heridas, buscan su cubil, no sin antes, haciéndonos un guiño con ironía, certificarnos su retorno.
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24/08/2008 08:27. Autor: Trini Reina. #.

Tema: La vida misma

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Visibles e invisibles

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Ciertos días, en sus salidas por el barrio, se siente desapercibida para el mundo que la rodea. Parece que fuese difuminada en el paisaje. Un ente invisible a todos los transeúntes con que se cruza en el camino. Sabe que está ahí porque oye el repiqueteo de sus zapatos de tacón torturando la acera. Escucha su respiración agitada y, de fondo, el latido porfiado del corazón. Sabe que está ahí porque, además de los olores característicos de la localidad, también huele la fragancia, natural y artificial, que su piel por el esfuerzo exhala. Sabe que está ahí porque su sombra, jugando con el sol, la precede. En ocasiones, para cerciorarse, hasta acaricia con sus dedos las paredes encaladas de las viviendas junto a las que transcurre su caminata. Pero con todo eso, aún se siente incorpórea para los habitantes de la ciudad.

En cambio, otros días, hoy ha sido uno de ellos, presiente que todos a su paso la divisan: el albañil que, al oír los femeninos pasos, no duda en dejar endurecer la argamasa y asoma la nariz por entre los huecos de la construcción
para curiosear y, de paso, lanzar algún requiebro; afortunadamente, en este caso, nada soez y que viene bien a estas altitudes de la edad, para dorar el ego; el repartidor de flores, en los brazos acunando varias varas de nardos, que se hace a un lado para dejar libre el camino; el peluquero que, mientras corta el cabello a un anciano, de vez en cuando, mira a través del escaparate, quizás ansiando que llegue una clientela más pudiente; una vieja amiga que compra un cupón de la once y con ademanes, más que con palabras, le da los buenos días; el señor de espalda encorvada y pelo blanco, que cada mañana acostumbra a leer el periódico a la vez que desayuna en la terraza de la popular cafetería; la simpática farmacéutica, siempre con la sonrisa al aire e incluso el marido, tan serio que parece y se le escapan los ojos tras cualquier falda.

Todos reparan en ella y alguno hasta le dedica un jovial saludo que, reconocida, repone. Y en ésas se pregunta a qué es debido tanta atención en esta jornada, calcada a otras y, tras elucubrar un rato, deduce que la razón la tiene el ruido infernal que su nuevo carrito de la compra produce al trotar sobre las cuadriculas de la acera.

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18/10/2007 21:17. Autor: Trini Reina. #.

Tema: La vida misma

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Esposas y alianzas...

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Servando, muy serio, dijo: “Nuestra relación subsiste por afecto y necesidad. El amor, así tal como lo entiendes tú y lo ensalzan los poetas, no existe y el cariño – ése en el que yo creo- no necesita ser sellado por el matrimonio” -¿Tú crees?- preguntó irónicamente Fuencisla, a la que le pesaba en demasía esa mano sin anillo y además el sentimentalismo la ahogaba… “Sí, así es, firmemente lo creo”, aseveró él, pagado de sí mismo.

“Entonces, que yo me aclare, que ya estoy echa un lío… Sí tú en infinidad de ocasiones me has jurado que no me amas y en el momento actual me necesitas tanto como un conductor de autobuses un grano en el trasero, dime: ¿Por qué diablos continuamos alimentando esta unión?”

En ese instante a Servando se le cayeron algunos jirones de seguridad y el brillo de su mirada reveló parte del sentimiento que se afanaba en reprimir. Pero como es un hombre listo – o eso piensa- y enemigo de cadenas, por muy etéreas que estas sean, dando un capotazo al asunto, con sus artes de torero malogrado, corrió a los toriles…

Y Fuencisla, que ya hemos dicho es la madre de la sensiblería, la muy ingenua, creyó las explicaciones que el hombre, farfullando entre barata filosofía y contradicciones, le brindó. Claro está que ella, barriendo para casa, las sublimó a su manera, pues Fuencisla, si cabe, es más tozuda que ilusa, así que siguió forjando sus propias cábalas; ni que decir tiene que todas ellas rebosantes de romanticismos, tules, exornos y azahares. Así que el señor Servando de la situación amor-matrimonio no se escapa ni con alas, y no ha de demorar mucho para que unas esposas disfrazadas de alianzas, engalanen su dedo.

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13/10/2007 13:29. Autor: Trini Reina. #.

Tema: La vida misma

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¡Gracias!

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Si tuviésemos conciencia de lo que una sencilla palabra, espontánea y sincera, al menos en el minuto que es pronunciada, provoca en algunos espíritus… En ciertos momentos. En según qué circunstancias de la vida… 

Cuantas sonrisas dormidas estimularíamos. Cuanto consuelo transmitiríamos al alma atribulada. Que cantidad de almíbar, bálsamo o, como queramos denominarlo. Que placidez instantánea para el ánimo inquieto. Cuánto bienestar recorrería en ese santiamén: las venas, la mente y el corazón de quien, de ellas, como un mendigo estaba necesitado… 

Lástima que, por pudor unos, y otros por temor a que esas letras, dictadas por el corazón en un exaltación de sensibilidad o, un arrebato de ternura, sean  mal interpretadas; ni abramos la boca para emitirlas, ni seamos capaces de, una vez oídas, dar  las gracias por ellas. 

Por eso, hoy quiero darte las gracias a ti, que, siempre dejas huella, aunque  nunca rastro…

 ©Trini Reina

En la Blog “La vida a mi manera”hasta ahora, sólo editaba Haikus y algún que otro Tanka. Desde hoy, de vez en cuando, también editaré algún delirio que, por una razón u otra, me “castigue” la mente. Éste  es el primer texto que allí editaré y para quien no conozca la blog, aquí os dejo el enlace La vida a mi manera por si os apetece visitarla.

 

 

 

16/06/2006 15:22. Autor: Trini Reina. #.

Tema: La vida misma

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Blanco o Negro

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A veces te empecinas en hacer de la noche día. De lo blanco negro...
Has de darte de bruces contra el muro de lo imposible para entender, que no por mucho que codicies una cosa, se te ha de conceder.

Quizá con voluntad y esmero logres aproximarte al objeto del deseo, siempre que de materias se trate, pero si de sentimientos hablamos, no te obceques, pues si lo haces, envejecerás en el intento.

Y no te llames perdedor, que el amor no es un juego. Llóralo por un tiempo razonable, y luego, sereno, reemprende el vuelo. Surca otros mares. Camina por inéditos derroteros.

Si esa a quien amas, hacía ti no manifiesta ningún sentimiento, por más amor que derrames, y coloques a sus pies, a ras de suelo, más penoso será, conquistar el vértice de ese sueño.

Trini Reina.

 Imagen: gentileza de Leodegundia

07/01/2006 18:40. #.

Tema: La vida misma

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Maquillando soledades

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Tomándola  entre sus manos, con toda su fuerza, la abrazó contra su pecho, y éste gesto la reconfortó en su soledad. Sintió en el alma el calor del contacto, algo parecido a un rayito de sol en mayo. El corazón casi se le derrite de ternura, y unas lágrimas, excesivamente ardientes, escaparon de sus ojos; y fueron, tal gotas de lluvia que empapa la campiña tras semanas de sequía.

Tras restablecerse de su momentánea debilidad, se atusó el pelo, y con el dorso de la mano, secó los estragos  de la salina lluvia en su semblante. Luego, un tanto avergonzada de su proceder, cariñosamente la depositó sobre el cubrecama.

…Y allí quedó la muñeca de trapo, impasible,  con la mirada ciega de sus iris de vidrio, ajena al efímero bien que había obrado...

“Para los que de soledad padecen, algo es más que cero, aunque tan sólo sean unas hebras, de ideado afecto.”

Trini Reina

04/11/2005 18:01. #.

Tema: La vida misma

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Palabra si voz

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Mientras prepara desayunos, desayuna, y entre tragos de café amargo, tras oír unas palabras de alguien muy querido que, ante un error suyo la llama "loca", quizá, para no prestar una atención suprema al daño que le producen tan injusto término, reflexiona...

Exprimiendo a la memoria a hora tan temprana, cuando aun ésta vaga entre las brumas del sueño de la madrugada y las tareas que deparará el día que abre, se percata de que en toda su existencia, jamás nadie le ha pedido perdón tras herirla.

Nadie, nunca, por pequeña que resultase la ofensa, o, por hondo que calara el puñal, pasadas unas horas, o unos días, se había dirigido a ella con el regalo del perdón en los labios.

Cierto es, que siempre hace oídos sordos a las "bofetadas sin mano",que así suele llamar a las palabras hirientes, a los desabridos gestos, y, tras los primeros minutos a veces, dependiendo de la magnitud, o las horas, corre un tupido velo sobre el asunto y continúa siendo la misma de antes. "Aquí paz y después gloria"…

Pero en este amanecer de lunes cuando los gallos cantan homenajeando al sol que nace y el reloj da las siete campanadas en la espadaña de la iglesia, mientras, prepara desayunos y desayuna, deduce que ella debe de tener poco valor pues, nadie la creyó merecedora jamás de un perdóname…

Trini Reina.

05/10/2005 20:14. #.

Tema: La vida misma

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