Bienvenida

Empecé a escribir a los cuarenta y cuatro años, recién recuperada de un cáncer de mama. Creo que a raíz de esa experiencia, comencé a apreciar lo que la vida me ofrecía y que antes, imbuida en otros menesteres, había obviado. Digamos que, anteriormente a esa etapa, yo cabalgaba por la vida y que una vez superada, emprendí un sereno paseo por ella. Pienso que ahí nació mi amor por la poesía, que no por la palabra, que ya amaba desde que tuve uso de razón. Ahora ya no entendería mi mundo sin la literatura y, cuando me preguntan qué razón me motiva a escribir, respondo, quizá pecando de un exaltado ego, que escribo para que cuando muera quede una huella tangible o leíble de mi paso por la vida. Pienso que si dejo mis sentimientos y pensamientos impresos, de alguna manera, cuando alguien me lea, seguiré presente, aunque sea en el instante en que esté leyendo aquello que un día, quién sabe cuántos años atrás; una mujer sencilla, y no por eso menos vehemente, trazó.

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Sin titulo

20091001073717-rotos.jpg

Muerde el silencio que, como araña, extiende sus férreos hilos entre dos seres que dejaron de reconocerse en la palabra. A contra alegría caminan, revalidando gestos y defraudando sábanas, borrando fechas de un calendario proverbial y deslustrado, rehilando soledades que nada abrigan, malgastando espíritu y calzado o subiendo a trenes consumidos, sin rutas certeras ni andenes. La vida se les alarga, desabrida, hasta ese puente al infinito del que, ni hombre ni amor, billete de vuelta tienen.

©Trini Reina
Septiembre de 2009

01/10/2009 07:38. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Clara

20090614204043-fscn8937.jpg

Junio multiplica golondrinas. Modulan arias las fuentes del carmen. Clara entorna los ojos y el levante juega con la tarde;
los matices de sus fichas, cúpulas inimitables.

La añoranza de un verano regalado, cual girasol se abre.
Sus pétalos, escenas de una ausencia irrevocable.
Esa llaga incandescente, que no sofoca nadie, se agiganta cuando la esperanza le otorga coraje.
Ridículos anhelos, asidos al aire. Enjambres que anclan en un corazón irrazonable.

Si él volviera, rompería las amarras de este fraude, con el que la soledad castiga a quién ya no ama nadie. Quién el adiós no firma, jamás merece Salve.

Los años le arriaron las banderas del talle. La tez, extinta de alegría, sus pechos ya no arden. Los laureles del vacío en sus manos combaten. Y no germinan pasiones, ni en su sexo ni en su sangre.

La luna convida a las golondrinas a su nido retirarse. El alma desliza el telón. Cesa de brincar el levante. Se enciende la noche de junio; suspendido queda el paisaje.

Clara se entrega al sueño, y desdeñada, la saudade yace...


©Trini Reina


15/06/2009 07:31. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Vestigios (Prosa poética)

20090406144603-lhay.jpg
El patio encierra un hálito de fe que trasmina el espíritu, desde el instante en que cruzamos el arco de fragantes jazmines. Su empedrado está vencido por infinitud de pisadas y, sobre nosotros, las nubes peregrinas trazan una bóveda que jamás interrumpe sus cambios. En la fuente octogonal el agua cabriolea con el poniente. La musicalidad en movimiento, se enhebra a los sentidos. La melancolía juega a colonizar mi espíritu. Él solicita mi atención y momentáneamente huyo de ella, que queda agazapada, a la espera.

Entre las verdinegras hojas de la hiedra, surge un pasadizo, otrora desapercibido, y hacia allí nos encaminamos. Al traspasarlo, un beso de rosas se derrama en mi piel y, ante nuestros ojos, la rosaleda desviste y ofrenda la majestad de sus matices. El contraste entre los dos recintos propicia un repique de campanas por mis venas.

La melancolía retorna a mi lado, esta vez para empaparme, como arroyo aniñado. De repente, comprendo el sentido de mi viaje a este jardín monacal. Quería frecuentar los pasos que, antaño, tú transitaste.

Él se percata de la confusión que me abate y yo, pesarosa, rehuyo su mirada mientras acelero los pasos, clamando por la salida.

©Trini Reina

06/04/2009 14:48. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Siempre vivas

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Qué falsas me parecen esas flores, en los cementerios, abandonadas. Qué pobreza en sus colores y cuán artificial el rocío sobre sus pétalos. Me causa tal tristeza verlas allí, esperando marchitarse entre los muertos...
No, no quiero flores para mi último viaje. ¿De qué me servirán arrancadas de sus raíces, despojadas de sus ramas - tal como yo-, si ya no podré gozar de su soberana belleza?
Quiero que permanezcan florecidas en los jardines, que al sol de mi tierra burbujeen de savia. Saberlas alfombrando los campos -mariposas a tierra ancladas- ,o que con su donaire alegren la vista, a los seres vivos desde un balcón en el crepúsculo.
Qué falsas me parecen las flores, en los cementerios, abandonadas. Tan huecas son como unas lágrimas frívolas o unos besos impostores .

©Trini Reina

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08/12/2008 09:03. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Simas

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Como desde las afueras, se asoma al pozo sin fondo que le ocupa, hoy más que ayer, el alma.
Quieta. La mirada sobrevolando la holgura de lo hondo; los pulmones a medio respiro; observa las fauces de la soledad que allí, soterrada, la reclama.
Si piensa en la sucesión de años por vivir, inmersa en ese país de tinieblas, le gana el vértigo.

¡No! Grita alguna partícula de esperanza que aún en su seno habita. ¡No! Testaruda, acentúa su rebeldía en vano... La mente se deja amamantar por la tristeza.

De vuelta a la sima que irreverentemente la atrae, cierra los ojos cansados y se entrega a la efímera muerte del sueño, y ya, dormida, la sal de una lágrima se solidifica en su mejilla, testigo de la desesperanza que la abarca.

©Trini Reina

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12/10/2008 08:51. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Se aleja...

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Se aleja de ti aquella que pensaste sombra sempiterna.
Se aleja sin que te percates de la sima que, implacablemente, os distancia. Inconmovible sonríes; la certidumbre ofusca tu entendimiento. Tan irrefutable juzgaste su lealtad que te abonaste al silencio y ni una palabra blanca tributaste a la pasión que languidecía.

Se marcha. Llueve en su mirada y las tormentas truenan en sus manos. En la boca los besos que despreciaste; dormirán eternamente. Suspira. Sin volver la mirada, suspira. Y el aire abrasa el jardín de su pecho. En el corazón las flechas a dolores se desprenden, dejándolo en carne viva. El reloj tritura los minutos mientras ella, cada paso más ágil, salmodia al olvido.

A lontananza divisa tímida la luz y una dama, de verde vestida, le muestra el principio del fin; alumbrándole la salida.
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30/07/2008 08:30. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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El poeta...

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Lluvia, mar, luna, hoja...
El poeta que dice no sentir nada y siente todo. Una gota de rocío le hiere y de melancolía sangra.

Rosas, anhelo, auroras...
El poeta en las nubes encumbra a la alegría y de pétalos siembra los cielos. Las estrellas reposan en sus manos y la luz del amor quema sus dedos, que apagan la sed en la nieve del papel.

Ceniza, soledad, sentimiento...
El poeta que se conmueve más de lo que ansía y así mismo se miente para equilibrar sus emociones. Un beso es arder en la hoguera o el puñal de la ausencia; los recuerdos, el nido de la añoranza.

Corazón, alma, esencia...
El poeta: claror o sombra. Goza, suspira, huye, se reencuentra. Se eleva y desciende; sonríe o se lamenta en cada poema, y ensalza la vida o la muerte verso a verso.

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07/07/2008 08:15. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Viaje de vuelta

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Te ha malherido el desengaño. Robó tu certidumbre, la terrible dama blanca. Con alevosía saqueó tu ilusión y de raíz seccionó el amor que de tu ser emana.

Por los corredores empolvados de la que otrora fue tu casa, la fe que en la vida pusiste arrastra su mortaja. El sol se cuela por la soledad de las ventanas y las sombras suspiran sobrevolando tu joven alma. En las paredes, ahora desnudas, reverberan las risas, los propósitos imposibles, las edulcoradas palabras y el eco de la realidad te devuelve, a jirones, la esperanza. En la cocina reposan los vasos, velados de polvo y nostalgia. Las sábanas ya sólo abrigan el tremendo vacío que se apoderó de tu cama.
Todo allí te pertenecía, excepto la envoltura que lo guardaba y cargaste en la maleta los restos de la felicidad truncada.

Despliega su furia el verano, el sol achicharra la tierra en esta tarde que sangra y en tu semblante el dolor transforma en luna la palidez de tu cara. Ante ti se abre un camino de duros ángulos y vastas murallas.

Cierras la puerta tras de ti, abarcando el fin con adolorida mirada, las lágrimas se niegan a surgir, tu corazón se las traga.

Te ha malherido el desengaño. Robó tu certidumbre, la terrible dama blanca. Con alevosía saqueó tu ilusión y de raíz seccionó el amor que de tu ser hacia su ser emanaba.

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12/06/2008 07:47. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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En principio...

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En principio fue tu corazón el que, voluntariamente, se arrojó al abismo de la ausencia. Y luego, a dolor lento, he ido perdiendo todo de ti.

Los fugaces amagos de pasión que, por error, me brindaste se tornaron nebulosos y tu imagen se volvió sepia para anular, en mi retentiva, cualquier aire de tu rostro.

Las letras se desarticularon hasta perder sentido y desvanecerse de tus amarillentas cartas. Las promesas se licuaron, como fugitiva nieve al sol, y enmohecida, al fin, agonizó la esperanza.

No me queda nada de ti. Ya se ahogó tu mirada en el agua de mi espejo y el tiempo apagó la pálida luz de tu risa; inclusive el recuerdo, que como oro protegí, en ese lugar de mi alma a tu amor reservado, se ha convertido en plomo o, al menos, tan poco vale; y como tal pesa.

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© Trini Reina



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26/05/2008 08:32. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Va y viene abril

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Trae abril aguas de recuerdo.

Amaneceres azules con blancos lunares.
Crepúsculos que se alargaban hasta elevar las lágrimas. Gaviotas que explayaban su libertad ante nuestros ojos, logrando que anhelásemos, como nunca, la alegre insurrección de unas alas.

Regresa abril perturbando mis sentidos, al dolor adormilados. Trae aromas de mar, murmullos de apacibles olas, suspiros de brisa jugando entre arenas y mareas… Retratos en sepia, que se despliegan en la memoria, soliviantando la paz de las pupilas.

Nace y muere abril. Inicia y cancela hojas en el calendario, mientras una página perdura indeleble en su inmarcesible transitar.
Reminiscencias de aquel abril, sobrado de lunas,
que dolorosamente contrasta con éste,
tan corto de estrellas.
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© Trini Reina

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23/04/2008 09:23. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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"Ángeles"...

20080222132313-jose-gregorio-toledo-p-.jpg

Autor de la pintura: J.Gregorio Toledo

Hay “ángeles” que emergen al borde del caótico abismo al que las circunstancias te abocan.
Surgen en tu vida cuando padeces un ciclo ominoso y te ofrecen las puntas de sus alas para ayudarte a resurgir de ése taxativo infierno, donde un perverso diablo, a traición, te ha empujado.
Acaso lleven a tu alrededor mucho tiempo, los veías y apreciabas como entes familiares o concretos, accidentales o cotidianos. Tienen las alas plegadas, sonríen sin dobleces e incluso, alguna vez, llegaron a causarte pesadumbre. Pero de repente, cuando crees que la negrura se hará dueña de tu existencia, como una flor en primavera, eclosionan, tomando crucial importancia. Ésa para la que, el destino, los allegó a tu vida.
Traen la bondad en las manos. En los labios, la palabra precisa. Y el corazón se les derrama en cada acto. Tú, en tu debilidad, te aferras a él o ella (¿qué más da, no dicen que los ángeles no tienen sexo?). Te aferras y con su desinteresado apoyo sobrevuelas hostiles precipicios, levitas sobre temibles pedregales, coronas montañas infinitas… Algo inconcreto, que de ese espíritu proviene, te asevera que no te abatirán de ningún modo. Quizá tropieces, tal vez, en el paisaje más llano, pero tu “ángel”, que hasta entonces era un ser habitual o que para la rigurosa ocasión arribó a tu vida, no se sabe por qué prodigioso edicto o por qué albur venturoso, te sostendrá hasta elevarte. Y se afanará en sanarte las heridas, enjugará con su pañuelo tu llanto, prenderá con magnánima luz tu esperanza y alegría; y seguirá ahí, sin desfallecer, alisándote el siguiente tramo en esa ardua vereda de tu íntimo exilio.
Y cuando al fin logres la victoria, cuando prosperes de entre esa tempestad que creíste inacabable, ese gozoso día habrás de compartir, con ése ser que mientras librabas batallas guarnecía el tálamo de tu reposo y colmaba de alimento tus alforjas; los laureles del triunfo.
Luego, cumplida su misión, sin algazaras, volverá al anonimato o, en algunos casos, se desvanecerá sin dejar huella palpable, aunque sí una estela indeleble en tu espíritu agradecido.
Y así sucesivamente van apareciendo ángeles en cada escollo que has de salvar en la vida, mientras, acaso, sin tú percatarte, en este instante, seas el ángel salvador para la angustiosa necesidad de alguien.

© Trini Reina


23/02/2008 11:02. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Buscándote

20080105091133-banco-de-plaza2.jpg

La mirada, anhelante, traspasa el cristal de la ventana, por si el aire caprichoso te hiciera, a paso lento, desfilar por la acera enfrentada.

Y te busco a través del vapor donde se pierde mi esperanza, cuando ilusa pretendo, adivinar tu estampa; entre la gente que delirando peregrina, ríe, grita, exhibe su soledad, o la espanta.

Te busco y te diviso en cada esquina, o en los autos que detenidos, la verde luz aguardan; en primorosos jardines, por la alameda que se alarga, en el reflejo de las fuentes o en el morir de una llama; en los recoletos bancos de las pobladas plazas.

Te busco desde el orto hasta el ocaso, desde el crepúsculo incandescente a la pálida alborada, por las veredas de mis sueños y entre el verismo que me avasalla. Yo te busco y mi iluso corazón te divisa entre sombras, estrellas, nubes, o el hueco que la ausencia taladró en la coraza de mi alma; en la risa de un adolescente, el donaire de un donjuán, que tras su conquista avanza; en la ternura de un padre, que con devoción a su hijo abraza.

Te busco y hasta creo que mi vista te alcanza en aquel paisaje desvaído o bajo las dunas fulgurosas de aquella playa; que no se borra de mi recuerdo, por mucho que los años en la memoria la desplazan.

Yo te busco y cuando mi espíritu al fin parece encontrar tu morada, un gesto a destiempo, una mal concebida palabra, me hacen comprender que por más lejos que te indague y por más cerca que mi deseo te traiga, jamás serás el sol que irise mi cielo, pues tus rayos residen al oeste de intrusas galaxias, alejadas de mi mundo, como el mar de la luna, por mucho que la pleamar los atraiga.

© Trini Reina

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05/01/2008 11:20. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Ahora que podemos...

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Se disiparon las rosadas tinieblas que el primer amor lega a los amantes. Ahora el cielo es más brillante y refleja en su esplendor ironías y mentiras, como reflejan tus pupilas el principio del desafecto, como delata mí mirada el desencanto que, al vaticinar el fracaso, de mi voluntad se hizo dueño.

Toda historia tiene un preámbulo y un argumento, su cuota de vacuidad, su esplendentes momentos; mas acaba por declinar si no se afianzan correctamente los cimientos y termina por eclipsarse, como le sucede a este amor, rosal que no soportó dos inviernos.

¡Vamos a amortajarlo ahora que podemos! ¡Despidámonos con el corazón herido pero aún entero! Cayó el telón sobre esta pasión que, mientras floreció, intensificó la luz de nuestro pálido universo, y que ahora que murió, a los dos nos regresa al abismo, del que ambicionamos escapar sin triunfar en el anhelo.

© Trini Reina


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24/11/2007 08:49. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Dunas

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Clavó los pies en la cumbre de una duna, obnubilada por la sinuosidad que aparentaba, mas el viento sopló inmisericorde, hasta dejarla suspendida en el vacío. Se sintió caer e intentó asirse; abrió las manos y sus palmas se estrellaron contra el aire.

Su boca buscó, para su espíritu maltrecho, la salud de un beso, pero sus labios se posaron en la nada. Adelantó el cuerpo, suplicando aquella caricia que la sustrajera del vértigo, mas ésta la esquivó, dejándola abandonada cual pájaro herido.

Entonces gritó en su desespero, mientras buscaba la quietud en el torbellino, y a lo lejos le respondió un eco, que parecía emanar del alma. A ciegas persiguió el espectral sonido y un sexto sentido la conminó a desviarse de las fronteras del abismo.

De algún lugar que no adivina, acertó la estrategia que la llevó a reconquistar la confianza. Giró sobre sí misma y, sintiéndose a salvo, abrió los ojos a la vida y los posó en un horizonte promisorio, perfilado de violeta.

Y el sol, que rompiendo tinieblas se elevaba, le ofrendó su áurea sonrisa de amanecida.

©Trini Reina


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12/11/2007 08:45. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Renuncias

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Dejé de rondar tus dominios. De atisbar tus ventanas, que dolían de cerradas. De llamar a esa puerta que dotaste de mil candados. De entonar mí melodía para un corazón, el tuyo, que a la música su magia niega. Y a mi alma, por el desencanto lacerada – porque el tiempo vuela y sana- conminé a elevarse desde el abismo.

Renuncié a rogar por tu venida. De anhelar, cual poseso, tus dulces besos. De soñar tu mirada, hacía mi volcada y quemándome como antaño. Dejé de hacerme a mí mismo daño, ansiando una atención que jamás recibiría, porque tú nunca fuiste mía aunque de amor yo por ti penara.

Deserté de convocar a la espera y ofrendé al viento del olvido los sueños que en mi provocaste y que, al marcharte, ante el desengaño palidecieron. Y ahora, con el espíritu de ti liberado, aguardaré una etérea ilusión que plante en mi corazón, nueva y fértil semilla de jubilosos sentimientos.

® Trini Reina

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03/10/2007 08:34. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Sólo un ser...

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Sólo soy un ser de ti enamorado. Alguien que anheló poseer la complaciente devoción de tus abrazos y, que en su desvarío, imaginó una vida tocada de ventura siempre a tu lado.

Perderse en tu cuerpo, averiguar tus secretos, por otros ignorados, ahogarse en el glauco oasis de tus ojos y enredar sus dedos a los dedos de tu mano, para caminar a la par unidos y salvar cualquier obstáculo.

Sólo soy un ser, con el deseo desbocado que quemarse en tu fuego quisiera y, al calor de tus besos, sentirse de pasión saciado; mas únicamente tu indiferencia se aviene a acunarme… en su gélido regazo.

Y aquí sólo queda un espíritu, enlazado a un desencanto, del que desatarse no puede, ni aún teniendo al olvido de aliado, porque irremisiblemente está, de ti enamorado y, no atina qué hacer con este amor que le sobra, y que tú, en tu altivez, sin misericordia has desdeñado.

® Trini Reina

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19/09/2007 19:14. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Lentamente...

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Lentamente, porque así las mataste, en mis labios murieron las ansias de besarte. Luego, perdieron sus alas las caricias, al no tener piel donde posarse y, lánguidamente, como rosas sin tallo, a los pies de un impío sol abandonadas, se fueron marchitando en mis manos.

Dormidas se quedaron las risas que para ti despertaban en mi boca y, el fulgor iluso que antaño pintabas en mis ojos, como un astro efímero, se fue deslustrando.

Porque tú la mataste, en mí, acabó muriendo la cegada confianza que enarbolé cual bandera durante todas las auroras que te creí a mi lado. El desencanto me arrancó, de un tirón, el bruno velo de ese sueño; y con templanza asimilé, que todo aquel idilio fue una gran mentira.

Porque tú la mataste, murió aquella complicidad que ante mí te agrandaba y, que tantas aflicciones atemperó en su día. Y, la ternura, que de la fontana de mi pecho hacia ti fluía, acabó por agostarse.

Y un día, no sin asombro descubrí, que sobre la hoguera donde creí perenne el deseo, una fina y tenaz nevada se abatía y, con parsimonia, terminó apagando la exaltada pasión que por ti sentía y que mi corazón, en su candor, creyó sempiterna...

© Trini Reina

10/09/2007 19:50. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Acuarela

20070906213730-a-espera-p-p-.jpg

Nada ha cambiado, descubro en mi retorno…
En el paisaje que una vez compartimos, los días se perpetúan en este lene matiz de otoño; el río, la casa, la arboleda exuberante que hiere al contrastar con el jardín sombrío y, eternizado en mi memoria, el banco donde te esperé aquella remota tarde de lozanas alegrías, cuando el crepúsculo y hasta el aire conspiraron para entretejer nuestros destinos.

Luego, lejos de aquí, vendrían los acerbos días y aquellas noches que no merecían el alba. Y, si alguna vez lo alcanzaban, el cielo se negaba a despojarse de su túnica de nubes.

Nada ha cambiado en las afueras de mí, pero engañarte no puedo. Sabes que, despojado de ti, en mi corazón reina el vacío y mi alma, profanada de soledad, en su seno se conmueve.

Regresé a casa sin ti, para de ti redimirme, en el santuario que un día venturosos habitamos, y a pesar de que tan siquiera una flor ha modificado la acuarela, la expiración de aquel amor, aquí, multiplica en mi pecho la agonía.

©Trini Reina


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07/09/2007 08:05. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Me marcho...

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“Me marcho por tu bien” dijiste, y sin mirar atrás te fuiste, dejándome cara a cara con la soledad, en los confines del desierto.

¿Con qué derecho desclavaste la ternura que por ti sentía en lo más íntimo de mi seno? ¿Qué poder te adjudicaste para que, sin previo juicio, obviaras mis motivos y sin turno de apelación decapitaras mis sentimientos?

¿Quién eres tú para lapidar la ilusión en mi corazón y arrancar de un tirón una de las rojas flechas que lo cruzaban? ¿Qué te hizo creer que tu abandono era lo que mi alma demandaba, sí ésta sólo requería para subsistir unas gotas de amor? ¿Quién te concedió albedrío para proyectar a solas tu destierro?

Te rogué y callaste mi boca con un beso de adiós manchado. Mi mirada suplicante no causó piedad en la tuya decidida, y el hielo de tus manos en mi rostro dejó una última caricia que me supo a traición.

“Me marcho por tu bien” dijiste y sin mirar atrás te fuiste dejándome truncadas las alas de la esperanza en los confines del desierto.

®Trini Reina


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01/09/2007 08:16. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Desde los brazos del amor...

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Hoy, desde los brazos del amor, evoca al desamor, otrora compañero…. En esta tarde que ya se entrega, cual cautiva, al imperio de la noche y que invita a la melancolía, descubre que al fin dejó de doler la herida y de cenizas se ha cubierto la estela que cincelara.

En la boca el sabor de aquellos besos que en su día creyó inmortales, cual, nieve en llama, se licuó, mientras los labios alborean al sol de otros labios que fervor prometen. Y las caricias de antaño han quedado incoloras en la memoria hasta conferir olvido a la piel y dejarla, vibrando de anticipación, ante nuevas caricias que la pinten de ese brillo mágico que exhiben los enamorados.

Como un guerrero luchó su corazón hasta conseguir anular el negro precinto que lo sellara. Y ahora, desde la paz que da ser del mal de amores redimido, tejiendo está un inspirado nido a sus pasiones.

Desde los brazos del amor el infausto desamor su poder perdió y se transfigura en un recuerdo lánguido, irremisiblemente a la indiferencia abocado.

©Trini Reina


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16/08/2007 09:01. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Te quería

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Yo te quería para darte los besos más cálidos, la caricia más risueña. El fuego que de ascuas sembró mi sangre, la reparadora frescura de mis manos. Te quería como se quiere a un hermano. Como se añora a un amante. Quería al hombre reservado y cómplice, al amigo notable y constante.

Yo te quería para ser de tu vida parte, sin inquietarme por frecuentar la antesala de la sombra o desnudando tal querencia al aire. Verte feliz era mi afán. Mi lucha: suprimir los desvelos que deslucían tu semblante.

Darme a ti, dadivosa, darme. Ser solaz para tu alma, abrigo para tu corazón y dulce deseo escanciado en tu piel cuando arde. Yo te quería para lo mejor de mí donarte.
Y tú, que negado fuiste a apreciar tal don, perdiste la generosidad ilimitada de mi amor. Y yo quedé sin el sueño elevado que daba ser y luz a mi pasión.

© Trini Reina


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08/08/2007 09:00. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Canto de amor

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Mis caricias son lluvia de ternura y misterio, que hablan en el mayor de los silencios, con la más alta de las verdades. Porque te quiero y mi cuerpo sin pudicia lo ostenta donando a tu piel dulzor de amores.

Te quiero. Así lo canta la sangre, formando en el corazón revuelo. Y lo dicen los latidos, indomables sonidos que golpean, irreverentes, en la atalaya de mi pecho.

Te quiero. Contra marea, o a favor de todos los vientos. Entre sueños sumergida o implorando piedad al desvelo. A ti, galán de mis deseos, a ti, que a veces llevas a gala, por mal entendido orgullo, el traje de hielo, y otras apareces acicalado de fuego y con fruición, ante mi amor desnudas tu pasión y a mi merced te abandonas, para que te coronen de laureles mis besos.

© Trini Reina

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05/08/2007 09:17. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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A la espera...

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Enervados aún relucen sus ojos, atisbando la ruta por donde soñadora conjetura llegaría.
“El que espera se desespera”, le dije. Y me miró con una sonrisa atravesada, admitiendo, a su pesar, la veracidad de la sentencia; mas arrojándola presurosa al pozo sin fondo de las íntimas negaciones.

Así le pasan, pesándole los años que, ya sumergidos en la madurez, cada vez presienten más de cerca el puerto definitivo. Ése, donde raramente atraca el deseo.
Tiene hambre de piel su piel y su boca una sed incurable de besos. Y como un río que irremisiblemente vierte su caudal al mar, ella derrama, a manos llenas, sus caricias en el aire.

La ruta se estrecha ante su anhelo cansado y el corazón, hastiado de desconfianza, da tregua a sus tañidos… Al fin, torna la mirada, sintiéndose ganada y, en un arrebato, silencia al alma, eterna postulante de amor.

Y regresa a la soledad, ésa que siempre conserva al raso su madriguera para acoger a esas aves sentenciadas al desamor. Y, alineando la sonrisa, pliega la bandera de bienvenida a esa quimera cuya alta espera, hoy, augura infructuosa…

© Trini Reina


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01/08/2007 08:22. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Retornos...

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Volví a la ciudad de sal. La brisa marina, arrullándome, me dio la bienvenida; mientras, las olas me ofrecían la uniforme melodía de los días de mar ocioso.

Todo parecía igual: detenido el paisaje, honrando mi exilio. Mis sentidos se dolían, fustigados por los recuerdos. Han pasado los años sin indulgencia sobre mi cuerpo, mas, dejando intactos sus sueños blancos. De ahí el daño que le causó tu umbría despedida.

Volví a la ciudad de sal, de índigos cielos, de áureas orillas. Y por ella paseé rememorando las huellas que un día, palidecido por el tiempo, en sus arterias, tú y yo sembramos. A solas fui redimiendo escenas y, a solas también, desde muy adentro, acabé sonriendo al pasado.

Para rehabilitarme de la soledad de ti, a la ciudad de sal volví, con tu ausencia de la mano.

© Trini Reina

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20/07/2007 13:32. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Irresoluciones

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¿Sientes en el pecho el áspero dolor que la ausencia, sin tregua, infringe? ¿Te sirven de apoyo los recuerdos cuando el torbellino de la añoranza sobre ti se abate? ¿Cambias el destino de los pasos cada vez que éstos, sin necesidad de brújula, toman el camino que te allegarían a mis brazos? ¿Sufres la impotencia que al alma causan las dudas irresolutas y sempiternas?

¿Aún es la luz de mi sonrisa la que espanta las sombras de tu silencio? ¿Todavía el índigo fulgor de mis ojos alumbra tu alma contrariada? ¿Cómo acallas los latidos del corazón cuando me sueñas y se desboca? ¿De qué manera extingues las candentes ascuas del deseo? ¿Cómo sigues sobreviviendo tan allende de mí, si conocedor eres de que mi corazón te aguarda con todo el amor vivo para darte? Sin embargo, ahí sigues, abonado al orgullo. ¿O es el temor a reconocer ese amor lo que te amordaza?

Y así, con esa crueldad que la delata, se muestra ante mí la incertidumbre, que se niega a concederme un minuto de respiro… Cuántas interrogaciones morirán sin respuesta ante tu adiós mal herido. Cuánto querer sepultó la distancia en el camposanto del olvido.

© Trini Reina

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15/07/2007 09:37. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Vístete de colores

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Autor de la pintura: José Royo "La primavera"

Dime, corazón, por qué vas tan enlutado. Se me ha muerto el amor, lo doblegó el aguijón del desengaño y no hallo consuelo para este dolor desesperado, que esa ausencia en el pecho me ha labrado.

Pues un consejo te doy, a riesgo de ser temerario: Quítate los harapos del luto y envuélvete en colores y garbos. Ya verás como de a poco, el hueco de esa ausencia, otro amor se adviene a habitarlo. Abre todas las ventanas, corazón, que el céfiro de la ilusión, trasmine de albores los recodos opacos.

Ya verás como, al sol de la esperanza, el amor florece como un jardín por la primavera alcanzado que, en parir flores por doquier se complace, sin dejar un resquicio de lado. Así brotarán pétalos de tus ramas, corazón, hasta convertirte en una rosa de sangre novel y espíritu remozado, receptiva a ese amor blanco que se promete, curativo y magnánimo.

Quítate los harapos del luto, corazón y vístete de colores y garbos.


© Trini Reina


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26/06/2007 08:32. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Vivo...

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Fotografía: gentileza de Algaire

Mis ojos abren al alba y se inundan de la primaria luz. Comienzan a despertar, en sus nidos, los pájaros, mientras mis sentidos, uno a uno, recobran clarividencia. La sangre circula por la vertiente de mis venas; sin pausa, sube y baja entregando su caudal de savia al cuerpo, para que respire, camine y ame. La mente comienza con fortaleza su tarea recordando deberes y placeres a realizar en la mañana. Las manos se desperezan preparando el devenir de la jornada; se fortalecen para el trabajo o se suavizan para las caricias, que a todo dará lugar.

Vivo…

Me seducen cantidad de cosas y otras, afortunadamente, a mi edad y ante mis circunstancias, dejaron de turbarme; el amor, por lo nimio, hace meses que se desató en mi alma. Cosas que antes parecían superfluas, ahora poseen un valor de tesoros; ni qué decir de las cosas trascendentales que me rodean.

Me emociono admirando un ocaso junto al mar, mientras observo al sol que, sereno, se entrega rendido al agua que lo atrae. O al contemplar, tras la cálida intimidad de mi ventana, como la lluvia cae y hasta mí llega el penetrante aroma de la tierra saciada. Me conmueve la quietud latente que se presagia en la alborada. Y, cómo no, ante la aparente melancolía de un crepúsculo que se perfila preñado de sombras. Me gusta llenar los sentidos de primaveras y venero los tonos dorados y el olor a madurez que me regalan los otoños. La pasión inunda mi existencia…

Vivo…

Vivo y ansío beberme la vida; enamorada de ella estoy y hasta mi muerte ésta será mi cruzada. Levantarme cada amanecer con la bandera del vivir al viento y caminar, paso a paso, maquillando lo triste y deleitándome en lo bello que me aporte el momento. Y así, día a día gastado, loaré gracias, mientras añado una victoria más a mi intrínseco calendario.

© Trini Reina


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21/06/2007 20:10. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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A fuerza de ti...

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A fuerza de ti subo un peldaño más en esta escalera llamada vida y mis pies no se duelen; parece que poseyeran alas. Me llevas de la mano y a través de tus dedos me alimento de sol.

A fuerza de ti es menos agreste el camino, iluminado siempre se divisa, a veces luz de velas, otras mil linternas prendidas.
A fuerza de ti las noches perdieron negruras pues en mi cielo la luna, incansablemente Llena gira.

A fuerza de ti las estrellas son luminarias para al crepúsculo de mis años… Tan cansados y amarillos como fruta del árbol desprendida…

A fuerza de ti brotan las flores en mi pecho, manantiales de pétalos y hojas que tu aliento asolea.
Y los sentidos se desperezan bostezando sueños.

A fuerza de ti en las manos, como un torrente, las caricias se derraman; devolviendo lo que reflejan tus ojos y mis pupilas adivinan.

A fuerza de ti la sangre danza en mi vientre, tiñendo de rojo inconfesas pasiones, y el cuerpo se desprende del letargo al que estaba sometido; reclamando la hoguera que lo entibie.

A fuerza de ti es menos amargo el acíbar que destilan dolor y heridas. Tu fuerza es el bálsamo que hidrata mi agonía. A fuerza de ti la risa se desata en mí sonrisa.

A fuerza de ti es más liviano el madero que mis hombros ensombrece. Cirineo que el peso de mi cruz alivias. A fuerza de ti merece la pena vivir el trabajo que da la vida...

®Trini Reina

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08/06/2007 20:53. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Noches sin luna

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Qué estarás haciendo ahora, en esta hora del olvidado encuentro, ése, en el que yo, siempre de amor hambriento, te aguardaba, y a mí venías con la inquietud en las manos y el corazón danzando por las veredas de tu pecho.

Qué haces para colmar esos espacios. Cómo logras cegarte al ya gastado tiempo. De qué manera aceleras los días hasta que se oculta el sol y se suaviza el dolor que la ansiedad marca en tu seno cada vez que rememoras la alegría del siempre hallarme: con el amor alerta, la sonrisa fácil y el deseo despierto.

En qué empleas los minutos que te sobran, ésos en que la soledad, que quema por dentro, avasalla a tu espíritu y de él se hace dueño; ésos en que la paz que yo te daba era para ti como ir a la deriva y, de repente, arribar a puerto.

A quién donas ahora tus caricias, el fuego de tu mirada, el dulce néctar de tus besos.

Ya titila una impaciente estrella en el impoluto firmamento; pronto se exhibirá la luna y la noche se convertirá en mi tormento, cuando su oscuridad me grite que no volverás, por mucho que te lo implore el alma o te fustigue el cuerpo.

Qué estarás haciendo ahora mientras me atenazan los recuerdos. Ojalá, ése es mi empeño, me abraces, aunque sea entre las brumas de tu sueño.

© Trini Reina


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05/06/2007 20:58. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Enemigo mío

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No te oí llegar… Cuando se hizo evidente tu presencia, comprendí la holgura del espejismo que me hizo estar ciega y sorda a tu más que posible retorno. Sin embargo, allí estaba yo, por mucho tiempo, confinada en el ensueño. Me engañaron hasta mis propios sentidos. Confié, sin vacilaciones, en que nunca tornarías. Y ahora, aquí estás de nuevo, enemigo mío. Aquí, mostrando tu malsana potestad. Invadiendo arteramente mi cuerpo y mi coraje. Poniendo freno a mi desbocada huída de ti, a las veces que te negué, a la fe que puse en lo que ahora, con decepción compruebo, fue una utopía.

Aquí estás, enemigo mío, y casi me tomas por sorpresa, a traición, fiel a tu estilo. Por unos días confieso que me sentí derrotada y te di la venia, te permití campar por mis estancias, me dejé remolcar por tu insidia; a punto estuve de entregarme a ti.

Pero hoy, enemigo mío, una fuerza intrínseca me insta a acorralarte y lidiar para vencerte. Ya alerta maquino la estrategia y erijo mis baluartes. No sé si lo conseguiré, poderoso eres, enemigo mío, pero sí te vaticino que mucho empeño y maldad tendrás que desplegar para que, dócilmente, me someta a tus designios.

© Trini Reina


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31/05/2007 09:17. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Sucede...

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Sucede que no quiero olvidarme de los dulces años que compartimos. Que, aunque me duelan lo argumentos que nos llevaron a este exilio, una y otra vez evoco la pasión, cálida fuente, de aquel idilio. Sucede que, en el recuerdo que persiste intensamente vívido, a veces hallo solaz y siempre suave abrigo, aunque la soledad de mí se burle al medir la holgura del delirio.

Sucede que a pesar de la distancia y del océano que separa tu mundo del mío, yo aún te llevo en mi ser, tatuado a fuego vivo.

Sucede que, aunque con toda mis armas intento expatriarte de mis dominios, rebelados mis sentidos me gritan o me susurran entre suspiros que sólo mi amor se basta para seguir amándote, aún a contra destino.

Sucede que no quiero borrar de la memoria aquel amor que nos tuvimos. Que en mi corazón la llama aún arde, que no encuentro la gruta del olvido. Que todo mi cuerpo, al caer la tarde, sigue aguardando tu arribo. Que se despliega la noche y no llegas y, lejos de rendirme al dolor infinito, no muere en mi alma la esperanza de que mañana cambien de rumbo tus pasos y retomes mi camino.

© Trini Reina


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25/05/2007 12:39. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Sé...

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Me consta que eres valerosa, que posees redaños para vencer reveses, por eso te abandono, a tu albur, con los ojos vendados, a orillas del abismo.

Sé que, como ave Fénix, una y otra vez resurges de tus íntimas cenizas, de ahí que clemencia por ti no siento y mis manos, con celeridad, te empujan hasta allegarte al núcleo de la hoguera.

Sé que tienes poder para resguardarte y que ostentas la suerte del que por ella lucha; así que sin dolor de tu ser me ausento y en la mayor soledad te dejo a los umbrales del infierno.

Y entonces yo, como Pilatos, me lavo las manos y limpio de ti, estrenando liberación, parto a la conquista de vírgenes caminos.

© Trini Reina

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20/05/2007 03:02. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Nada...

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Autora de la pintura: Isa


Ni alta montaña repujada de picachos y cornisas de dificultad extrema. Ni un mar insurrecto, bosquejado de olas agoreras. Ni mil leguas de desierto donde nadie se atrevió a escalar ni una duna traicionera, ni un pantano de arenas movedizas, con el peligro que ello conlleva…, hubiese impedido que yo, conocimiento de ti tuviera.


Ni los azotes del céfiro, convertido en huracán de crudeza intensa. Ni aluviones perpetuos de arisca agua que no da tregua. Ni selva virgen, cuajada de enigmas y sanguinarias fieras. Ni río que rompe y corta, cual cuchillo, por donde pasa, con su potencia indómita:, la tierra. Nada hubiese podido pararme, ningún obstáculo por escabroso que fuera, habría impedido que yo, a darte el consuelo de mis brazos, acudiera.

©Trini Reina


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09/05/2007 09:12. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Nadie como tú

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Nadie como tú sembró abriles en mi alma. Ni esperó a mi verita a que amaneciera la madrugada. Nadie como tú me roció de ilusiones la mirada y puso en fuga a las sombras, que mis perímetros circundaban.

Nadie como tú entretejió de rimas mis palabras. Ni compuso mejor sinfonía para que mi deseo con tus caricias bailara. Nadie como tú hiló tan generosamente de pétalos una guirnalda, que invistió mis sienes y me proclamó, de la felicidad, la propietaria.

Por eso, de par en par, desnuda, cándida, a ti entregué mis armas, forjador de sueños, centinela de mi agua. Por eso y porque de no haberte conocido, este ingenuo corazón, nunca habría aprendido a amar como hoy te ama.

©Trini Reina

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05/05/2007 10:21. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Me llevo...

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Me llevo el aura de los felices días, el brillo lunar de tu mirada, tan dorada que, al mirarte, frente a los rayos de Selene me sentía. Me llevo el reverberar de tu risa, que hasta mi corazón llegaba, despertándolo a la dicha. Y la gravedad de tu gesto cuando, aparentemente airado, me reprendías.

Yo me llevo esa mueca de tu boca que, a mi piel, de deseo estremecía.

Me llevo tantas cosas de esta etapa que hoy termina…. Aparcado dejé los momentos tristes, para así olvidarlos enseguida, y sólo retengo lo bueno que, a ti y a mí, de ilusión nos conmovía: la belleza cómplice de aquel tiempo enamorado, la urgencia de vernos, el vacío dulce de las despedidas… Yo me llevo tu cariño, el que contenían tus caricias, y la ternura que me dabas, cuando aún tu casa era la mía.

Me llevo los besos apasionados que posabas en mis labios y que yo, con vehemencia, a tus labios devolvía.

Y también me llevo el sueño de reencontrarnos un bienaventurado día, porque el destino es inconstante y quién sabe si nuestras almas tornarán a vincularse en alguna remota estrella fugitiva.

© Trini Reina

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29/04/2007 10:46. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Volaba abril

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Autora de la pintura:Isabel(Isa)

Volaba abril terciado de pétalos, cuando se quebró el velo de los sueños y un anhelo, entre sueños confinado, tomó forma, ataviándose de realidad.

Fue por abril y yo te esperaba, el corazón danzando, el alma temerosa, y todo el cuerpo, en la espera vibrando; como un rosal que teme que la primavera aflore vestida de templanza.

Fue por abril cuando los besos se desataron y tus labios y los míos, en un festín, su ardor creyeron saciar. Aunque no hay agua que calme la sed del que ama, ni besos suficientes para apagarla, ni caricias bastantes para extinguirla.

Fue por abril que nuestros cuerpos comulgaron, que conocimos a la par nuestra piel, que nos consumimos en su fuego y descubrimos, de una vez y por siempre, la cota de nuestra pasión.

Y, mientras clavabas tu mirada enardecida, en la mía vehemente, el silencio nos enunció mil cosas, en esa hora de avenencia, nos reiteró todas las palabras que habíamos obviado en la larga espera. Tan larga, que los dos dimos por válido el nunca hallarnos.

Pero, a veces, el cosmos se confabula y concede un milagro, porque así habremos de estimar, en un futuro, nuestro demorado encuentro, allá por abril, cuando este ya volaba, terciado de pétalos.

©Trini Reina

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03/04/2007 21:12. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Cruzando puentes

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A veces la tristeza de morir sobre mí desciende incitándome a blanquear recuerdos y contar minutos. En mi pecho se condensa el aire y se vuelven morosos los latidos y hasta mis ojos escala alguna lágrima, a la que mis párpados vedan la caída.

Luego, a fuerza de mí, lentamente, salgo de esa oquedad a la que la zozobra me empuja, contra ella entablo duelo y, momentáneamente, venzo. Entonces, se bate en retirada el llanto y mis ojos se deshacen del viso rojizo que los cercaba y se incendian de esperanza.

¿Por qué pensar en la muerte y su llegada? ¿Por qué perder, en malsanas cavilaciones, tantas dosis de alegría si ella llegará pronto o tarde? Sabedores somos de sus ironías. Doctorados estamos en sus caprichos.

Y cuando los días sin sol se sucedan, porque su sombra se apostó en mi frente, cuando ella se exhiba, inmisericorde, en mis andenes y quiera arrancarme de esta estación a la que tanto amo, sólo le rogaré que hagamos nuestro viaje a su país de tinieblas sin demoras, presurosamente, sin inútiles esperas.

©Trini Reina


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26/03/2007 11:41. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Cuento de amor

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Por mucho que piensa, no atina con la fecha exacta en que comenzó a cortejarla. Aquel fue un amor de trazo lento y senda larga. Pero sí, jura su boca y lo corrobora su mirada, que desde aquel preciso momento, no dejó de amarla.

Quizá fue la primera vez que la observó, aquella tarde de primavera ya tan lejana, tanto que el recuerdo se desdibuja y la imagen se torna extraña. Quién sabe si en ese instante comenzó a germinar tan gran amor en sus entrañas.

Y aquella vez que ella huyó - confiesa que porque tan alta pasión la abrumaba- él no dejó en ningún momento de rogar para que el tornadizo destino, volviera a sus brazos a entregarla. Y, cuando remisa retornó, él intentó enamorarla… a pleno corazón, con los sentidos de la carne y también los del alma.

Mas de nada sirvió, pues quien no está dispuesto a amar, jamás ama. Y hoy de nuevo se marchó, con una huída silente y calculada. Y él, al percatarse, se rindió, para luchar por ella fuerzas le faltaban y se quedó inerme, sin salir a buscarla.

Y con unas lágrimas que nadie vio, pues de tanto dolor secas brotaban, para sí adiós le dijo y, con un último quejido y una sonrisa que a los ojos no alcanzan, le otorgó la libertad, para que expandiese sus alas…

©Trini Reina


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24/03/2007 08:56. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Hechizos

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Ojalá que en tu mundo grande se cuele mi imagen pequeña.
Entre tus sueños, cuando desnudo dormites, y en tus impuestos delirios de grandeza.

Cuando más tranquilo te creas, haré mi aparición, vestida con los tules de la sorpresa. Bajo el agua en el baño, frente al espejo si te afeitas. A la hora del desayuno, al mirar hacia la calle desde la ventana afín a tu mesa.

Cuando te caigas, y levantarte suponga tarea extrema. Cuando observes como ido la luna y creas verme sentada en ella. Cuando la soledad te alcance y te asfixie entre sus zarpas negras.

Ojalá que tu piel me reclame cuando tu mente menos lo espera
y te duela el quemante deseo y hasta las cenizas de aquella querencia. Ojalá que el eco de una risa, escuchada tras ajena puerta, provenga el llanto a tus ojos y a tu alma la tristeza.

Ojalá que mi nombre, que en tu boca sabía a copla y fiesta,
te taladre los sentidos, cuando de noche reposes, en el albor de tu almohada, la cabeza.

Cuando departas con tus amigos, cuando ciñas la cintura de alguna mujer morena. Cuando el vacío te impulse a llamarme, mientras la cobardía altanera te frena.

Y sabes que no soy malvada. Te dirás: “Si ella conmigo siempre fue buena ¿por qué se me desata hoy, como punzantes alfileres, por el cauce de mis venas, condenándome a esta amarga nostalgia, envenenada de acidulada pena?”

Y tan alto esplendor que buscaste, para el que demás estaba yo, y mucho menos mi párvula estrella, ojalá se te eclipse cuando me pienses y, con la herida de par en par abierta, comprendas que fuiste tú, sólo tu, quien lápida pusiste al cielo que prometía aquella historia perfecta.
©Trini Reina

Lo podéis escuchar aquí:Hechizos (Recitado)

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13/03/2007 11:52. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Yo me quedo...

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Yo me quedo con el eco jubiloso de tu risa. Con el destello de tu mirada, sobre mi piel enamorada, suspendida. Yo me quedo con la belleza de esa historia que fraguamos cierto día, de soledades mutuas y alas comprimidas.

Yo me quedo con la remembranza de una tarde de abril reverdecida, en que el susurro de las olas, que a deshabitada orilla confluían, cómplices fueron de nuestros suspiros, testigos del primer abrazo que, ávidos, nuestros cuerpos compartían.

Yo me quedo con la urgencia que el deseo a nuestras manos confería y ese fuego de nuestros besos que a ambos nos asombraba, aún siendo absolutos protagonistas.

Yo me quedo con la música de tu voz, en tantas noches de secretos a media luz y confidencias dirimidas. Y con el impulso de tus palabras, que en mis sentidos derramaban la más esplendorosa energía.

Yo me quedo con las promesas que cumpliste, con la ternura de tus caricias, con ese suplemento de vitalidad que me donabas y gozosa yo absorbía. Yo me quedo con la emoción que en mi corazón desataba tu venida y en mi alma, acostumbrada a las sombras, soles encendía…

Y en el cofre de los desaires que, sin dudarlo, a todos nos lega la vida, yo he guardado, en una cajita de dimensiones mínimas, el dolor que me causó tu callada despedida.

Me quedo con lo bello y lo triste de este amor que, al menos yo, por ti sentía.

©Trini Reina

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05/03/2007 11:28. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Al abrigo de tus brazos

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Cuando la noche fundó nido en mi pecho y en las afueras acampó la madrugada, rayitos de luna fueron tus palabras. Rayitos de luna que, de brillos, incendiaron mi mirada.

Y aunque largo fue el naufragio y negras las olas que me surcaban, te convertiste en el auxilio que impidió que me sofocase en ese mar de sombras que aún hoy me reclama.

Y entre tus brazos descubrí el extranjero país de la pasión. Y fueron tus besos los que reinventaron en mi alma la ternura. Y fue tu cuerpo magnánimo abrigo, porque en ti siempre hallo hospedaje cuando el dolor alcanzarme quiere. Pues, quieras o no, el poder tienes para con una lisonja, un signo, una sonrisa… desclavarme del vasto crucero de la amargura.

©Trini Reina


RECITADO

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25/02/2007 09:41. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Desiertos...

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En su ingenuidad, creyó haber burlado a la húmeda sombra. Vivió sumido en fantasías de sol y añiles cielos. Quedó hipnotizado por la nívea luz de las estrellas y lo encandiló el amarillo rostro de la luna.

Sordo fue al silbido del miedo. Ciego al esqueleto, que ante él serpenteaba, vestido de harapos. Hasta que fue sacado de la inopia por un alarido infesto que lo arrojó a la realidad y lo dejó temblando.

Y entonces, ante él se abrieron de golpe las puertas del desierto…

©Trini Reina


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19/02/2007 13:17. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Corazón cansado

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Autora de la pintura:Isa

Dice mi corazón que hasta aquí llegó, que renuncia a dilapidar, en nombre del amor, más latidos de su precaria energía, que su soledad, de la que tanto renegó, ahora se ha convertido en plácida compañía.

Dice mi corazón, alzando el triste pañuelo de las despedidas, que prefiere palpitar sereno en brazos de la nostalgia, a ese sin vivir que sufre, esperando el advenimiento de una de tus caricias.

Dice mi corazón que se cansó de tan alta apatía, como ése a quien ama, sin misericordia, le manifiesta, día tras día.

Así que hoy, ataviado de medio luto, no irradia ni desolación ni alegría, sólo un viso de paz y un deje de melancolía; pues sabe que el tiempo, ese señor que el dolor amortigua, lo colmará de ilusiones y reparará, lentamente, sus constantes de dicha.

Hoy mi corazón da la espalda a tu envenenadora desidia y emprende rumbo hacia las fronteras de una nueva vida.

©Trini Reina

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08/02/2007 12:19. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Ensueños

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Soñé que arribabas a mis contornos y percibí que traías las manos desnudas de equipaje y, aunque te ofrendé la más radiante bienvenida, como sólo en ensueños puede darse, al instante comprendí que no acudías para quedarte.

Te presentí a la deriva, como un velero que navega entre dos mares y no acierta a qué corriente otorgarse. Te llamé, mi voz hasta ti llegó tenue, en las alas del aire, y tú me miraste con el dolor en los ojos y la renuncia en la sangre.

No auguré qué supremo motivo impedía a tu cuerpo hasta el mío allegarse y aunque elevé con donosura mis manos, anhelando a las tuyas prodigarme, allá permaneciste inmóvil y ni siquiera en sueños saboreé el delirio de amarte.

“Y es que hay amores tan intrínsecos que ni en sueños se avienen a declararse”.
© Trini Reina

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01/02/2007 18:54. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Y pese a este dolor...

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Y pese a todo este dolor, el de la ausencia, el de la espera, el de la distancia, el de esta soledad que me oprime, pese a todos ellos, a la herida y a la cicatriz que deja, más triste sería no haber tenido noción de ti en absoluto.

No sé por qué, simplemente saber que existes me colma de luces la mirada, que he de velar para que no declame, a fuerza de brillos, tu nombre. Y hasta el cielo luce de perenne azul vestido, aunque celajes de lluvia lo corone.

No sé por qué, en mi corazón, si estás, incluso en invierno afloran jazmines cual primavera, y cuando extraño por largo tiempo tu presencia, se me recubre de fuliginosos carámbanos.

No sé si, de no haberte conocido, mi vida sería diferente, sólo sé que entre el duelo de añorarte y la aflicción que para mi pasión supondría el no saberte, me quedo con el bocado que en mis entrañas la nostalgia prende.

© Trini Reina

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21/01/2007 19:50. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Ahora que sin ti vivo...

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Ahora que sin ti vivo, brindo…

Por las promesas olvidadas, las tuyas, de amarme siempre, las mías que agonizaron despreciadas.

Por los anhelos rotos que el desaire arrastró hasta el piélago de la indiferencia, ésa que lastima sin blandir la daga.

Por los besos que no nos dimos y que duermen en el cofre de las bellezas malogradas. Y por esos que, al darnos, por desiguales motivos, nos subyugaban el alma.

Por las caricias que doté de fuego, de las que ya no queda simbólica llama, porque, sin mano que la avive, toda hoguera se apaga.

Por esas ansias de tenerte que, sin cordura, hacia ti me exhortaba; mas nunca acerté la vereda que conducía a tus estancias.

Por estas lágrimas fieras que de mis ojos resbalan.

Por la albura de ese pañuelo que negaste al desconsuelo que me araña.

Por la risa que agonizó en mis labios, otrora por la pasión, subidos de grana y que ahora semejan amapolas pálidas.

Por todo el amor que dilapidé a cambio de nada y del que ya sólo queda la oquedad que lo alojara, alzo mi cáliz y brindo con la soledad, cómplice de mis horas amargas; brindo con ella, por los años de adhesión que nos aguardan.


© Trini Reina


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17/01/2007 07:28. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Invocaciones

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Autora de la pintura:Isa

Regálame la dádiva de tu risa, que nunca se eclipse para mis ojos esa terciaria luna. Calienta mi espíritu con el ascua de tu deseo. Llévate, allende de mí, esa soledad que herirme quiere.

Ofréndame de tus manos, la sutil lisonja y dedícame la caricia ardiente. Enreda tus dedos en mi pelo, que ese rendibú añora. Aplaca la indisciplina de mi pasión, delicada a veces, vehemente tantas otras.

Llena el hueco de esta ausencia con el celo de tu presencia. Alivia la opresión que deja a mi corazón moribundo, sin resuello. Ofréceme el reverberar de tu mirada, que tus ojos sean el espejo donde cada mañana se acicala mi amor.

Firma, en el nombre de la verdad, esa promesa que a mí te acerca, y que se cumpla sin demora. Bríndame los suspiros de tu amor en sublime exaltación, la música de tus palabras, el fuego de tu aliento, las llaves de tu alma, el palpitar de tu corazón.

Acúname en tus brazos, quiero que tu piel sea mi ancho abrigo. Anhelo para siempre estar contigo y que nuestro hogar sea ese sueño, donde tú y yo, a falta de lugar mejor, en libertad convivimos.

©Trini Reina

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04/01/2007 13:46. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Gratias

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Cuando me hablas, con la risa perfilando tus palabras y el cariño inmerso en cada mayúscula o vocal usada, libertas mi sonrisa, hasta el momento clausurada.

Y de intensa que es esa sonrisa, que por ti la superficie alcanza, lágrimas azules alborozan mis ojos y templan mi mirada. Y una ola de terneza, alta cresta de espuma cálida, inunda mi corazón, en un torrente que arrastra, lejos de sí, todo el dolor que lo ocupara.

Y es que, amigo mío, con la alegría que anida en tus palabras, de las zarpas de la tristeza rescatas mi dicha, e irradias los subterráneos de mi alma.

© Trini Reina



Dedicados a ustedes, amig@s blogueros, que con vuestras palabras, comentarios y e-mails, siempre provocáis mi sonrisa, entibiáis mi corazón y alegráis mi alma. Para que sigamos manteniendo la amistad en este nuevo año que hoy estrenamos y, por supuesto, en los años venideros.

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01/01/2007 18:29. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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¡Y qué!...

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¡Y qué...!, si te sientes emocionalmente estafada.
Eleva los ojos, descarados, al frente, y oculta el dolor que se ha desatado en la dulzura de tu mirada.

A nadie ha de importar la hondura de tu herida, ni el negro pozo que se formó en tu alma. Despliega al aire tu sonrisa, que ni el sol, con toda su luz, adivine que es falsa.

Camina a paso firme y con brío, que no se aperciba el duelo en tu estampa. Y pon a trabajar a la mente, dile que elabore el antídoto que devuelva la salud a la esperanza, para que torne a creer en nuevas promesas que, a buen seguro, te harán porque la vida es ancha.

Y así alivies el destrozo, que la desilusión, en el corazón que ama, causa. Y pronuncia para tus adentros una porfiada plegaria, para que éste sea el último acero que te clavan por la espalda.

©Trini Reina


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06/12/2006 17:41. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Si te dicen que me fui

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Toda mi vida anhelé, aunque fuese suspirado, de tus labios un “te quiero”. Mas, lejos de gozar del sonido del deseo, mis oídos fueron castigados por los gritos de tu silencio.
Ahora que el desencanto en mi corazón ha erigido su feudo, eres tú quién a mi alma cautivar quieres, y lidias contra mi olvido, ansiando restaurar en mi pasión la huella de tu recuerdo.

Ahora es mi voz la que calla, la hondura de mis sentimientos, pues ya mi sed no necesita para saciarse el agua de tu atención, ni de tu amor, para subsistir, el eco.

Ahora son otros senderos los que me llevan a un mundo celeste -a ti ajeno- donde unos brazos me esperan, dotados de amante fuego. Y es que hasta el amor más profundo se extingue, si mal se amó en su momento.

®Trini Reina

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01/12/2006 07:29. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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La levedad de la vida....

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El día que me dejaste, con negra seda cubrí los espejos y a media luz dejé oscilar la llama de mis velas, en mi alma se instaló el crepúsculo, y sobre mí, como un diluvio, calló la tristeza.

Luego, pensé en la levedad de la vida, y en los duelos ineludibles que esta nos lega, y culpable me sentí, por vivir condoliéndome cual trágica plañidera, por un amor, que ya sofocado, había pasado a engrosar el libro de las leyendas.

Así que, descorrí las cortinas de las ventanas de mi pena y el sol penetró por mi piel, hasta alcanzar con sus rayos mis frígidas venas, entibiando mi sangre hasta tornarla vivaz y ligera.

En mis labios se reanudó la sonrisa, que con tu adiós, quedó del dolor prisionera, y al mirarme a los espejos, ya sin su luto de seda, en mi mirada vislumbré la sombra; de una esperanzadora promesa.

©Trini Reina

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21/11/2006 07:15. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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No fui yo...

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No fui yo quien cortó los lazos que a ti me unían. No fui yo, que fue la feroz ventisca que asolaba mis contornos, quien cómplice se hizo del frío de tu ausencia y acabó por desgarrar, hilo a hilo, la dulce seda que enlazada a ti me mantenía.


Ahí me quedé, terriblemente sola. Sola en el ojo de la tormenta, sumergida al vaivén de los aciagos vientos que se disfrazaban de brisa. Sola, sin atinar con el albor que me revelara, de la desesperanza, la salida.


No fui yo quien cortó los lazos que a ti me unían. Qué más hubiese querido mi alma que permanecer por siempre a tu alma prendida, pero la vida es peligrosa, sobre todo cuando en zarandear las tijeras se encapricha.

© Trini Reina


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07/11/2006 12:03. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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No llevadme flores

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No llevadme flores
cuando haya dejado de oír el susurro del viento rolando en la madrugada.
O cuando mis oídos se vuelvan sordos al jovial repiqueteo de la lluvia, tras los cristales de mi ventana.

No llevadme flores
cuando mis ojos dejen de admirar ocasos y auroras, ni cuando mi mirada olvide perfilarse de rimel y sombras.

No llevadme flores
cuando mi olfato se niegue al aroma de mi perfume más preciado, ni cuando mi nariz rechace la fragancia que emiten, en primavera, los jardines polinizados.

No llevadme flores
cuando mi lengua deje de paladear las golosinas y los alimentos, ni cuando mis labios, a fuerza de helados, se revuelvan contra el fuego de añorados besos.

No llevadme flores
cuando mis manos derrochen vacíos, ni cuando en mi cuerpo la piel permanezca inmune, a la más efímera muestra de cariño.

¿Por qué, para qué quiero flores entonces?
Es ahora cuando las necesito.
Ramilletes de besos,
bouquet de caricias,
racimos de dulces palabras,
jarrones de amor y delicias.

©Trini Reina

Este poema lo escribí hace algo más de dos años, hoy lo he sacado del cofre de los recuerdos, y tras hacerle unos arreglos, lo vuelvo a editar, precisamente en esta jornada 1 de Noviembre, en que se acostumbra llevar flores a los camposantos para recordar a los difuntos.

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01/11/2006 08:09. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Volver a creer

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Eros y Psique (Antonio Canova)

Oí que llamabas a la puerta de espuma que custodia mis sueños y, con el beneplácito de mi alma, que ahíta de soledad languidecía, en tus manos deposité la intangible llave que a mi corazón, quijote del soñar, abría.

Por mis recintos anduviste, gota a gota, me conferías tus caricias y el calor de tus besos difuminó la escarcha que a mis labios sometía. Ilusa, creí que aún en sueños estaba sumergida; pero la luz de tus ojos, por el deseo ardida, fue como un altivo faro que diluyó en mi ser la neblina que un día la desconfianza, con áspero hilo bordó, en la fe que en el amor yo poseía.

Y te tornaste real, derramabas ternura por todas mis aristas, y con el ímpetu de tu pasión, volví a creer en ese amor que divulgan los artistas. Ése que bosquejan en lienzos, a colores y líneas; ése, cincelado en níveo mármol, o suave arcilla, representación inerte de una pasión que vibra: ése, trazado en las notas, monocordes o delirantes, de exaltadas sinfonías. O, por ventura, ése que impregna todos los versos de amor, de todas las ardientes poesías.

©Trini Reina


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26/10/2006 20:41. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Jardín sin jardinero

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¡Qué desolado luce el jardín sin jardinero! Plomizos y anémicos son sus colores y, como cenizas, se agrisaron en pleno sus verdores, como esos amores que en solitud suspiran.

¡Ven, que tengo sed de tu agua, jardinero! ¡Qué tristeza en este jardín se respira! Anhelo tu lluvia de besos y, de tus manos, el embrujo de sus caricias.

Jardinero, a tu corazón solicito su dulce semilla.
Deja que germine en mi pecho, que de ella broten
las flores más sencillas: granates amapolas, como mariposas suspendidas, una cascada de jazmines y un diluvio de risueñas margaritas.

Ven y dame tu esencia, jardinero. Ven y que tu savia de ternuras riegue mi vida. Yo te prometo, de mi pasión, el fuego. Y, a manera de galardón, aquella estrella que tanto brilla... en el cielo.

®Trini Reina

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16/10/2006 07:25. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Miel y vino

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Atadas tenías las manos y deambulabas dentro de un circulo. Yo abrí, con las armas de mi alegría, en éste, un resquicio.

Entré y liberé tus manos, y tú a mí te diste, agradecido. Bajo mi sombra te amparé y te ofrendé mi abrigo. Y fue mi pasión el candil que alumbró en adelante tu destino.

Compartiendo mutuas soledades escalamos hacia el vértice de un amor de miel y vino y, en el trayecto, sembramos jardines de rosas, claveles y lirios, donde quedaron sepultadas las reliquias de inveterados suplicios.

Algo me retuvo en la subida y, dadivosa, te alenté a proseguir el camino, mientras rezagada quedé, a merced de las tinieblas que, en mis contornos, fue entretejiendo el hado indigno.

No volviste atrás la mirada, en tu travesía hallaste nuevos peregrinos. Grité para que por mí volvieras y me alzaras de las arenas movedizas donde había caído. Pero ya en tu corazón gozaba de vasto espacio el olvido, ese buitre indomable que, en tu voluntad, fundó su nido.

Ahora son mis manos las prisioneras. Ahora soy yo quien vaga dentro del círculo, mas tú sobrevuelas a tanta altura, que imposible es que te alcance mi invocación de auxilio. Y en caso de que rozara, el eco de mi voz tus oídos, mirarás hacia otro lado y dirás, que fue un caracoleo del viento, o acaso, un espejismo.


©Trini Reina

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09/10/2006 15:42. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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No sé...

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No sé por qué la quiero – me dijo –, si ella, por mí, no manifiesta ni un ápice de amor, si me abandona en la oscura madrugada de mis pensamientos, sin una estrella de la constelación de su mirada, que, siquiera, tenuemente, ilumine mi esperanza y mitigue en algo mi frío.

No sé por qué la quiero, si se marcha cerrando esta puerta tras la que sufro hasta el próximo día que, a su antojo, acuda a visitarme, inquiriendo el fuego de mis palabras y exigiendo las flores en guirnaldas de mi sonrisa. Palabras y sonrisas que escapan de mi alma, sin la venia de mi razón, cuando aparecer la veo.

No sé por qué la quiero – me confiesa–, con una voz espesa, que rezuma lamentos, y en sus ojos alcanzo a ver el fantasma de su pena.

¿Y quién tiene conciencia de por qué amamos? – le dije –. ¿Quién puede aseverar el motivo por el cual nos prendamos de unos, que no convienen, más nos colman el corazón, en detrimento de esos que bien nos aman y despreciamos.
No soy yo quién podrá contestar a este “por qué” que te fustiga. No soy yo quien donará cordura a esta sin razón que destila amargura en tu alma confundida.

©Trini Reina

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26/09/2006 21:28. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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La vida desde fuera

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Veía la vida desde fuera, apostado en un balcón de nubes, contemplando las intrascendencias que al ser humano, allá abajo, angustiaba.

Algunos, presuntuosos, cegados al presente, mientras ambicionan visiones irrisorias de futuro. Y otros anclados en un rancio pasado, intentando reproducirlo una y otra vez en el ahora, negando la evidencia de lo inútil del afán; porque sólo es real el período que vivimos.

Y, desde ese alcor de nimbos, hay veces que se sonríe ante tanta banalidad infecunda, ante esa absurda discordia, y otras, llora, oscilando con incredulidad la cabeza, al observar tal desperdicio de ideas, de energía vital, de amor, con y sin fuego, de tiempo inadecuadamente invertido. Mientras obvian la esencia, la razón del existir, la médula de la vida; ensimismados en fútiles menesteres.

Y se suceden los años. Caen como hojas de otoño las páginas del calendario, arrastrando tras ellas las cenizas de los días sin usar, o, peor aún, de los días mal usados. Y, desde ése balcón de nubes, se desprende una fina llovizna, a manera de desesperanzadas lágrimas.

©Trini Reina

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24/09/2006 09:13. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Ni pétalos ni espinas

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…Cuando un amor se hace extraño a fuerza de contar ausencias y añadir desocupados días. Y el recuerdo pierde nitidez, o se adentra por inexploradas sendas que lo alejan de la patria de la realidad, transbordándolo a la cuna de la fantasía.

Cuando el dolor de la añoranza, de tan viejo se afina y, en vez de cortar araña, las paredes del corazón, que la soledad tornó ateridas, y te percatas que ya no galopa la sangre en las venas, que, coagulada, desciende como vencida; el castillo que en el aire erigiste, se desmorona, transmutando las ilusiones en cenizas.

Cuando aquel querer se revela tan extraño que dudas si lo soñaste o fue tuyo algún día…La historia comienza a desdibujarse en el lienzo del tiempo, hasta que sólo queda una lápida inscrita: "Aquí yace la pasión perdida, que
reposa a media paz, ya sin pétalos, ni tampoco espinas".

©Trini Reina

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19/09/2006 13:58. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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De islas sumergidas y tesoros nunca hallados

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Autora de la pintura: Isa Pinceles

De islas sumergidas, y tesoros nunca hallados, quiero hablaros hoy. Islas, que sobre el océano nunca despuntaron, y continúan ignotas en el fondo de los mares. Pocos las vislumbran; quizá, algún que otro buceador desorientado, pero este cavila, y concluye que, no merece el esfuerzo detenerse en ellas, desaprovechando de ese modo, la oportunidad única, de hallar en exclusiva un singular erario. Otros, por temor a perder el aire de que disponen, aún percibiéndolas, las obvian, y pasan de largo; buscando aquel galeón repleto de reliquias, del que sólo oyeron la leyenda. 

Pasan de largo, como digo, y pronto se olvidan de aquél montículo que, insinuante, sobresalía de la abisal arena. Habrá sido un espejismo marino. O una bandada de dorados peces retozones... Y borraran de su memoria las cabales coordenadas.

Y así, la isla, continuará sumergida. Durmiendo el sueño de los justos. Aguardando a ese ser, dispuesto a colonizarla. A ese osado conquistador,  que sepa sacarla a la superficie.  Donde la bese el sol, desde el orto hasta el ocaso. Donde los pájaros se posen en ella y la habiten. Donde la luna, cada noche, se de un respiro en su éxodo perpetuo.

Islas sumergidas, rebosantes de tesoros nunca hallados. Aunque a estos, sólo los recubra una fina capa de arena, que de querer, incluso  un suspiro oportuno, tendría el poder de sacarlos  a la luz.  Islas ignoradas, a las que el mínimo interés depositado en ellas, harían emerger desde las más oscuras profundidades. Tierra virgen, que con las entrañas expuestas, al navegante perdido, en sus orillas, con donosura  cobijaría… 

 ®Trini Reina             

 

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21/08/2006 21:01. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Negándote

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 Autor de la pintura: Pierre Auguste Renoir "Idilio"

-I-

De sobra sabes que no te quiero. Te lo he dicho tantas veces, que la negación perdió sentido. No creo en el amor, hasta la saciedad te lo he dicho. Con la fusta de mis palabras, con mi lengua de doble filo, con gubia de plata, en las paredes de tu corazón, sin mala intención, te lo he dejado escrito.

Que no te quiero, no de la forma que dictan los obispos, ni con promesas de eternidades, y lazos infinitos. Ni languideciendo en almibaradas rimas, ni dibujando, en  húmeda arena, ridículos corazoncitos. Ni tatuando en los sagrados árboles, las flechas y el arco, del trillado Cupido.

Te digo que no te quiero; pero me robas el alma cuando te miro, mientras un aluvión rompe los diques de mis arterías, y mi sangre fluye, como arroyo bravío.No te quiero; mas todo mi ser, lleva disuelto la palabra que siempre evito, y el orgullo me inunda, cuando observo que la felicidad, coronándote, camina contigo.

-II-

Y cuando cerca de ti estoy, mi voz anhela consolarte, y mis manos, sustraerte del menor dolor que tu espíritu manche. Y quisiera acunarte entre mis brazos, y besar  tus ojos de cielo, y beberme esas lágrimas, que a dulce vino me saben.

Y sentar sobre tu hombro, un ángel bienhechor que te resguarde. Que espante tu tristeza. Que aleje la mala sombra, de tu estampa y de tu calle. Que cele con tesón tu sueño, para que ninguna pesadilla, entre tus sienes se  instale.

Yo no te quiero, tu bien lo sabes; pero sembraría a besos, desde tu boca hasta tu talle, desde tu blanco vientre, a tus pequeños senos, que en mis manos caben, desde el norte de tu pelo, al  sur de tu recóndito valle.

Y así, quedamente, peregrinarte. Hasta conquistar tu corazón, que aunque de desencanto herido, por mi late… Como el mío, que alardea de no quererte; y sólo ante ti, y por ti, en esta contradicción se debate… 

© Trini Reina 

 

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17/08/2006 01:02. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Habló el alma

20060805083212-amavalida.jpg 

Autora de la pintura: ©Isa Pinceles

Dijo el alma que estaba agotada, que ni fuerzas para querer tenía. Que  por andar tanto tiempo metida en infructuosas pasiones, había quedado en un estado deplorable, y hasta la  sangre que la alimentaba se había tornado cuajada y oscura.

Dijo el alma que no pariría más versos. Que no impulsaría hacia la mente más ráfagas de rimas. Que no viajarían por sus raíles más palabras de concordia. Ni emitiría esos rápidos telegramas, que salían de su esencia, cargados de poemas.

Dijo el alma que, como tal alma que era, se merecía un inyectable intravenoso de sosiego, varías dosis de jarabe de calma, y alguna ramita de olivo, paradigma de la paz, aunque fuese triturada y en grageas. 

Dijo el alma que no se cansó de amar; sino de ser mal amada. Que no renunció a cantar, pero se hastió de que su canora voz, en favor de los gritos, fuese ignorada. Dijo el alma que, por sus poros, se infiltró la  melancolía, como espuma emponzoñada. 

Y le contestó la mente que también ella estaba fastidiada. Harta de sobrellevar la alianza  con la cordura, grabada a cincel y espada.

Y ahí están las insurrectas: alma y mente hermanadas. Las dos, de la mano, se han ido esta noche de parranda, cediendo el mando al corazón que bosteza en su caja solitaria. Y aquí queda el cuerpo, con la mente zanganeando y el alma cerrada, y con la esperanza de estabilizar el seísmo que sacude desde su núcleo a su sombra, desde su andares a su mirada… 

©Trini Reina 

05/08/2006 08:36. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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La sombra de tu mirada

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Imagen: "El beso" de Gustav Klimt 

Esa sombra, que de amargura eclipsa tu mirada, es la que se clava, suplicante, en  el centro de mi alma; y hace estallar en mi seno la ternura. Que se despliega, como floresta en primavera, incitando mi pasión, que de inviernos adolecía… 

Por los poros de mi piel, ávido e insinuante te deslizas y ahondas, hasta alcanzar la llave que guarda mi corazón; líder en derrotas. Que, olvidando los desaires que le hubieren inflingido, se emociona y se desboca, tras este amor que me provocas y al que obviando la cordura; presto asilo. 

Mis dedos, hacen surcos en tu cara, sembrando a caricias, lo que mi boca luchó por callar. Y se rinde mi corazón, y te entrega todo el amor que ostenta, para así despojarte de ese dolor tuyo que me duele.

 ©Trini Reina

28/07/2006 08:19. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Anhelos

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¿Qué hará él ahora? ¿Qué pensamientos rondaran su mente? ¿Vuela mi recuerdo en ellos, o consiguió al fin, exiliarlos al olvido?

Y en ese instante cerró los ojos, y soñó con ser grácil pluma que transporta la brisa. Molinillo de colores, que abrazado al viento, viaja. Voluta de humo, para así, en silencio, cruzar sin ser vista; las celosías de su ventana…

Quiso ser la nada. Lo invisible. El todo. Anheló desplegarse en su piel con donaire, como lo hace el país del abanico. Codició trasmutarse en sangre y navegar a la deriva por sus venas…

Ansió  ser esperanza, para embozada, robarle cualquier vislumbre de desesperanza que opacara su mirada. Aspiró ser sonrisa, para posarse galana en su boca. O, convertirse en primitiva fragancia, y trasminar uno a uno sus cinco sentidos. 

Quiso ser sueño para decretar sus fantasías. Y se designó protagonista de sus ensueños. Hasta ser reemplazada por el desvelo y con el la amanecida. Y quedarse, tatuada en su subconsciente, el resto de la jornada. 

Incluso contempló volar, y humillarse ante una vanidosa estrella y suplicarle  un frasco de su brillo, y mientras él duerma, quedamente, depositarlo en el cielo de su alma, deficitaria de luz…

Abrió los ojos, y seguía sola… Mas una premonición le musitaba, que toda ella, incluso en la lejanía, a través de la distancia: en el cuerpo, la mente y el alma de él; sempiternamente habitaría. 

®Trini Reina 

22/07/2006 10:48. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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¿Tristeza?

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Imagen: Melancolía (Edvard Munch) 

¿Tristeza?...

Tristeza es contemplar la lluvia en tu mirada y no poder acercarme a ti, para enjugar a besos, tan negras lágrimas.

 Tristeza es saber que para tu corazón no hay fuego,ni siquiera prolija llama; cuando en el mío arde una hoguera, que quemarse en ti demanda.

 Tristeza es reconocer la impotencia que sufre mi alma, para borrar de tu semblante, esa tormenta que lo abarca.

   Tristeza es observar, como observo desde mi atalaya, lo erróneo de tus pasos, cuando trémula, caminas en pos de aquél que niega el sosiego para tu calma.

 Ése, a quien en silencio amas. Ése, que posee el manantial del agua que tu sed reclama. Ése, que ciego se muestra al anhelo que tu presencia exhala.

 Y esa pasión tuya que me es tan distante y extraña, es el suplicio, que calladamente, me mata…

 © Trini Reina

18/07/2006 07:20. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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¡Calla, poeta!

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Glorieta de Bécquer(L.Coullaut Valera)

Parque de maría Luisa(Sevilla) 

¡No lo repitas, que no te creo; poeta! Pregonero del amor. Adepto de los idilios. Me niego a ponerle ése nombre que ensalzas, a ésta dulce tortura que padezco.

¡No te empeñes, trovador! No llames amor a lo que por ella siento. Sólo es una oscura pasión. Ternura que de mis entrañas brota y sin aquiescencia de mis manos  se desprende. ¿Amor? No, de él reniego.

No insistas poeta ¡Márchate a otros lares con tu cantata! Que mi corazón no está herido por las saetas del amor. Sólo sufro unas ganas desaforadas de verla reír siempre. Un afán por borrar la huella del llanto en su mirada. Un delirio que en mi mente, cual obsesión, clavó sus zarpas. ¿Amor? No, de él reniego.

¡No me exhortes, poeta! Que no estoy de ella enamorado. Que sólo es un sueño que pretende asediarme, mientras, yo maldigo éstas ansias de abrazarla. Éste anhelo de mujer que me golpea, desde la piel  hasta el alma. Éste capricho del cuerpo, que, por momentos, al cielo  me eleva, o, al infierno me arrastra. 

¿Amor? No, de él reniego... 

¡Aparta de mí tu insidiosa balada! Que no la amo, rapsoda, seduce otros oídos con el azúcar de tus palabras. Llévate lejos de mí esas odas, que como cantos de sirenas, aspiran a que claudique y me postre; ante ésta locura que me desarma… 

 

®Trini Reina  

11/07/2006 07:01. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Columpiado por la duda

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Imagen: Portrait of M.Felix Feneon(Paul Signac)

La mira. Ahí está. Sólo una  invisible línea los separa. Da un paso, con un gesto, amaga… Parece que se lanza.

Ella, lo presiente, le sale al encuentro. Le muestra sus manos, sus palmas blancas. Él, dubitativo, va y se retracta. Retrocede, y la etérea defensa; se ensancha.

¿Es acaso recelo? ¿O timidez al cuadrado elevada? Mas, ahí continúa estático; sin arriesgarse a abordarla. Inhábil para romper tabúes, para avecinar tiempos; para confrontar palabras. Incapaz de dejarse llevar por el delirio del momento; sin involucrar a la razón, que, a  la ilusión, asigna trabas.

Que si son muchos los años. Que si este corazón no resiste tanta campana. Que si el cuerpo sosiego merece. Que si un dolor más no cabe en el alma… 

Quizá, sea cobardía. Acaso, la incertidumbre desarbolada. O, miedo a desnudar su pasión, y que sea desdeñada… 

Nunca lo sabrá, y así subsiste, refugiado tras su trinchera feroz y ancha. Columpiado por la duda, que, a sus sentimientos cercena las alas.

© Trini Reina 

05/07/2006 13:06. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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¿Amor, o desatino?

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Cerremos las puertas del alma. Que en su interior no penetre ni una chispa de esa llama que el deseo en las entrañas prende. No vaya a ser que encuentre el pebetero del amor eterno, y allí pretenda arder por siempre.
Mantengamos el alma alejada de las hogueras.

Prevengamos al corazón contra la exaltación de la ternura que, como un rayo tibio de luna, proyecta orbitar por sus espacios.
Desterremos los sensibles amoríos.

Obviemos las miradas, que ávidas, de unos ojos escapan y van a posarse en otros ojos, que se entrecierran estorbando a la evidencia. A la súplica callada de quien ama sabiendo que no hay esperanzas de ser correspondido.
Soslayemos el lenguaje de iris y pupilas…

Y demos libertad a la pasión sin trascendencias. A la emancipación de los sentidos. A la anarquía de la piel que desata caricias que nada inquieren. A los besos regalados, que el gozo, a su libre albedrío gestiona; sin que los intereses quiebren por ello.

Y si con el tiempo, el vencedor de este idilio es el vacío, no culpemos de ello al destino, pues sólo nosotros fuimos culpables de este desatino, que desde un principio estuvo; al fracaso condenado.

©Trini Reina

Imagen: Lady at her toilette (Berthe Morisot)

29/06/2006 22:39. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Daría...

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Daría las rosas, todas las rosas que en mis jardines brotan, por borrar de tu mirada ese viso de derrota que te hace compañía.

Daría la libertad a mi sonrisa, y la dotaría de alas, así se posase traviesa en tu boca, y a tu sonrisa, despertara.

Daría las caricias que me sobran, y, si de tanto darse se agotan, algunas nuevas concebiré; sin desalientos ni demoras. Para que así, tu piel, a fuerza de lisonjas, recobre la pasión, que perdiera otrora.

Daría una ola de esperanza, que anegase y diese fin, a ésa tu desesperanza. Ésa, que he visto apoderarse de tu ser, y que con el paso del tiempo, en tus centros se arraiga.

Y es que por verte feliz, daría hasta mi alma. Como ya te di mi corazón, antes de que te percataras. Como te transferí mis sentimientos. Como te ofrecí sosiego y agua; para aliviar tu sed de paz, y apagar el incendio que tu espíritu mata.

Porque es tanta mi querencia, que por ti, amor, lidiaré contra el abismo de tus noches, hasta alcanzar el vértice de tus alboradas, cuando a mí retornes, redivivo, de tan larga madrugada…

© Trini Reina


Imagen: Pierre Auguste Renoir

25/06/2006 18:17. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Mi soledad te grita

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A través de la distancia, debes presagiar mi soledad. Segura estoy, tienes conciencia de ella. Y sabedor eres de poseer el antídoto capaz de disgregarla.

La presientes, en aquella estrella que te guiña, y que hoy, atisbas insólitamente opaca. Y en la luna, exageradamente menguada, vestida de humo, que decora en esta alborada el firmamento.

La oyes, en el rugido del mar, que es mi cómplice, y por mí la grita. Y hasta el clamar de las gaviotas que persiguen tus pasos en la arena, te suena tenebroso.

Y la ves allá, en el cielo que nos ampara, ese que a ti y a mí como iguales nos corona, y que hoy encarna, en su gama de azules agrisados, el cariz de mi abatimiento.

Sin embargo, incapaz eres de acudir en mi auxilio. Negado estás a donar consuelo a este desconsuelo que me atormenta. Y sigues amparándote en la indolencia, sabedor de que por ti muero y negándome un sorbo de ti, que sabes, hondamente sabes; eres la esencia de mi vida.
©Trini Reina

12/06/2006 07:17. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Por ti...

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Por ti, yo callaría las mil preguntas que se enroscan en mi garganta.
Por ti, urgiría a mi voz a pronunciar las palabras que demandan tus sentidos.
Por ti, omitiría los reproches, y daría la independencia a las promesas, pues ¿De qué valen estas, si el corazón o el alma no son sinceros al consumarlas? ¿De qué sirven, si no llevan el sentimiento en ellas impreso? Pronunciarlas frívolamente sería como guillotinar a la esperanza.

Dame, más que palabras; caricias y besos. Lléname de intenciones y actos henchidos de ternura. Traguémonos el orgullo y quitemos las riendas al amor, así se desboque y libremente cabalgue por el río rebelde de nuestra sangre, y que en su fuga, prenda en el vientre, la pira del deseo…

Demos longitud al tiempo, y que el, sólo el, escriba en el pergamino de la vida, la leyenda de esta pasión, a la que ni tú ni yo, atinamos a ponerle nombre.
©Trini Reina
Imagen gentileza de:Franc

29/05/2006 12:02. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Pinceles

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Esta prosa está dedicada a mi amiga Isa (Pinceles), ella me ha cedido para la blog algunas de sus maravillosas pinturas, y yo agradecida, le he escrito esta prosa. Espero que le guste, que os guste...

Semblante de Dolorosa Sevillana luce Pinceles: lágrimas en la cara, ojos sonrientes. Y en las manos, tanto arte, que para pintar no usa, ni carboncillos, ni pinceles.

Pinceles tiene, mágicos dedos que atrapan luz y colores que entrega al lienzo. Y desde sus huellas, entre el color impreso, se infiltran las pasiones y los sentimientos.

Húmedas de témperas y acuarelas, sus manos bosquejan la ternura en la tela.
Para el deseo, Pinceles mezcla rojos y negros, y perfila una llama que al tapiz prende fuego.
La alegría, la delinea con los azules en toda su gama, y acaso, la rocía con un tono de gracia, para que sintamos que la dicha en el paño se imprimió.
Y para el dolor, Pinceles realiza una cóctel de violeta y marrón.

Rojo, blanco…Fresa y nata, la dulzura innata que rezuma Pinceles. Y que en sus pinturas, a raudales derrocha, por eso sus obras a los sensibles corazones conmueve.

Con sus dedos y sus manos pinta nenúfares blancos, que el agua remolca en azulina corriente.
O un sendero: pardo y verde, y por ahí, Pinceles, sueña que se pierde en pos del nirvana que el horizonte promete.
Y un mar bravío, de espuma rizada y cantoras olas que, Pinceles, más que pintar; borda en el lienzo elegido. Y allí queda plasmado el paisaje de ese mar salvaje que tanto evoca y ama.

Y hasta para un regalo, sus manos han creado una figura doliente de piel herida y manto azul celeste, que, el que sabe admirarla con los ojos del alma, en el aguafuerte, el dolor del espíritu presiente.

Y es que Pinceles, el poder del arte, en sus manos posee, y no precisa para pintar, ni carboncillos, ni pinceles. Sólo sus dedos, y todo el amor con que está bendecida, destila, y siente.

©Trini Reina


19/05/2006 12:08. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Habitante de mi alma

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Autora de la pintura:© Isa

Eres mi sueño consumado. Mi realidad idealizada. La cumbre de mis quimeras. El abismo de mis batallas, donde yo, rendida, ante ti derrocho mis armas. Donde tú, blandiendo el triunfo, siempre me ganas.

Eres parte de mi vida, habitante de mi alma. El faro que me guía y la marea que me arrastra. El nirvana que persigo. El naufragio que me abarca. El sol en mis crepúsculos y la luna en mis alboradas.

Contigo vuelvo a ser cándida niña, que espera al amor tras la ventana. O plena mujer, que tu pasión exige, sin mesuras ni trabas. Pues eres, el puerto donde se ampara mi deseo. Y el fuego que en mi vientre prende llamas.

Eres el latido, que pone música a la canción que mi sangre canta. La pregunta sin respuesta. La duda eternizada. La palabra que me arrulla. El centinela que me guarda. La fuerza que me empuja y el poder que me demanda.

Eres todo lo que pido, aunque bien sabes que no te pido nada. Porque mi amor es más que amor, y no precisa rúbricas, ni promesas desaforadas.

Tú eres la brújula, tras la que mi corazón equivocó su marcha. La playa hacía la que, olvidada la prudencia, yo encauzo mi arribada. Esa orilla, hasta donde como una ola llego, impetuosa y entregada.

®Trini Reina

16/05/2006 12:00. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Vestida de domingo

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Para  ti he venido, con la sonrisa más directa, vestida de domingo.
 

Hasta ti llego, la soledad destronada, merced al gozo, que ahora,ilumina mi juicio; otrora en sombras. Hasta ti me aproximo, cargada de promesas, cada una de ellas, concebidas por amor.

Hasta ti vengo, cerrando huecos, difuminando brumas. Ante ti me revelo, solicitando magnánimos soles que entibien mi espíritu, por tan largo espacio humedecido.

Arribo, laureada de regocijo, con la esperanza alerta y el desamor confinado. Traigo, el desaire perdonado y practicado el olvido.
Porto, la paz desplegada, como esas alas, que sin redes, vuelan hacía el infinito.

Ante ti me descubro, con los sentidos recuperados de añejos desencantos, y dispuesta a emprender itinerarios distintos que me rediman del pasado, del cual, hoy; sin rencor me despido.

Para ti tengo, henchidos de besos los labios, anhelantes por pernoctar en tu boca. Y todas las caricias, que, arrinconaron las derrotas, resucitan, y a dos manos,  batallan contra la fría corriente de  tu río.

Traigo,  la pasión desbocada, y en las entrañas, el deseo contenido.
Hasta ti llego, con el alma desnudada, irisada de ilusiones. Hasta ti traigo, febril por entregarse, al corazón desvestido.

Para  ti he venido, con la sonrisa más directa, vestida de domingo.

©Trini Reina

30/04/2006 07:13. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Eolo

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Riccardo Benvenuti: Capelli al vento

 

Abracé al viento irascible que, a ráfagas, se enredó en mi cintura.  Aspiré su fragancia a indómita libertad. Quise llenar de él mis manos; mas, arisco, huyó y se posó en mi pelo, que se dejó mecer por su locura.

Cubrí mis oídos para no delirar con su suspiro. Cerré mis ojos para que no me hiriera la prisa de su vuelo. Y entonces, sentí en mis labios un turbulento beso que dejó en mi boca sabor a mar. 
 

¿O sólo fue el salado regusto de una lágrima, que, rendida, descendió por mi mejilla,  acatando que Eolo, ni tan siquiera por amor, se deja domeñar?...

©Trini Reina

27/04/2006 12:57. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Bifurcaciones

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Desanduve los andenes poblados de fantasmas de mi memoria hasta divisar la encrucijada donde equivoqué mis pasos ese día, en que tomé aquel sendero, que no era el tuyo.
Allí estaba, en una  región umbría, y en ese instante, el presente se volvió pasado…
 

       Recuerdo, que me llevabas de la mano, y a traición, un rayo frío de luna  cegó mis ojos, y me solté de ti. Mi cuerpo, como un junco, se cimbreó perdiendo el equilibrio. Con premura, lo recobré. Pero al volver la vista atrás, solo me acompañaba la nada. Ella era mi séquito, y me instigaba a seguir viajando.
 

Ante mí, se extendía un páramo sombrío, donde agotada, sin visos de hallarte, me detuve. Y en soledad, esbocé otra vida, mientras suplicaba me alcanzara el olvido. Mas éste es caprichoso, en cuanto a amores rotos. No tanto en los amores conseguidos, donde a veces suele colarse, ensanchando sin clemencia las distancias.
 

Y aquí sigo, subsistiendo en un paisaje que siempre me fue extraño. Esperanzada en que regreses a aquella intersección  donde nuestros destinos se bifurcaron una aciaga noche. Y me busques, y te  encuentre. Aunque sea en el crepúsculo de mis días…

©Trini Reina

23/04/2006 16:18. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Tesoros del alma

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En un lugar del alma, existe una gruta.
Recóndita es; mas, no oscura.
Allí guarda, la vida, su tesoro.

Apreciado tesoro, que en museo no se exhibe. Ni se compra; ni se vende. Ni se pregona al viento del Sur o del Este. Ni en los abismos del espíritu se pierde.

Allí se guardan los gratos recuerdos. El de aquella mañana de estío. Aromatizada de brisa marina. Musicada con rumor de olas. Donde un hombre y una mujer se vieron, por vez primera, a solas.

Y el de esa noche, de luna parsimoniosa,  en que dos estrellas de cinco puntas se bastaron, para difuminar de un  reencuentro, el total de las sombras.

En ese tesoro permanece, el retrato de una tímida sonrisa, que sin palabras implora, el goce de una caricia. Y  que una mano, sin pedir compromiso a cambio, con gusto regaló.

Y el dorado velo de una mirada. Que, de deseo venía marcada, y con anhelo quemaba en una piel; otrora vestida de hielo.

Y la estela de un beso prohibido, que aún deambula furtivo, en el país de los amores jamás bendecidos. O en las galaxias, de aquellos idilios efímeros. Luminosos y fugaces, como falsos soles.

Y en el centro, persiste labrada, la huella de unos dedos, que como alas tenues, una tarde, sin permiso previo, se posaron en  negro pelo.

En este tesoro cohabitan, los sueños irrealizables, con las fantasías inconfesables. Y aquel giro de la sangre, que, sin música, se marcó un baile; esquivando al dolor.

Y una nostalgia leve. Un suspiro breve. Una negativa a tiempo. Y una conformidad pertinente, que concibió, el camino más llano, y  suavizó aguijones y pendientes.

Y en ese tesoro, de valor incalculable, hay una esperanza que sempiternamente arde. Y mantiene ardida una vela de luz y de fe.

Apreciado tesoro, que en museo no se exhibe. Ni se compra; ni se vende. Ni se pregona al viento de Norte u Oeste. Ni en los abismos del espíritu se pierde.

Y allá cada cual, que libremente sabrá, que ha de guardar en su cofre, realmente; digno de recordar.

©TriniReina

 

 

 

13/04/2006 08:19. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Traigo...

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¿Quién me compra esta tristeza que  araña mi  garganta?¿Hasta cuando dolerá éste dolor de espinos?...

Traigo, a la ausencia pisándome los talones. Y la soledad abriéndome caminos.
 

Traigo, de desencantos, el corazón vestido. Y el alma arrastrando metros de melancolía. Mientras se deshace en suspiros.
 

Traigo, de palabras de amor, la boca llena. Mas  la desesperanza,  mis labios, con silencios ha entretejido.
 

Traigo, de abrazos, los brazos saturados. Pero el aire demuestra superávit, y los rechaza. Cansado está de recibirlos.
 

Traigo, de caricias, las manos atestadas. Mas no existe pedestal donde posarlas. Y los dedos, magnánimos, las entrega al olvido
 

Traigo, de preguntas, la mente inundada. Y las respuestas asustadas rehuyendo  interrogativos.

Traigo, la voluntad, de sueños colmada. Y el aerosol de la desilusión infectando, de fracasos los sentidos.
 

Traigo, el deseo roto, la pasión dormida. Y en el pecho, avasallando, el vacío.
 

Traigo, el amor propio herido. Y el bocado de la indiferencia en el vientre hundido.
 

¿Quién me compra esta tristeza que  araña mi garganta? ¿Hasta cuando dolerá éste dolor de espinos?...
 

 

©Trini Reina

 

 

 

 

30/03/2006 10:43. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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No sé...

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No sé que hacer contigo. Hace tiempo que no pueblas mis carencias, ni matizas mis vacíos.
Y no encuentro la manera de desasirme de ésta pasión que me mantiene al borde del delirio.
 

En silencio, me debato, entre dejar  actuar al tiempo y al destino, y que ellos, se ocupen de zanjar este capricho. O por el contrario,  enjugarme éstas lágrimas, que de mis ojos se desbandan sin permiso, y rubricar el epitafio de esta historia, que perdió todo sentido.
 

El invierno, en mi alma ha instaurado su nido y desplegando sus negras alas, la está colmando de fríos. El helor del desamor, forja grietas en mi corazón, de amor herido.
 

No sé que hacer contigo, pues, ni te tengo, ni me añoras; ni me reclamas, ni te olvido. Y en mis horas de cordura, en soledad me digo. No sé. No sé amor; 
qué voy hacer conmigo...

©Trini Reina

Imagen tomada de:Image Bank

Esta prosa está también editada en el Blog que, Meigo y Darilea *Hilando letras tienen en común y donde todos los blogueros y los autores sin blogs que lo deseen, pueden, tras ponerse en contacto con ellos, editar sus textos y compartirlos.

 

17/03/2006 15:21. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Volaba...

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Volaba, la sensatez perdida. Volaba, por la cumbre de la euforia. Los pies, hollando flores. Las manos, acariciando nubes.
 

Desde su alcor, la luna la celaba, menguante y respingada; vaticinando la debacle. Más ella, coqueteando con la brisa, su idílico mundo fraguaba.


Las estrellas, formando corros, hilvanaban  cábalas ¿Dónde irán destinados, los pasos de aquella incauta que, tanto se desviaban de la ruta prefijada?  Mas ella, aventurada, desafiando a los elementos; apasionada por la vida…Volaba.

Volaba, la sonrisa descubierta. Volaba, el corazón desnudo. Y la piel, a la pasión dispuesta. Volaba. El alma, candorosa, confiada en las gentes y las cosas. Escoltada por sus sueños. Precedida por su sombra.

Su sombra, que viajaba  adelantada, no se percató que en su viaje, el cielo trocaba el paisaje. Y el hielo del desencanto, al cielo usurpó su celeste manto y lo vistió de brumas.


El viento, despertó de su destierro, y de pleno la alcanzó en un costado; desequilibrando la armonía, de sus alas  irisadas. Y sin misericordia, fue empujando a la desdichada mariposa, obligándola a descender ladera abajo.


Las flores, dejaron de exhalar amores, y se volvieron espinas, que herían sus pies desnudos y sus manos vacías. Y sin freno, siguió cayendo, desde la cúspide de sus sueños; hasta el abismo de la nada. Que las mariposas son etéreas, y el céfiro las arrastra.

©Trini Reina

Imagen cedida por :Franc

04/03/2006 18:15. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Volar sin alas

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Qué difícil se me hace, ante este papel de nieve, trazar con tinta de amor mi despedida. Trémulas las manos, remisas son a ceñir la pluma y mi corazón, que aún de amores sangra, sólo tiene redaños para sobrellevar su duelo. Esta carta, blanca mensajera, te dará norte de mi partida.
 

Dirás, que no me crees, que infinidad de veces tomé las valijas y marqué distancias, para luego  volver a ti, con el orgullo roto y el alma a rastras.
 

Hoy será distinto, prometo marchar allende tu casa, donde no me alcance, como una ola, la persuasión de tu sonrisa, ni el encantamiento de tu mirada.
Arduo será cargar sobre los hombros esta soledad implorada, mientras la huella del dolor forja nuevos surcos en mi cara y, en los ojos, se hace pública toda mi angustia derramada.
 

Mas, el espíritu agradecerá que lo libere de ese deseo negro que, estando tú, lo aprisionaba, coartando su armonía y despilfarrando la décima de cordura que le restaba.
 

Te digo adiós. Jamás imaginé que mi voz, para ti, emitiera tan gris palabra, mas la voluntad de cerrar esta historia me posee y, de su mano, vuelo sin alas.
 

Tu recuerdo viajará conmigo sólo hasta que el olvido lo triture entre sus garras, cuando una nueva ilusión ingrese en mi corazón, encalando sus tapias. Para que en ellas, el sol reverbere y, con su albor, desvanezca las sombras pasadas.
 

Éste es el adiós definitivo, que la vida sin mí te dote de gracia, que yo, sin ti, sembraré la mía de las más primorosas plantas. Así la dicha bailará nuevamente en mis venas como, en las hojas, baila la savia.
© Trini Reina

 Imagen  cedida por: Odyseo 

Esta carta de amor, la presenté hace unas semanas a un concurso de CARTAS DE AMOR que, por supuesto no he ganado. Así que ahora la edito aquí. espero os guste, Besos.

20/02/2006 12:11. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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De paso

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Pasaste por mi vida, y sólo viste un cuerpo con que abrigarte en tus noches frías; acaso, en tus días templados. No quisiste ahondar piel adentro. Pensaste que la tarea no merecía el esfuerzo. O tal vez, recelaste de  encontrar un tesoro demasiado valioso.
 

Pasaste por mi  vida, y te quedaste a las afueras de mi alma. No se te ocurrió usar la llave que poseías, esa que  te brindé, y que abría todas mis puertas.
 

Pasaste por mi vida, y jamás cruzaste el umbral de mi corazón. Ni quisiste oír las campanas que, cuándo  divisaba tu llegada, yo lanzaba repicando al aire con la esperanza de que tú te decidieras, aunque  sólo por curiosidad, a trasponer la arteria que te conduciría  al feudo de mi pasión.
 

Pasaste por mi vida sin querer hacer ruido, casi renegando de cada palabra tierna, que sin permiso, de tu boca escapaba. Y de  las que yo, siempre sedienta de tu esmero, bebía para no perecer de sed.
 

Pasaste por mi vida arrasando mis jardines. Y te marchabas, llevando el cuerpo aromatizado  de  pétalos, sin lamentar que  la rosaleda  quedara tristemente asolada, esperando para florecer, de nuevo tu regreso.
 

Pasaste por mi vida dejando profunda huella, y te fuiste, sin querer dejar rastro. Mas ahora, que anhelas mi presencia, y ansías retomar  mis caminos, yo sobrevuelo  un paraíso ajeno al que  tú, ya jamás  tendrás legítimo acceso.
 

Y es que la buena ventura, tiene limitado el apogeo, y, o la tomas cuando te agasaja; o de ti huye, trasladando a otros lares sus misterios.

©Trini Reina

 

 

15/02/2006 18:47. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Me lleva

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Me lleva. Hasta ti el corazón me lleva: tañendo me empuja, jubiloso me apremia, a seguir el rumbo
que traza tu estrella.

Camino. Pisando charcos camino. Vadeando trochas, cruzando vías, abandonando andenes. Descalza a ratos, calzada con escarpines alados a veces; la vista clavada en el horizonte, que tu luz promete.

El alma, vieja experta en desengaños, ahíta de soledades. Al corazón grita ¡despierta! Huye de este extravío, que el invierno se allega y piedad no tiene con los desatinos.

Más el corazón, no se intimida, y con valentía, ahueca velas, invocando al viento que sople y lo auxilie en su carrera. Y el viento, que se apiada de los enamorados, se disfraza de Levante, y silbando sin demora, espolea al corazón hacia delante.

Te encuentra. Varado en un viejo puerto, mi corazón te encuentra, sin mi amparo perdido. Sumergido en oscuras decadencias.

Me deja. En las lindes de tu alma, el corazón me deja, y aquí me quedo, para ser tu compañera. De glorias y sermones, triunfos y fiascos; discrepancias y avenencias. Porque aquí, donde el corazón me trajo, quiero erigir mis fronteras, para albergarte entre mis brazos y descubrirte siempre a mi vera.

© Trini Reina

 

09/02/2006 19:50. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Negando al amor

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Suavemente, como se exhibe el país del abanico, así tu evocación se despliega en mi memoria, dejándome el alma escarchada de saudades. Y toda mi voluntad, apresuradamente, batalla por confinarlo.

Procuro no cavilar sobre ese amor que te tuve… que todavía te tengo pues, aunque plisado, aún circula por el torrente de mi sangre, y deambula por mis nervios.

Tenazmente cierro los ojos, así retroceda hasta el abismo de mi alma ese recuerdo, que, se obstina en resucitar una y otra vez, vulnerando la paz de mi cuerpo. Mas las bisagras se cimbran, amenazando con desgranar todo el sentimiento y yo, las imágenes, con un etéreo pestañeo intercepto. Pues me niego a permitir, que ese amor sin sentido, se expanda, desde los poros de mi piel hasta las entretelas de mis sesos.

No. No quiero sentir esta pasión que por ti profeso, pues en soledad, se me hace grande y me puede tu silencio. Aspiro a mantenerlo adormecido, valor para escindirlo, no encuentro. Mas lo alejo lo más posible, de este corazón pletóricamente tierno.

Lo preservaré clausurado, antes de que forje en mi espíritu un desierto, de infértiles arenas de rencor, y rojas auras del averno.

No persigo que me inunde la melancolía, tiempo para la tristeza no poseo. Prefiero entregarme al falso olvido y sobrevivir con este infructuoso amor, aletargado en mis adentros.

Este amor, que más que gozar, padezco. Pues tú a mi ni te das, ni me acoges bajo tu techo. Y a mi me arrulla la incertidumbre, y ni de ti me voy; ni a ti me entrego.

©Trini Reina

 

 

 

29/01/2006 13:39. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Amando

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Las manos semejan mariposas que vuelan por tu espalda, y van a yacer a la depresión de tu cintura. Voy bajando la ladera de tu rostro con mis labios que reclaman a los tuyos. Al alcanzarlos, mi lengua se pierde en tu umbral de sombras. El beso, a llamaradas se aviva y en el vientre se prenden las hogueras.

A medias, con prisas, arrancamos los vestidos que confinan nuestra piel, y el anhelo, logra que se aceleren en el seno los corazones. Mientras a bocanadas, para no ahogarnos, nos bebemos el aire.

A dúo nos gozamos: exigiendo, acariciando, requiriendo la liberación soñada. El deseo, cabalga sin rienda por la sangre y en fuego nos envuelve. Incendiados, libramos una dulce batalla de muerte y vida, incitándonos con el fragor de suspiros y palabras; hasta enaltecernos en el espasmo final. La cúspide conquistada. Y tras rozar el cielo, descendemos enredados en el vértigo.

Saciada la pasión, con la piel de amor tintada, enarbolamos el emblema de la completa entrega, y recuperamos los latidos… Nuestras miradas, se abarcan con ternura enaltecida.

©Trini Reina

Esta prosa, la escribí hace tiempo para el Blog de Eros. Ahora, la he reescrito, he cambiado algunos términos y la edito aquí.

27/01/2006 20:44. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Tormenta en el alma

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Convocó al amor que vivía en su mente, esa negra obsesión que la ocupaba.
Fustigó, hasta exterminar del corazón, al amor ternura.
Reclamó al amor que habitaba en sus manos, ese que oscilaba en dobles caricias, sensibles a veces; vehementes otras.
Arrancó el amor de sus labios, el de los suaves besos, y el de los perfilados a pasión y fuego.
Desclavó al amor que residía en su mirada, tan cándido era, que todo lo entintaba color de rosa.
A jirones, erradicó el amor que cubría su piel, y gritando, llamó al traidor amor que hervía en su vientre…

Y así reunidos, fue espoleándolos, milímetro a milímetro, hasta el redil que había cimentado en su alma. Y allí los encerró bajo candado para olvidarlo.
Entonces, ante tal densidad, el alma crujió y estalló de exuberante amor.

Y es que el amor, sólo se olvida si muere, y aún así, de tarde en tarde resurge, y nos invade de añejos recuerdos empapados en melancolía.
©Trini Reina

 

 

 

 

 

 

 

 

25/01/2006 18:30. #.

Tema: Prosa poética

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Sombra de sombras

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Qué oscura cabalga la noche si te ausentas. Qué tristeza me ocupa el alma, al pasar de las horas, y ver que no llegas. Qué negros los minutos y qué angustia porta el sueño que mi cuerpo, turbado, esquiva.

Qué sigiloso suspira el viento cuando el rejón de tu no arribada, amenaza la serenidad de mi espíritu. Parece que, supiera de mi duelo y, calzado de humo, por mi calle peregrina.

Qué premura entinta mi deseo. Cuánto anhela mi mirada posarse, cual mariposa, en tus verdes ojos. Qué prisa padecen mis manos para donarte las caricias que le rebosan. Todas ellas, huellas de puro amor.

Si oyeras, cuan a descompás palpita mi corazón en su delirio. Si vieras, qué perdida deambula mi sonrisa, sin motivos para desnudarse. Si supieras, cómo duele este amor que te tengo. Y qué cuesta arriba se me hace la maldita espera.

Cuánto te extraña mi ser, sombra de sombras.


©Trini Reina

 

 

16/01/2006 18:42. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Ingenuo corazón

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No te engañes corazón, que no emanan de su boca para ti esos besos. Que no germinan de su pasión para ti esas caricias. Que tienen destino corazón, y ante ti, de largo pasan.

No te engañes corazón, por el brillo febril de su mirada, que su amor no busca, de tus pupilas el reflejo. Que por ti, su deseo no prende llamas. Y las estrellas que portan sus manos, a tu cielo no van asignadas. Ni para tus latidos, él desata sus latidos.


No te engañes corazón, que no se esbozaron para ti esas odas. Que no se fraguaron en su alma, para la tuya, esos te quiero. Que esos sones de ruiseñores no vienen a cantar ante tu puerta su serenata. Que son para otros sentidos corazón, y a ellos van ofrendados.


No te engañes corazón, no te desprendas de tu coraza, que de ondas de indolencia vienen sus actos salpicados, y si te ven desnudo y confiado, acabarás nuevamente de desengaño herido.


No te engañes corazón, sécate esas lágrimas, que no merecen el llanto los falsos ídolos. Enjúgate los ojos, alza el semblante, y bajo un sol naciente ampárate de la mala sombra, que la esperanza ante ti se arrodilla y entre sus brazos te acoge.
©Trini Reina

 

 

10/01/2006 12:42. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Azules rotos

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Bajo un cielo de azules rotos, vaga mi amor cansino y solo.
Perdió la partida, renunció al deseo loco. La ausencia se llevó a su par, y de paso, el fulgor de los ojos.

La cumbre del olvido remonta mi amor. Camina, lánguido y cabizbajo. Lleva la soledad a cuestas, y el orgullo ultrajado.
Tras de si, remolca los sueños, como arrastra las cadenas un esclavo.

Profundo como es, con tanta holgura y calado, el silencio lo aureola de sombras, y la añoranza, en él, hace estragos.

El desencanto que padece, vorazmente, vida le mermó y de harapos, un sudario, le adjudica el desamor.

Bajo un cielo de azules rotos, vaga mi amor y en cada huella que deja, como un sol caduco, le agoniza el corazón.
©Trini Reina

03/01/2006 13:16. #.

Tema: Prosa poética

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Amantes de leyenda

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Ungidos de avidez y pasión, fueron alcanzados por un torbellino de deseo y fuego.
Ella, reina de Egipto, astuta y hechicera. Él, prócer romano, de sangre cálida como su tierra.

Hechizado quedó de Cleopatra. La de ojos dorados de oscura fiera. La de aroma profundo a mucha mujer. La de sonrisa de carmines y promesas.

Ella, siempre lo celó, desde la primera vez que lo viera. Cuando su corazón, aun de niña, se desbocó, ante aquel gladiador de pelo azabache y figura apuesta.

Unidos soportaron innumerables intrigas palaciegas. Odios y traiciones. Batallas y guerras. Pero esquivaron la maldad, con el mutuo fervor como enseña.

Locos de amor, se quisieron sobremanera. Amantes y aliados fueron, y conquistadores de quimeras.

Con su amor forjaron una pasión que mereció la leyenda. Y hasta la muerte, se cortejaron, con total furia y entrega.
De propia mano expiró Marco Antonio. Su espada, leal hasta el último suspiro, sin sangre le deja. Perdió sentido para él la vida, en la maldita hora que, derrotado, le anunciaron la muerte de su reina.

Y Cleopatra, burlando al viejo enemigo que, humillarla pretendiera, solicitó de fruta una cesta. En ella, oculto, respiraba un estilete de bífida lengua que mordió su pecho, robándole la fuerza.

Con tamaño sacrificio, ante Roma y sus estrategas, la más grandiosa soberana de Egipto, salvaguardó, con orgullo su ralea.

Trini Reina


Hace algún tiempo Caboblanco me preguntó si me sería capaz de escribir una prosa para su Blog. Él tiene una Bitácora especializada en Historia, y la cuenta de una manera amena y entendible para todos. Os recomiendo la visitéis.
Ni él ni yo sabíamos como intercalar una prosa de amor, que es lo que mayormente escribo, con una lección de Historia. Pero hete aquí que su próximo post va dedicado a hablar de Cleopatra y Marco Antonio. Y al comentarlo conmigo me propuso la idea de escribir sobre estos amantes de leyenda.

Es la primera vez que escribo de personajes históricos. y he de confesar que es más difícil que hacerlo de amantes imaginarios. En fin, que esto es lo que me ha salido y si Caboblancose atreve a publicarla en su Blog...

 

 

 

 

01/01/2006 16:02. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Llévate

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Si te vas, llévate contigo este amor que me devora. No vayas a olvidarlo, pues para lidiar con el en soledad, fuerzas no poseo.

Y llévate las falsas caricias, y los frívolos besos. Llévate las promesas quebrantadas, y de paso, ya que te vas, en nombre del amor que nos tuvimos, carga con mis lamentos. Que ni una lágrima de más, en tu despedida, verter quiero.

Si te vas, llévate mi recuerdo. Atesóralo en el jardín de tu memoria, ubícalo en un lugar concreto y rememórame en alegrías que, ya bastante desolada en la cumbre del verismo permanezco.

Y llévate enmarcados los te quiero. Los alegres de mis buenos días y esos, revestidos de recelo, que mi boca suspiraba cuando un sexto sentido, asilado entre vigilias, auguraba tu alejamiento.

Llévatelos, así como sin mi venia te llevas todos los sueños. Tal como me arrancas de cuajo la dicha dejándome sumida en el más hosco de los silencios.

Si te vas, certifico ante el corazón zaherido y el alma en desconsuelo que, destinaré toda mi constancia en soliviantar al tiempo, para que presto acuda y amortigüe, el dolor de este tormento.
©Trini Reina.

 

19/12/2005 18:22. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Circulos

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Dentro de un perpetuo círculo, nuestra pasión dibujó un cuadrado donde íbamos a refugiarnos cuando la vida nos hacía daño.

A veces, tú llegabas primero y tus deseos de tenerme hacían temblar tus manos y cuando yo al fin entraba, venturoso te confortabas en mis brazos.

Otras, era yo la impaciente y arribaba con el reloj adelantado, y contando cada segundo de la espera el corazón, en su hueco, bailaba atolondrado.

Aquel oasis perfecto, que entre los dos con nuestro amor forjamos, nos mantenía alejados de la fealdad del mundo, de las usanzas y los contratos. Pero no supo alejarnos del frío que, nosotros mismos fuimos sembrando.

Poco a poco, los ángulos del cuadrilátero se fueron desdibujando hasta quedar desnudos y expuestos a los silencios y al desencanto. En el epicentro del círculo los lados que nos amparaban se hicieron pedazos.

Tú marchaste hacia el sur. Yo al norte encaminé mis pasos. Con un último beso adiós nos dijimos y sobre nuestras huellas, el olvido, victorioso, dilató su manto.

Trini Reina

14/12/2005 14:27. Autora Trini Reina. #.

Tema: Prosa poética

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Si tú quisieras

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Si tú quisieras, por ti yo sería amanecer que se despliega. O sí te empeñas, noche embrujada tachonada de estrellas.

Si tú quisieras, vestiría los esplendentes colores de la primavera. Y sí sombras es lo que anhelas; robaré al otoño los dorados matices que lo enseñorean.

Si tú quisieras, con mis manos para ti lazaría la luna, y la pondría a tu derecha. Y al sol imploraría que con sus rayos, luz y calor te conceda. Y para ti, un reino fundaría, si tú quisieras, donde reales se hicieran tus altas quimeras.

Si tú quisieras, embalsamaría mi piel con aromas de clavo y canela, así tus sentidos se hechicen, y en ella se pierdan. Y te donaría mis besos de ternura, y también, los que toda mi pasión encierran. Y a caricias tatuaría tu cuerpo, de pies a cabeza.

Si tú quisieras, te traería del mar una ola de espuma quieta. Y una playa blanca donde liberto vivieras. Y en las alas del viento, sí tú quisieras, yo iría contigo hasta los confines de esta tierra.


Si tú quisieras, sí tú me quisieras, mil palabras de amor mi boca emitiera. Pero como no me quieres, las guardo en mi cofre de letras y de vez en cuando las oreo; y compongo una poesía con ellas.
©Trini Reina

 

23/11/2005 13:25. #.

Tema: Prosa poética

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Otoño en el corazón

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Otoño en el corazón, doradas hojas tapizan mi alma. El hacedor de primaveras partió a otros confines a recolectar colores, belleza y vida.

Sola me dejó a merced del viento, que solloza en el negror de la noche, como un penitente ahogado en su condena, mientras yo, sin emitir un lamento, me desangro en la mía.

Se precipita la lluvia con su manto incoloro. El estrépito de los truenos agota toda dulce sinfonía. Sólo se percibe ruido. Una orquesta de músicos fantasmas tañendo instrumentos fraguados en el infierno.

Mi cuerpo no se resigna a la ausencia y se estremece plantando cara a la tormenta. Aun así, es vencido y cae, arrastrando tras de sí todos aquellos sueños que lo vivificaban.

El zigzag de los relámpagos convierte en lóbrego día la más oscura de mis madrugadas…

©Trini Reina

19/11/2005 12:29. #.

Tema: Prosa poética

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Dos que callan

20051111133847-dos-que-callan.jpgY pasa el tiempo y el silencio abre brecha entre dos que callan. El hielo forja caminos, enmoheciendo las distancias.

Se ciñen los sentimientos y se escatiman las palabras. Se dominan los deseos y el orgullo apacigua lo que pugna por brotar del alma.  

Y todas las cosas por decir, las que importan y las que carecen de importancia, se esconden bajo la lengua o se ahogan en la garganta.

Se suceden las estaciones y los “te quiero” de hoy, al callarlos, se convierten en los rencores de mañana y el desamor, caballo desbocado, campando va a sus anchas. Hasta que  un día al despertar sólo encuentras  soledad al otro lado de la cama.

...Y pasa el tiempo y el silencio abre brecha entre dos que callan.

Trini Reina

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Hasta ahora yo pensaba que lo más desobediente del mundo eran mis hijos; me equivoqué, es el editor de Blogia2.

 

11/11/2005 13:47. #.

Tema: Prosa poética

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Tu nombre

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Tu nombre…Cuantas veces sueño tu nombre y éste se me desangra en la boca. Letra  a letra va cayendo; gota a gota.
 

En cada suspiro viaja escondido. En cada risa o sollozo que me brota. Todos los tiempos de mi vida. A intempestivas horas.
 

Tu nombre viene conmigo, silenciado va en mi sombra y cuando a solas lo pronuncio mi piel se enciende toda.
 

Tu nombre me apremia  a levantarme, cuando en el alma, el peso es una losa. Y me empuja a caminar si el aliento me abandona.
 

Y es que tu nombre me persigue, a mi lado gravita y ronda, Es la palabra que consuela la amargura de mis horas rotas… Mientras aguardo tu arribada con el corazón que se desboca.
 

Como un estribillo mi voz te llama. Te llamo y el eco no te roza, y en soledad me bebo el desaire; en soledad con tu nombre a solas.

Tu nombre, que  sigiloso,  anida en mi derrota. Y vedado está, a la música de mi boca.

Trini Reina

 

02/11/2005 18:03. #.

Tema: Prosa poética

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As de corazones

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Hoy quiero tenerte...
Sin símbolos, sin códigos; de palabra. Presentes las caricias. Las miradas enfrentadas.
 
Tenerte de cuerpo entero. De piel entregada. De nada me valen ya las promesas, ni las interrogaciones, ni las cábalas...
Cansada quedo de esbozar corazones y besos. De maquillar amarguras y nostalgias. Hoy quiero mirarte de frente y leer en tus pupilas tus cartas. Adivinar si de amor son tus ases o si en tu corazón, el desamor juega a dos bandas.
 
Así sabré a que atenerme.
Acaso habré de sentar  al olvido en mi cama, y arrullar al desencanto, entre lágrimas y nanas. O coronar de pétalos este querer que me puede y me desvalija el alma. Y Así mostrarlo al mundo, expuestas mis ventanas, para que el sol lo bendiga y la luna lo rebose de magia.
 
Hoy quiero tenerte...
Sin medias tintas, sin secretos; de
palabra.
Vivaces
las caricias, enamoradas las miradas.
 

Trini Reina
 
 
 


 

30/10/2005 14:03. #.

Tema: Prosa poética

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Adiós...

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Cartas de amor o desamor (Juego, de La poderosa) http://locuaces.blogspot.com/

Adiós amor…

No, mejor subrayar, “mí amor” pues, jamás fui por ti amada. Y bien sabes que lo procuré, que malgasté pasión  e ímpetu; que desgasté anhelos y esperanzas… Para nada.
Cuantas caricias invente para donarte. Cuantos besos concebí para ofrecerte…
 
Tú llegabas. Hasta mí llegabas, con las alforjas vacías y el hambre del deseo hundida en el cuerpo. Venías resuelto a saciarte, sin exponer el corazón a cambio, y lleno, te marchabas; abandonándome vacía y desolada  a la deriva.

Adiós mí amor. Mis pasos cansados arrastraran tras de sí el velo de los sueños rotos. La estela de las ilusiones segadas. La soledad, será mi compañera en adelante.

Quizá tardará en asomar de nuevo a la luz mi sonrisa. Y mis ojos, se sumergirán en un lago de tristezas; pero al menos, mantendré el espíritu a  salvo  de tu helada indiferencia.

Adiós mí amor. Ojalá que la vida, sin mí, te depare mil bendiciones, yo de esta historia me llevaré íntegros los recuerdos. Ellos serán mi salvavidas cuando la añoranza ansíe ahogarme.

Ellos serán la liana que me ayuden a cruzar el abismo de los años que sin ti me aguardan.
 
Adiós mí amor. En estás letras te descubro mi corazón que capitula, que muere en el empeño de enamorarte. Hoy mí alma, rendida a la evidencia de tu nulo amor, vencida, al desamor se entrega.
 
Adiós mí amor. La sal de mis lágrimas rubrica  esta esquela de despedida.

Trini Reina


 

 

26/10/2005 07:37. #.

Tema: Prosa poética

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Dias...

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Hay días que hago cabriolas con el mundo. Y otros, que un átomo se sienta sobre mi pecho y me comprime los pulmones.

Hay días que en el cielo distingo varios matices de azules y si surgen nubes, las comparo con alas de ángeles. En cambio otros, apenas un desvaído celeste decora el firmamento y gárgolas tétricas las nubes me parecen.

Hay días en que una orquesta de cascabeles estalla en mi sonrisa, y cantarina mi voz declama glosas de júbilo. Y otros, en que el silencio sobre mí alma se extiende, y mi llanto se entinta de sal y lamentos.

Hay días en que mis ojos, con su fulgor, alumbran mil madrugadas; rivalizando con las estrellas del firmamento. Y amaneceres en que, la tristeza de mi mirada de luto viste a los luceros.

Hay días cálidamente dorados en los que hemos de recopilar alegrías para esos otros que, con hebras de amargura despuntaran ribeteados.

Trini Reina

18/10/2005 18:29. #.

Tema: Prosa poética

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Escarcha

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Escarcha se hizo este amor que antes fue fuego. Con el desfilar de los días. Con los sombríos momentos.

Mientras el desamor sembraba cizaña y las lágrimas apulgaraban al tiempo, los problemas se enquistaron de secretos y misterios.

Y entre tragos de indiferencia y altas dosis de silencios, la soledad fue socavando espacios por todos los poros del cuerpo. Hasta alcanzar al alma y ubicarse en sus adentros.

Entonces la escarcha extendió su manto, y este amor, antaño perfecto, con un último suspiro se rindió al feroz ímpetu del viento.

Trini Reina

14/10/2005 18:37. #.

Tema: Prosa poética

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Añoranza

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Te extraño, cuando la añoranza al azar se desborda en mi pecho, y los pulmones se sienten mermados para aplacar el dolor de la ausencia.

Te extraña mi cuerpo hueco, y mi piel que perdió tersura. Y te extraña mi mente que resucita a los olvidos para así al menos solazarse con tu recuerdo.

Te extraña mi corazón malherido, y el alma, peso muerto sin tu presencia.

Te extrañan mis manos que rebosan caricias. Y mis besos perdidos que no encuentran la cálida senda de tus labios.

Te extraño en el helor de mis noches y en los amaneceres huérfanos de pájaros que si no estás, decoran mis días.

Te extraño cuando sonrío, y hasta en mis rictus amargos te extraño, cuando al semblante lo inunda la nostalgia mía.

Te extraño tanto que hoy ni siquiera me silencia el orgullo, y en cada gesto, mi cuerpo que te extraña te lo grita.

Trini Reina

08/10/2005 20:34. #.

Tema: Prosa poética

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Alma de arena

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Juicio no tiene esta hueca espera, agotando el aliento en cada segundo por el reloj desahuciado.

Me empeño en dejar las ventanas de par en par al aire, mas en vano; tampoco las cruzaras esta noche creciente de luna. Rutilante de estrellas. Huérfana de nubes. No habrá lluvias que palie la sed que el cuerpo arrastra. Ni siquiera se filtrará una gota de rocío para sofocar el fuego del seno herido.

Minuto a minuto, sin resuello va quedando la esperanza, sabedora de que no rozaras las lindes de este paisaje que trasmuta en arenas.

Mientras aguarda, el alma se hace jirones, y se duelen rotas las vacías manos; les sobran caricias que donar, mas, no hay piel por ellas rogando.

La soledad por los cristales se cuela, el corazón tañe campanas de llantos, la sangre enmohecida de luto, en las venas, saetas cantando.

Se despide la madrugada y sigues ausente. Ya la aurora despliega su manto, mostrando al nuevo día vestido de humo; tan denso, como mi quebranto.

Trini Reina
02/10/2005 11:35. #.

Tema: Prosa poética

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Shanna

ojos2.JPGEsta es la historia de Shanna, la que siempre tenía prisas.
¿Dónde iría esta muchacha? Deambuló por la vida oteándolo todo, mas nunca vio nada. Los oídos al descubierto, pero con la sordera instalada. Qué premura padecía, siempre caminaba apurada, era como si adivinase que la edad venía coartada. Se apresuró a nacer antes de que tocasen diana, habló con anticipación de horarios, caminó entre la madrugada y el alba. Aún corría el invierno de su niñez cuando se sintió enamorada y olvidó la adolescencia por los rincones herrumbrada. ¿Dónde vas, criatura, si aún son de niña las facciones de tu cara? Y, en la garganta, la voz de párvula sempiterna quedó grabada. Constantemente trotando, por las calles viaja a grandes zancadas, unos pasos enormes, descomunales, para su poca alzada.
La incipiente mujer, en un abrir y cerrar de ojos, en las manos vislumbró las arras y se vistió el anular con áurea alianza. A la mañana siguiente en el pecho acunado, un hijo de ella se alimentaba. Consideró normal lo que extraordinario se consideraba. Y se creyó hembra madura, cuando verdes pintaban sus ramas y a la fruta, para sazonarse, todavía muchos soles le restaban.
Así galoparon los años, el reloj de arena de una campana a otra saltaba, los minutos eran segundos, las semanas en horas pasaban. Y las estaciones, perpetuas ellas, por el espacio se sucedían, de rutinas anegadas.
Pero cierta noche no asomó la luna y las estrellas en sus cunas holgazaneaban, en el oeste el horizonte brotó viudo de albas. Sobre la cabeza de Shanna las tinieblas desplegaron sus tétricas garras. Con pinzas inmundas el cangrejo hacía adelante avanzaba.
Mas por extraño que parezca, ¡oh milagro!, en esa crucial batalla, cuando la vida mostraba su faz más descarnada, Shanna se rebeló y cinceló artificiales luminarias, ordenó a sus perezosos ojos que despegaran las pestañas. Desde entonces se juró saborearlo todo con glotonería multiplicada. Las pupilas curiosas, inmensos pozos semejaban, ávidos de ver lo que ante sus narices tantos años había dejado pasar sin una pacata ojeada. De su mente colgó bombillas y farolillos de colores, su cuerpo ungió con bálsamos de esperanzas, desde el rictus de la boca un ramillete de sus sonrisas mejores coquetas asomaban. Y bebió selectos caldos, lamió la miel más elaborada, se llenó el corazón de vida y luchó con diez espadas, desplegando la tozudez que poseía en su alma almacenada. Despierta, sermoneó a la existencia por el maratón que había corrido, sin relevos ni vallas, y le dijo que, en adelante, a pasitos cortos paseara. Abrió los brazos a las cosas bellas, se empapó los días de gracias, beneficióse de las buenas lecciones que aprendió de las cosas malvadas y, vibrando colmada de sueños, purificada, reemprendió su marcha. Pero esta vez con el freno puesto, deslizándose como espuma por un flamante mar en calma.
Trini Reina
01/10/2005 14:05. #.

Tema: Prosa poética

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Al vaivén de tus olas

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Hay días en que llegas con la luna en el hueco de tus manos y en mis manos, dadivoso la depositas. En cambio otros ni tan siquiera una gota de lluvia legas a mi piel en llamas.

Hay días en que tus palabras derrochan ternuras, anhelos inconfesables; una caricia en cada letra… Y jornadas en que tus silencios matizan de nubes las ilusiones mías.

Hay días en que contigo soy dueña y ama de la dicha, pues, consigues con tu presencia que relumbren mis contornos. Y al alba siguiente, llegas apagando luces, calcinando esperanza, desvalijando sueños.

Hay días en que el amor corona todos tus gestos, y el brillo de tus ojos grita al mundo lo que es un hombre enamorado. Mas, tras la noche, despiertas con el amor consumido; y en tus ojos se refleja insolente la indiferencia.

Hay días en que a empellones, tirando de mí, de la tristeza me extraes, y contigo vivo el más radiante de los minutos. Otros en cambio me arrastras al fondo de tus olvidos, y allí sin clemencia me abandonas.

Y, ante esta convulsión de sentimientos; subo al cielo o desciendo a los infiernos.
Mientras, mi corazón se duele a golpes de incertidumbre sin atinar que música ubicar a sus latidos: sí un allegro que lo rebose de júbilo o un réquiem para velar al alma ensombrecida.

©Trini Reina

21/09/2005 18:04. #.

Tema: Prosa poética

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Hablando de ti

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Al sol, le hablo de ti, le cuento que tú eres, y no él, quién otorga luz a mis días. Y él, ante tan alta soberbia dilata sus rayos y sonríe.

A la luna le hablo de ti, muestra tu cara más hermosa, le pido. Para que allá donde él se encuentre a tu claridad descifre el misterio que lo acerque hasta mi alma.

Al mar le hablo de ti, le cuento que tú eres la marea que me arrastra. Quien hace de mí una ola que anhela alcanzar tu orilla, y allí, en la calidez de tu arena, buscar la paz para mí quebranto.

Al río le hablo de ti, le ruego que lleve en su corriente, mecida al vaivén de sus aguas a mi barca, hasta que arribe a tu puerto para echar anclas a tu amparo.

A mis sueños les hablo de ti, y en ellos soy libre de entonar mi canción a tus sentidos. De prodigarte una riada de besos. De donarte un millar caricias. Confesándole a mis sueños tan oscuro amor, yo soy libre de amarte; sin que la realidad me prohíba hasta suspirar tu nombre.

A mi soledad le hablo de ti y ella al escucharme se multiplica más si cabe. Intento que de mi se conduela y entre sus tentáculos me reconforte. Mas, sólo de su parte recibo silencios.

A mi almohada le hablo de ti y a ella me abrazo en esas mis noches tristes que tan bien conocen sus plumas. Mas, no sabe ofrecer respuesta a mis consultas, y conmigo se solidariza bebiéndose mis lágrimas.

A mi corazón le hablo de ti; pero, este me contradice llorando vacíos. Ninguna flecha perdida al tuyo hirió de amor, y el mío, solitario, sobrevive a medio pulso.

A mi alma le hablo de ti, y ella, perpetuamente blanca me aconseja que no desespere, que tal vez me ames la siguiente amanecida. Y ella sola, exageradamente cándida; se agarra con uñas y dientes a la esperanza.


©Trini Reina
09/09/2005 13:01. #.

Tema: Prosa poética

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Insurrección

Estoy cansada de poner buen perfil al mal tiempo. De sonreír sempiternamente a las afueras. De encender cada nueva alborada las luces de mi fachada, cuando apenas la llama de una vela alumbra mis adentros.

Estoy agotada de disfrazar mis desalientos. De rellenar con humo mis vacíos. De plantarle férrea cara al huraño destino. De lidiar, huérfana de armas, contra este ejército de potentes sombras que me violentan.

Y quiero exigir mis derechos.

Exijo poder llorar a mi capricho sin que nadie me instale en los ojos un pañuelo para amordazar mis lágrimas. Exijo la plena libertad para revolcarme en mis miserias; para regodearme en mis dolores.
Exijo la paz para esta ofensiva de contratiempos.

Exijo mi derecho a derrumbarme, estoy hastiada de tener que mostrar firmeza ante los elementos que me azotan. Por una vez, hoy, quiero sumergirme libremente en el túnel de las tinieblas y dejar de simular que soy un ser irreductible.

Quiero, al menos en este día, portar orgullosa la bandera nívea de la rendición, sin que nadie me tache de desertora que ya eligiré yo, libremente, el momento de reemprender mi lucha.
©Trini Reina
30/08/2005 07:51. #.

Tema: Prosa poética

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Cómplices

en la playa.JPG
Cómplices. En los amaneceres de azules matices y en los crepúsculos malvas. Cómplices difuminando las tinieblas de los densos días. Cómplices, siempre cómplices; incluso en las largas ausencias.

Cómplices en las sobrecargadas rutinas y en las livianas aventuras de los días en común y los años aunados. Cómplices en esta historia que, de ilusiones y esfuerzos, en nuestra intima acuarela vamos esbozando.

Cómplices en las risas, que, por sí solas, se desatan cuando, a solas, frente a frente, nos miramos con el deseo brillando en los ojos y las ganas derramándose en las manos.

Cómplices de corazón desnudo, de alma y cuerpo entregados, de pudores e impudicias, de tiernas caricias y besos apasionados.

Cómplices en las lágrimas, que secas a besos si me encuentras llorando. Cómplices en las desilusiones, las alegrías y los ratos amargos; que, a medias, pesan menos y bastante menos se tarda en endulzarlos. Cómplices en este reñido amor de cumbres y tajos.

Cómplices de acuerdos y divergencias, de pactos de concordia y miradas de soslayo. Cómplices, a pesar de que, a veces, por ajenas tristezas, en aceras distintas nuestros pasos marcamos. Mas, un leve gesto, una palabra dulce, un perdón suspirado, nos vuelve al presente y en un cómplice abrazo desembocamos.

Atados por invisibles lazos, cómplices nos nombró el destino y al azar es inútil desafiarlo.

Trini Reina
23/08/2005 07:51. #.

Tema: Prosa poética

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Jugando al amor

Cinco reflejan los dados. Y avanzas cinco peldaños en la escala que a mi corazón te acerca. Allí te plantas y castigado por la incertidumbre tu cuerpo tiembla. Ni inicias otra ronda, ni huyes derrotado.
Dudas...

Con el circular del tiempo algo se estremece en tu ser: un destello de ternura, un brusco deseo, un capricho o un pecado te impulsan a arriesgarte y con ímpetu reanudas el torneo.

Lanzas, y añades cuatro puntos más a tu renta, y tus pies, impacientes, se elevan otros tantos en la escalera. Ya con las manos casi prendes mis arterias, y seducido, te cuelgas de la pasión balanceado.

Mas, al punto de salvar la meta y entre vítores conquistar mis recintos triunfando. Cuándo ya tu aroma me anega y mi alma jubilosa se frota de deleite las manos: un ráfaga de aire frío, unas garras de aliento helado; te empujan y despiden tres peldaños más abajo.

…Y vuelta a iniciar el juego, reparto de reglas, fichas, y visados, el encuentro continúa contigo y conmigo unos grados más embrollados.

Sumas de nuevo, y con la yema del índice agasajas mi costado… Mas recaes en la indecisión y sin advertencia retrocedes seis casillas de golpe y porrazo; dejándome en la huída, entre ventrículos, un puñal cruzado.

Ya me faltan fuerzas, perdió el interés este pasatiempo de amor y desamor terciados… En este nulo tablero todas mis indulgencias claudicaron.
Renuncio al juego. Que envejezca el damero en su urna arrinconado. Y mi corazón que en paz repose sin turbaciones anestesiado.


©Trini Reina
16/08/2005 12:02. #.

Tema: Prosa poética

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Otro tiempo...

Hubo un tiempo en que tu inquietud se fundía con la tristeza mía, y ambas, de la mano, se ofrendaban consuelos. Hasta que la felicidad irrumpió en tus pesares atenuándolos; mientras, en mis periferias, se acrecentaban los míos.

Hubo un tiempo en que una expresión tuya bastaba para prender la sonrisa mía, y mis labios para ti poseían el sabor del dulce vino. Hasta que la dicha te poseyó con su celeste alegría; y toda la calidez de mi boca a ti te supo a hielo.

Hubo un tiempo en que bajo tu sol, yo me resguardaba del infortunio, y tú, reflejándote en mi luna de estrellas te adornabas. Hasta que tu sol roló sobre su eje y fue atisbando el horizonte que tus rayos preferían. Entonces, mi luna menguó hasta eclipsarse y perderse en el negror del infinito.

Hubo un tiempo en que mis pulmones, de tu pecho, el aire inspiraban, y nuestros corazones, al unísono, cuando se presentían palpitaban. Hasta que desviaste tu rumbo, consolidado; y en mis venas sucumbieron los latidos.

Hubo un tiempo en que tu mente, acaso insatisfecha, al son de mi armonía se halagaba, por eso para ti modulé todas mis canciones. Hasta que otra voz despertó de su indiferencia, y en ella, descubriste el tono que tus sentidos codiciaban. Entonces yo, negué el azúcar a mis palabras y amargas las bajé por la garganta.

Hubo un tiempo en que yo por ti sobrevivía, y tú, entre mis brazos de tus tedios desertabas. Hasta que un atardecer te marchaste persiguiendo el resplandor de un lucero. Y yo, sin luz, sin aire, sin cómplice en que apoyarme; me derrumbé, y a mis pies surgió la fosa de la ausencia.

Hubo un tiempo…
Pero todo lo que nace restringido finiquita.
Ahora tú navegas mar adentro y yo, aún agonizante, peregrino por la orilla.

©Trini Reina
09/08/2005 08:31. #.

Tema: Prosa poética

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Quizás

Quizá tú seas mi particular sirena, pues me fustigas con tu canto insinuante, y yo, indefenso, termino naufragando en la playa de tu cuerpo; como un poseso en pos de una quimera.

Quizá seas tú la reencarnación de mis pasiones. Apareces y tu mera presencia enaltece mis sentidos; basta una mirada tuya para que mi vientre prenda llamas.
Tú eres mi droga, y yo, despacio, sin apenas percibirlo, me he convertido en adicto al veneno que tu piel irradia.

Tal vez el diablo te creó para tentarme y yo me vuelvo barro a los designios de tus caprichos. O acaso fue un ángel sin espada quien te cruzó en mi destino para que así tutelases mis caídas…

Quizás seas el remanso donde este hombre acude a liberarse de sus profusas inquietudes.
Porque tú lideras la energía que me extrae de mi submundo. Contigo pierden espesor mis pesadillas.

Quizá llegó la hora de que mi rígida conciencia acate que, en el vergel de mi corazón ha florecido el rosal de la certeza; mientras, se marchitaba el arbusto de los acaso…

©Trini Reina
03/08/2005 18:38. #.

Tema: Prosa poética

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Suplicando olvidos

mujer sentada en cama.JPG
Una punzada interna la despertó, miró el reloj y auscultó la hora y en ese instante pensó que él la estaría poseyendo como un hombre recientemente enamorado.

Miró el reloj y en su mente, a todo color, se desplegó la pesadilla. Las imágenes del encuentro la fustigaron...
La dorada humedad de los cuerpos abrazados, el rubor de los rostros, los iris brillantes, las pupilas renegridas…
Cerró los ojos y oyó la melodía del amor ajeno. Violines de gemidos, guitarras de pasión.

Miró el reloj, y el corazón perdió en ese minuto una hora de sangre, y en los sentidos detonaron como dos balas los negros celos.

Volvió la espalda al reloj. Cegó los oídos al segundero, y clavó la doliente mirada en el cielo raso. Con sus desdeñadas manos arrulló las blancas sábanas, ahora por siempre vacías, y arrebujada en su colcha de nieve suplicó al sueño que acudiese a investirla de olvido.

©Trini Reina
30/07/2005 18:35. #.

Tema: Prosa poética

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Mi vida sin ti

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Mi vida sin ti transcurre mermada de sol. Vivo y duermo envuelta en el crepúsculo. Mis vestiduras son cárdenas, mis sábanas moradas. El arco iris me negó la sonoridad de sus colores.

Carece de venturas mi vida sin ti, calcado lucen laborables y festivos, una sucesión de jornadas cortadas del mismo patrón, con idénticas tijeras. La flor de la nostalgia culmina mi sombrero.

Mi vida sin ti es una suma de oxidados eslabones, que fraguan esta amarga cadena que me ahoga. Huérfana de sueños, sobrevivo en mi vida sin ti. Todas mis fantasías fenecen en el desguarnecido realismo.

Mi vida sin ti es un laberinto por el que cruzo de un vacío a otro sin divisar la salida,
y ya llevo las fuerzas coartadas para hallarla. Sí en el último aliento el azar me la revelase, sólo me esperaría en las afueras mi vida sin ti. Y nuevamente, perdida, me veré en esa encrucijada, buscando el sendero menos umbrío a seguir; todos pintan desolados.
Resignada, emprendo la marcha y a las huellas de mis pasos tan solo las hostiga el silencio.

Mi vida sin ti se presenta como un bosque calcinado donde tardará una eternidad en brotar alguna verde rama...

© Trini Reina
17/07/2005 10:37. #.

Tema: Prosa poética

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A pesar de todo...

pareja en blanco negro.JPG
A pesar de todo, te quiero.
Me doblego a tus pasiones. Paso por alto tus huidas. Te presentas dilapidando flores; te desvaneces hurtándome la dicha.

A pesar de todo, te quiero.
A veces, a raudales, me dispensas tus caricias; otras, te ruego un beso y, con todo el cuerpo, me esquivas. Pero cuando emerges, abarrotas mis carencias; los huecos que arrastro a tu lado, se cancelan.

En el espejo de tus ojos me miro y el reflejo me devuelve viva. Relumbra más mi tez, se desbordan mis sonrisas. Contigo me confirmo como mujer o, de nuevo, me vuelvo niña.

Y aunque a veces, sabes, amargo como un Whisky con hielo de acíbar o te me tornas extraño, tal que una tarde de julio pasada por agua en Sevilla; como una adicta a la codicia,
acopio esos momentos en que con tu presencia la felicidad me suministras.

A pesar de todo, te quiero.
Con tu pródiga seriedad y tu difusa fantasía...Y te seguiré queriendo a través del tiempo y su prisa, a la contra de inconvenientes, o con todos los favores en línea.

Sí nunca te hubiese conocido, yo no sería la misma, deambularía en un mundo de brumas
donde ni soles ni lunas rilarían.
A tu lado menguan las tristezas y se multiplican las alegrías, juntos venceremos los desencantos con que la vida, en ocasiones, nos esclaviza.

A pesar de todo, te quiero.
…Hoy, cuando la madrugada me bese soñaré que tú, quizás, me quieras…algún día.
©Trini Reina
13/07/2005 13:32. #.

Tema: Prosa poética

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Sola

soledades.JPG
Me rindo, te entrego las llaves de mis anhelos, renuncio del esfuerzo de quererte.
Hoy, mi alma afligida, se armó de coraje, y cerró sus murallas a tus ausencias y arribadas.

Se quedó sin brío el afluente de mi vida.
En una isla de nadie, sembrada de paz, y árida de dicha, construiré una cabaña para asilarme del pasado que se extinguió, y del que tan sólo bostezan las reliquias

Esta soledad, la que me escuece, de ti sólo almacena despedidas, haré una alianza con ella, y en el corazón sellaré las heridas.

Guillotinadas se desangran mis pasiones. Mi amor, sin timón, naufraga a la deriva, y las ansias de tenerte con mi espíritu agonizan.

Hoy te adjudico mis llaves, a tu último adiós otorgo pleitesía. Me fraguaré un traje de olvido... Mañana destellará otro día.

Mejor vagar a solas, que vegetar en compañía…

©Trini Reina
07/07/2005 13:14. #.

Tema: Prosa poética

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No la busques...

No la busques al borde del mar, en aquella playa que tanto frecuentabais, salpicada de gaviotas.
Tampoco en la ribera del verde río,
confundida con los naranjos, bañada de azahares.

No la busques en las yermas cumbres ceñidas de nieves. Ni en las laderas tapizadas de arcaicos olivos.
No la busques en las aceras del epicentro de su mundo. Ni en los suburbios grises de tus dominios.

No la esperes que no surgirá de las alas del viento. Ni comparecerá embrujando a la noche, ni galanteando a la mañana. No la hallarás platicando con la luna, ni vagando por las aristas de un lucero.

No la aguardes... que partió a otra tierra a reverenciar a otros dioses.

No la busques en las afueras. Tantéala en los recovecos de tu alma, que su esencia dentro de ti habita.

No la verán de nuevo tus ojos, mas su imagen pervive en la alcoba de tu retina y, a veces, para dañarte, se despereza, lacerándote con su hermosura.
No volverás a palparla, pero tu piel al evocarla se entibiará de gozo, hasta que, con un ramalazo, se percate de la soledad que la vulnera.

Aún sin atreverte a exhalar, presientes que te besa una sombra de humo vestida. Y la huella helada de esos labios que dejaron de besar a los tuyos, para siempre desertará de tu boca.

Tal vez alguna tarde, cuando desfile el crepúsculo, la brisa silbando reavive en tus oídos su voz y un escalofrío espoleará tus sentidos. Imaginarás que es ella, la que se fue, que por tu lado pasa; pero no la escudriñes en las afueras, porque ya sólo reside en ti fundida.

©Trini Reina
04/07/2005 08:32. #.

Tema: Prosa poética

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Cartas enmudecidas

carta escribbiendo.JPG
Fenece en el reloj un día quitando el envoltorio a otro y una jornada más se duplica en que mis palabras no tocan tu casa
ni las tuyas se arriman a mi esquina.

La noche abre sus puertas con todas las estrellas prendidas y la pluma en mi mesa
continúa en mudez dormida.

Promesas de mañana…le ofrendaré unas Alegrías; pero estalla el alba y las intenciones se olvidan.

El reloj cabalga ligero. Los minutos al aire se estiran; de las saetas se descuelgan las horas
y una recién nacida noche en la oscuridad suspira.
El orgullo amordaza los dedos y en el reloj, usada, otra fecha expira.

Tampoco hoy celaré tu calle ni tú, velarás mi avenida.

©Trini Reina
27/06/2005 19:04. #.

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Ahora no es mañana

Cuánta felicidad derrochó por apelar errados valores. Qué cantidad de tardes vacías. Cuántos duelos de madrugada.

Culpable se juzgó de vivir en un jardín y quiso destruirlo; pero tan sólo logró segar una rosa…

Cuando retornó del castigo auto impuesto, su corazón se sacudió, y en las venas brotó un desusado río de sangre brava.
Quiso con ella henchir de vida a la repudiada rosa mas, desflorada, yacía en el suelo rota y desahuciada...

Y en el silencio…
Se oyó el lamento de un clavel
que suspiraba moribundo…

©Trini Reina
21/06/2005 18:42. #.

Tema: Prosa poética

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Sombra

Mujer alas.JPG
Engarzado entre nimbos te llegará mi recuerdo. Hace una eternidad de mi ausencia y hoy el aura sacude a traición tus yertos sentidos…
Despierta tu cuerpo a mi esencia y la piel se te eriza de deseo. De nada sirvió tu abono al olvido...

Te llegará mi voz desde la lejanía y dirás que es el viento anochecido, que comparece plagado de golondrinas.
Te llegará el eco de mi risa, avivará en tu pecho la ternura y el corazón entonará salterios de nostalgias.
Y llegarán mis suspiros hasta tu cama. Y sentirás en tu almohada el vacío. Tu alma asolada solloza; por el espíritu que alguna vez tuvo y ahora vaga perdido.

Pretenderás vislumbrarme en la distancia, allá por esas arterias paralelas que fin no tienen. Caminarás tras un sueño que agonizó esperando tu advenimiento.
Toda la tierra pusiste entre tú y yo; mas olvidaste aniquilar tu memoria... y ahora en tus saudades el hueco que dejé te muerde.

...Aún, intangible, te vulnera el cuerpo la sombra de aquella mujer a quién jamás tributaste un “te quiero”...

©Trini Reina
17/06/2005 08:57. #.

Tema: Prosa poética

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Almas gemelas

Sí te dicen que me fui, crédito no des a la falsa prensa,
pues bien sabes que, por ardua que resulte mi odisea, tú siempre vendrás conmigo.

Tal vez en el delirio de esta soledad que me abruma, en un arrebato, hasta me aventure a enviarte una esquela con mi adiós impreso; pero tú, al leerla, lejos de entristecerte, sonreirás de la inutilidad de mi atrevimiento, pues tienes la certidumbre de que no me marcharé… por mucho que me arrastre el viento.

Acaso dentro de unos días, unos meses, unos años… llamará alguien a tu puerta y te anunciará mi regreso y tú serenamente dirás:

Si ella jamás se fue, ¿desde qué lugar ha vuelto? Si su sangre entibia mi corazón, si nunca cruzó de mi alma los linderos, si ha sido y será mi único puerto, ese dónde acudo a cobijarme… de mis pesares negros, si fulgura en mis ojos, si cada vez que la reclamo la tengo…. ¿Qué disparates dices? Si ocupa el pedestal de mis adentros, si siempre transita conmigo por atajos y senderos, en el bolsillo de mi camisa, en las iniciales de mi pañuelo, en las páginas de todos mis libros, en mis despertares y mis sueños, en las cuadriculas del destino, que me lleva a buscarla y encontrarla en este vagar sempiterno.

Así que huye con tu errada noticia, pájaro de mal agüero. Que no quiero oír tus falacias. Que ella, latiéndome está por todo el cuerpo… Que es para mí una hoguera y yo, para ella… el fuego.

©Trini Reina
11/06/2005 22:50. #.

Tema: Prosa poética

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Saudades

Ahí estás, imperturbable, con todo el fuego dotado y no donas una llamita que prenda luminarias en mis ojos glaucos.

Ufano esperas que a ti me de. Sabes de mi corazón enamorado y como todo el que está seguro de sus posesiones das por merecido el regalo.

Y a ti arribo, descubierta, sin tocado, de par en par expuesta; de pétalos ocupadas las manos. Dulces son mis caricias. Terciopelo desatado...Generosa te las ofrezco, no recibo pago a cambio, ni tan siquiera un beso al aire; ni una mota de polvo amargo.

Me niegas el sentir de tus sentidos, la sonrisa de tus labios, un gesto cómplice del alma; para que así mi espíritu se sienta reconfortado.

Y aquí observo marchitarse mis flores. Cenizas que se escurren entre mis dedos agostados y tú que todo lo tienes...hasta el agua me sigues restando.

© Trini Reina
08/06/2005 20:56. #.

Tema: Prosa poética

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Miel y limón

mujer pensando en mujer.jpgEsta prosa va dedicada a una amiga, la he escrito para que ascienda desde donde quiera que esté perdida. Va por ti Hexicera, amiga.

MIEL Y LIMÓN
Su amor no tiene nombre. Oculto lo lleva en el cofre de los secretos... mas, cada amanecer abre el candado y ojea la magia de los sueños. Y advierte como entre roja seda, ese amor sin nombre, para ella resplandece, y con la estela pinta de colores su semblante...
Las chispitas que se desbordan ornamentan sus pupilas...

Cuando el invierno a su alrededor aúlla, con ese amor sin nombre se abriga del interno frío que la desuela... Y en verano, cuando el aire da besos de fuego a diestra y siniestra, ese sin nombre amor le broncea el alma; infinitamente más que todos los soles del universo.

Su amor no tiene nombre, cautivo tras sus labios lo lleva enmudecido... y sólo lo suspira en taciturnas soledades.
Mas a causa de ese amor que no tiene nombre, cuando se manifiesta la primavera, le florecen rosas en el pecho; aromatizándole el corazón de ternura, de pasión el vientre y la piel de deseos...

No posee nombre su amor mas, a sus oídos, en otoño, disimulado entre el crujir de hojas lo grita el viento... Sólo para sus sentidos. Apaciguando sus tormentos. No tiene nombre su amor pero; a ella, como campanillas le repica por todo el cuerpo...

Innombrable y oscuro amor navegando por la sangre de sus venas...
Amor de miel y limón. Amor de Menta y canela...

©Trini Reina
05/06/2005 19:19. #.

Tema: Prosa poética

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Descensos

mujer mariposa.JPG
Se eleva mi cuerpo y vuela hacía ti. Desplegando alas va y te busca. Asciende.
Temeroso, se orienta y gira hacía el inalterable horizonte donde habitas.
Mas al llegar, los alrededores lucen cuajados de nubes. Pétreos cúmulos. Algodones negros que no permiten que el sol avive tus sentidos somnolientos, que, entre tanta oscuridad, no vislumbran mi arribada.

Y te duermes, tranquilamente, sin inquietarte mi odisea.
Y, cuando aterrizo a tus pies, no hay cirios que me guíen, nadie me aguarda; tan sólo el desencanto vestido de hielo.
Y retorno a mi humilde tierra. Derrotada y sola.
Con las alas maculadas de gris desamor. Y en el alma…la decepción campando.

©Trini Reina
03/06/2005 08:49. #.

Tema: Prosa poética

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Incertidumbres

Ella, sonriendo, retornó a su camino. Que no te duela yo, musitó en la despedida…
Tú no me dueles… Con estas palabras comprimidas en suspiros, él le dijo adiós… Y en su pecho, el corazón estalló con la mentira.

Amor… ¿Si me duelen tantas cosas, cómo pretendes que tú, que eres mi razón de existir, no me duelas?…

Dolido vivo por el amor que me niegas. Herido por el desamor que te vislumbro. El no tenerte y extrañarte. Y el tenerte y sentir que vives ausente, y ni siquiera tu venida me consuela pues entonces, los ojos se descuelgan del reloj y su premura y el temor a que los minutos se agoten, añade sal a mis heridas. Y si no apareces… la crueldad de la impaciencia me fustiga.

Tus desaires me duelen. La quietud en las palabras. El silencio de los avisos. Las “no” letras de tus cartas… La sinceridad afilada. La mentira piadosa. La melancolía que me viola sin que nadie la demande. Esta desolación que del alma se apodera y de la que incapaz soy de desprenderme.

Me duele el sacrificio de los años, y la incertidumbre de los días por llegar… Las canas que salpican mi cabello y, que al mirarme cada mañana en el espejo me gritan el tiempo pasado, y la interrogante del cuánto queda…

Las acanaladuras de la tez me duelen, aunque no tan profundamente como las del alma. Esos cárdenos surcos donde los sueños se desangran.

Me duele amarte, y negarme al olvido. Y hace daño este mordisco que tu indolencia infringe en mi pecho.

Duele el maldito orgullo, que enlaza mi lengua para no requerirte que declares tus querencias… Un sí te quiero. Un olvídame, pues jamás podré amarte… Y así yo, al menos, lucharé por dormirlo todo en un castillo de cuentos…
¿O es precisamente el orgullo con su mudez al que me agarro para salvarme de la muerte que supondría la irreversible despedida?…

Y aquí pervivo, mil promesas fraguo al alba, tantas como juramentos lapido en el crepúsculo. Cuando abro las puertas…Todas las puertas; por si el capricho te espolea hasta mi casa…

©Trini Reina
30/05/2005 10:43. #.

Tema: Prosa poética

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Quisiera

Quisiera ser la caricia que tu piel precisa, el beso que tu deseo reclama, la sonrisa perpetua…

Quisiera ser la mano que te sostiene cuando caes o te apremia a volar y beberte el mundo.

Quisiera ser blanca almohada donde repose tu pelo rociado de nieve, donde dirimas tus cuitas y esclarezcas tus pensamientos, donde sueñes abrazado a una quimera.

Quisiera alisarte los escollos, aplanarte las montañas, suprimir de un plumazo, con mi fuerza, tus cadenas.

Quisiera robar tus lágrimas para que mis ojos jamás se nublen al ver el llanto en tu mirada.

Quisiera apaciguar tus miedos y acrecentarte en valentía y que así nadie turbe tu existencia.

Quisiera ser la dicha que te alegre la jornada por muy cruda que la pinte, por muy ardua que se presente.

Quisiera ser la ternura personificada y, a besos, sanarte las heridas que se atrevan a infringirte la vida y borrar de tu frente, con un soplo, esa línea que te inquieta.

Quisiera ser el abrazo que brinde solaz a tu espíritu de años cansados, la luz que espante tus penumbras, la voz que aniquile tus silencios.

Quisiera ser el río que arrastre tus desventuras hasta el mar que todo lo expía…

Quisiera acogerte en mi regazo y entregarte mi alma para que con ella te abrigues. Tuya es. Yo te la concedo…

©Trini Reina

21/05/2005 18:31. #.

Tema: Prosa poética

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Perspectivas

pensando entre flores.JPGEn su pecho se infiltró el amor. Desarmada e incrédula lo albergó. Mujer de años nevados. Rojo el alud de pasión que la embistió…
Dulzura en la sangre que no acierta a comprender de donde emana. En que vértice del alma, en que curva del corazón deambulaba perdida, para brotar ahora, tan gastada la edad, a conquistar su piel y sus sentidos, que al unísono, ante él; por él vibran.

Resurgido, arraigándose, aquí está este querer en su delirio bullendo. Empecinado, rehusando extinguirse. Potente es la hoguera… Y por contra, en cada minuto se fortalece. Con cada revés se intensifica. Ante el asombro de ella. Ante el miedo infundado de él…Cuando en cada acto. En todas las caricias, en el dulzor de las palabras, ella; su amor le certifica.

Él la desmiente…No, le dice, no me quieres…
Cobarde. Alega ella. Qué temes. A qué temes…
Este amor es mío. Yo soy su dueña. En sensatez o locura he elegido amarte y amar es dar sin esperar recompensas…
Poco soy. Nada exijo. Libre me siento… Señora de mis sueños… ¿Qué importa entonces que tú me sigas silenciando; si mi corazón se niega a olvidarte?...

© Trini Reina
13/05/2005 08:59. #.

Tema: Prosa poética

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Dádivas

Te doy la libertad que necesitas. Te tramito la paz que tu bienestar reclama. Me llevo este amor a la clausura. Allí dormirá el sueño de los justos… Mientras en mi seno, el alma fenece.

Te doy la independencia que precisas. El solaz a tu desasosiego. Firmo un pacto de no agresión y otorgo alas a tu vuelo.

Te doy mi promesa de “no te quiero” sin temer que por falso jurar me aborrezca el cielo. De ti abdico… aunque me muera por dentro. Pues mi renuncia de ti, se ha tornado veneno en el cuerpo.

Te doy las llaves. Te quito el freno. Te exhorto a transitar por ajenos derroteros. Aunque mis pulmones de dolor estallen. Aunque haya de incinerar mis sueños.

No te amaría más por retenerte, por eso a mi corazón enmudezco. Y a ti…a ti… de mis lazos te libero.

© Trini Reina

11/05/2005 07:59. #.

Tema: Prosa poética

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Cielos y Tierras

Soñando…
La madrugada me embrujó con su rilar de estrellas. Llameantes espejos colgados del cielo.
Te vi, venias descalzo, escoltado por la luna. Las nubes esponjaban tu camino.
Apareciste ante mí de luz ungido. En el hueco de tus manos germinaban las flores, y con sus pétalos, tiñeron de rosas mi piel. Rubores prendiendo rescoldos en mi sangre. Fragancias soliviantando mis sentidos.
A ti me aferré. Descubierta, la piel anhelando, y en las venas, sin brida, cabalgaba el amor; mientras el alma, en su seno, festejaba la unión…

Y todo el cielo fue nuestro…

Desperté…
Al romper la aurora mi mano viajó buscando tu cuerpo; pero, sólo las sedosas cobijas, con su frialdad, la caricia recibieron.
De repente, se deshizo la quimera, se disolvió la dicha del radiante soñar. La realidad besó mi frente con labios helados, y un huracán asoló mi alma.
La ausencia se coló por todos los poros, hasta impactar con el ingenuo corazón; anegándolo de añoranzas…
La mañana, impaciente, mis ventanas azotaba con todo el dorado brillar del sol; mientras en el jardín, los pájaros, desataban la algarabía, recordándome que a pesar del destierro el mundo no cesa de girar.

Y la Tierra me abrazó…

© Trini Reina
07/05/2005 12:17. #.

Tema: Prosa poética

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Mientras dormías

Manos de cielo.JPGEl destino puso el cielo a tus pies y tan confiado estabas en tu suerte, que te sentiste Todopoderoso, y a la diestra de una nube, te quedaste dormido…
Mientras dormías, las estrellas se fueron apagando, en espera del fuego que prometías y la luna, agotó sus fulgores, mientras tú…ufano dormías.
Cansado de sus rayos donar, el sol se extinguió de ese paraíso que el azar colocó entre tus manos cierto día. Como una hoguera azotada por la lluvia; perdió furor y chispas.
La oscuridad taladró tus parpados. El silencio rozó tu frente fría. Atemorizado entonces, corriste a insuflarle al firmamento vida…
Pero era tarde, tu aliento ya poder no poseía, la suerte es caprichosa; con su mágica varita. Raramente nos toca con su halo…Por eso, hay que gozarla; cuando alrededor nos gira…
© Trini Reina
04/05/2005 19:27. #.

Tema: Prosa poética

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En la sombra del alma

Mujer sentada en reloj.JPGCuando suspiras desde el fondo de la garganta un “te amo” y tan caras palabras las arrastra el viento.
Cuando el ser amado se niega al volcán candente de tu entrega: que no merece.
Cuando susurras ámame y la brisa se resiste a viajar con el mensaje ya que nadie prestará honor ni atención a su canto; pues el corazón al que va predestinado permanece obstinadamente ensordecido…

Te amo… ámame… El monocorde rumor resuena desmayado, y en silencio prometes no confesar de nuevo tan hondas intenciones; mas, los oídos se mofan por la mentira que la voz derrama.
¡No volverá a suceder! Certificas rebelde, y consonantes y vocales encarcelas tras rejas de espinos. Pues sabes que, en el instante que sus oídos las capten las cercenará con la guadaña de la indiferencia y sus severos sentidos las rechazaran con altivo desprecio…
Y enmudeces los labios, los muerdes hasta que sangran con tal de que no se humillen al emitir esas letras que, en cada curva, en cada trazo, llevan una parte vital de ti… Duermes lo que sientes, y al tragar saliva, con ella empujas hacía dentro pronombre y verbo, depositándolos en el ángulo más oscuro del vientre, allá… hacía la sombra del alma… Y malherida, te repliegas a ti misma abrazada, en esa mágica postura tallada en los genes, que aún ahora, con toda la edad sobrepasada; conserva el poder del consuelo… Y al fin, con dolor comprendes que brindar amor a un ser inútil de amar es un derroche de querencias y por ello, el corazón, de impotencia se desangra…

Con la derrota asimilada; mas, aún en carne viva, recoges los destrozos como si de un puzzle se tratara y los unes con tesón y orgullo.
Mientras ruegas para que al resto de tus heridas las cicatrice el bálsamo del tiempo…

© Trini Reina
28/04/2005 18:42. #.

Tema: Prosa poética

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Hoy...

Mujer escribiendo.JPGHoy quise escribirte un último poema, y mis dedos, inermes, no atinan a esgrimir la pluma; mientras el alma naufraga en el tintero.

Hoy quise dedicarte un último soneto. Poner el colofón a esta infructuosa historia con unos versos supremos; mas el silencio en la garganta se ha instaurado, y la voz se quiebra antes de emanar.

Hoy quise liberarme de ti con un poema. Una postrera estrofa, la rima final, la despedida… Mas las rebeldes letras, como adolescentes enamoradas, se niegan a fluir.

Hoy pretendí dedicarte un adiós hecho poesía, y lo único que brota de mi mente son palabras de amor. Bienvenidas envueltas en versos. Parabienes con rimas azucarados.
Hoy quería irme de ti... y como siempre me he quedado…

©Trini Reina
26/04/05
26/04/2005 11:13. #.

Tema: Prosa poética

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Sesteando

Mujer dormida.JPGComienza a llover. En la calle, los obreros que restauran la acera, a prisa recogen materiales y bártulos. Una nube matizada de gris se acomoda en mi frente. El cansancio, como una ola, en su pesado manto me envuelve.

Pausadamente llora el cielo. Lágrimas que la tierra, con déficit de agua devora. En el jardín, las raíces, avariciosamente llenan sus venas; tallos y hojas no cejan de exigir alimento. Es primavera y como un bebé hambriento ávidamente busca del pecho de su madre la maternal leche, las plantas reclaman el elixir de vida; esas gotas de lluvia que tan lentamente, casi con tacañería, el cielo esta tarde, sin previo aviso les brinda.

Mis párpados empapados de sopor están corriendo las cortinas y la mezcla de sueño y cansancio como un amante me posee. Arrebujada entre sábanas me entrego a la siesta.
En el patio, las vecinas, se afanan por recoger la ropa de los tendederos. En la calle, los trabajadores, continúan su tarea pero, ya mi cuerpo rendido, en el taller del sueño autónomamente se repara…
Al despertar minutos después, luce un tímido sol. Se terminó el rocío de oro líquido. A saber cuando volverá a aparecer otra tormenta. Las nubes vuelan hacía el este, y con ellas viaja mi somnolencia…
La hora de la siesta ha concluido.
Trini Reina/18/04/05
19/04/2005 12:10. #.

Tema: Prosa poética

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La paz del olvido

esperando.JPGMientras esperaba fueron cayendo los pétalos del calendario de mis años. Las nubes se sucedían en el cielo que de tan inmensa espera se acabó decolorando.

Llegaron las golondrinas y partieron. Arribaron las cigüeñas y retornaron. A mis pies, el montículo de flores muertas, en cenizas permutaron. Mas las columnas de mis piernas, estoicas, la tierra seguían hollando.

En el pecho los latidos, fueron amainando, como una tormenta profunda, en un océano entregado. Los ojos, de mirar a lontananza de arrugas se fueron tallando.

Y despuntaba el sol, y estallaba el ocaso, la luna crecía y menguaba en un ritmo cansino y amargo. Y yo, en la cumbre del desatino de impaciencia me fui ahogando.Con las banderas de mis recuerdos, con los blasones de mi fracaso, con los brazos expuestos al viento, con todo el cuerpo alertado. Mientras mi alma, ahíta de desespero, en su cripta se fue desencantando.

El verano bronceó mi semblante, el otoño amarilleó mis manos, el invierno con sus dientes de nieve; la ilusión fue desgarrando. Ajada la esperanza, dimitió, tomó sus frágiles bártulos; cabizbaja se marchó misereres salmodiando. En una mano el pañuelo, en la otra, para el corazón… el olvido suplicando.

Para ti amiga M. Que el olvido te conceda la paz
©Trini Reina
03/04/2005 11:31. #.

Tema: Prosa poética

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Dime

espejo3.JPGCuánto hace que no te abrazan. Qué unas manos presurosas no se enredan en tu cintura. Qué unos dedos curioseando no se pierden entre las hebras de tu cabello denso.
Cuánto hace que no sientes otra piel pasear por tu piel con ansias. Cuánto hace que nadie te besa las heridas que te surcan las entrañas. O esos labios encendidos de carmines y de ganas.

Casi lo has olvidado, sin embargo, no niegas la sonrisa a tu boca amarga, y en tus ojos la tristeza se oculta tras las pestañas entornadas, para que nadie la divise y piadosa te devuelva la mirada.

No emites un reproche, a ti misma en soledad te abrazas, cierras los ojos y a medias, sonríes consolada. Con tu mano acaricias el semblante, soñando que otras manos se detengan en tu cara.

Pero nadie te estrechará entre sus brazos
ni reparará en las señales que tu espíritu lanza. Ni en la desazón que te recorre el seno que de tan copiosa espera prende llama.
Ni en que tu corazón sigue latiendo y tu cuerpo padece y ama.

Intentas dormirlo todo, obviar la amargura… ese puñal que en tu vientre se ensaña; mas en las noches de insomnio la interina soledad su país reclama.

Y disculpas lo imperdonable y sumas márgenes de confianzas; al amanecer será otro día… tal vez me quiera mañana…

Y va pasando el tiempo, se estrían las esperanzas, el amor poco a poco perece… el desamor, a gigantes pasos, en el infinito se dilata.
El orgullo embadurna de lodo la vida, un toxico que todo lo mancha. Las lágrimas se solidifican, los dolores, de tanto doler se cansan.

Ya nada importa te repites, todo perdió importancia, el vacío llenó los espacios; la indiferencia se apoderó del alma.

©Trini Reina
29/03/2005 13:41. #.

Tema: Prosa poética

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No se pierde lo que jamás se tuvo

mujer.JPGNo se pierde lo que jamás se tuvo, esta sentencia en mi cabeza tatuada a fuego.
Si nunca fuiste mío amor ¿a qué viene este dolor afilado e interno? Con el dorso de la mano, a titulo de pañuelo, enjugo las silentes lágrimas que huyen de mis espejos.

Sólo respiras en mi mente, un espectro sibilino y etéreo. No diviso la abertura para huir de este singular tormento. De este sentir sin sentir entre quimeras y desvelos.
En mi alma se desecan las flores y perecen los anhelos.

Tú que encendías la llama, del cirio de mi condena, no me ofreciste consuelos ni tan siquiera una caricia de muestra. Ni una sonrisa de tu boca, ni un viso de ternezas. Nunca te pedí nada, amor, y te brindé la vida entera.

No se pierde lo que jamás se tuvo, a viva voz este adagio gritando en mi cerebro; así los oídos lo capten y le busquen un remedio, no se pierde lo que jamás se tuvo es la letra, del llanto de mi bolero.

No te perdí amor, pues mío nunca fuiste, mas en mi corazón marcaste huellas. Entre sueños me quisiste, al despertar de desaires anegabas los umbrales de mis puertas.

No se pierde lo que jamás se tuvo, mujer, de qué te quejas, canaliza tu pasión hacía otra galaxia de estrellas. Guarda el amor que te sobra para un ser que amarte quiera.
Abre los brazos mujer y acuna al desamor, que en tu regazo envejezca. Arrópalo en tus entrañas así el dolor se disuelva. Y déjalo vegetar en el olvido hasta que un nuevo albor florezca.

No se pierde lo que jamás se tuvo, mujer, olvida la afrenta, arranca la leyenda de tu frente, bórrala de entre ceja y ceja. Atesora la sensibilidad que te reboza, para un sol que apreciarla sepa, a pesar de tus cansancios a la sombra de tus tristezas.
©Trini Reina
25/03/2005 12:15. #.

Tema: Prosa poética

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Ni líneas ni huellas

mujer gris.jpgA veces los recuerdos dormitan durante años, para un buen día, sin nuestra venia, despertar y dolernos el cuerpo y el alma de carencias.

No sé con qué propósito hoy te has invitado a vagar por mi conciencia, la mente se ha empeñado desde el amanecer en convocarte, aún al arribar la noche, en sueños, asistes al sarao de mi condena.

Tenaz someto al pesar que me avasalla; pero ya la añoranza ha canonizado al vacío en mi seno. En los pulmones se anuda el aliento con ásperas cuerdas.

La lengua paladea un nombre que no aflora, que no acude a consolar a un cuerpo que ha perdido las huellas, a unas manos que extraviaron las líneas en tan ciega espera.
Las plegarias no rogadas en la garganta perecen y los silencios rebosan de llanto contenido.

Entre la madrugada y el alba un corazón audaz lucha por blanquear la memoria hasta lograr borrar de sus paredes el visaje de un recuerdo, mas desciende la aurora pariendo a un nuevo día y, el corazón extenuado ceja en la improductiva contienda.
© Trini Reina
15/03/2005 22:11. #.

Tema: Prosa poética

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Rendiciones

Muchacho.JPGSi la soledad te avasalla piensa en mí. Si te muerde el desamparo abre tus puertas y deja vagar mi imagen libremente por tu memoria.
Sólo por unas horas permite que en tu retina sobrevuele la sombra de un cuerpo. Siente las caricias de unas manos palpar tu semblante. Las yemas de unos dedos, lápices cálidos, delineando tu boca, despertando tus labios, saciando tu sed, dulcificando ese rictus de amargura que te ensombrece la mirada…

Sólo es un sueño, te dices, aún con los ojos fuertemente entornados. Todavía con la mente negando lo que tu piel grita mientras sientes bajar una pluma por la depresión del cuello. Besos suaves, cortos, blandos, que arriban a tu pecho, que a su vez, comienza a deshelarse. Latidos de vida, a tu corazón la dicha insuflando.

Luchas, te resistes a descorrer el entretejido abanico de tus pestañas, aspiras a quedarte para siempre con esa fantasía bailando en tus sentidos. Extraña, que no causa dolor, pero, si, carencias en el alma. Como si respirases con un solo pulmón, o apenas la mitad de tu figura se reflejase en el espejo.

Ya vencido por el anhelo punzante, brindas libertad a la mente y, le ofreces la llave, el candado y las alas para que esa quimera que te atormenta se convierta en reina coronada del país de tus ansias.
Mariposas blancas las huellas que aleteando se posan en tu vientre de fuego encendido. Vibrante y dulce... miel y latido.
Reclamas el sosiego para este combate a priori perdido, entre la mentira y la verdad, la cordura y el delirio.
Rendido, abres los ojos y sin ambages me abrazas y te pierdes a mí unido, ejecutando una danza de vida y muerte, hasta quedar redimido, hasta sentir la sangre relajada que por sus fueros cantando vuelve. Hasta aceptar que nunca domeñaras ese espectro porque a fuego, quedó grabado en tu frente.
Y publicas a los cuatro vientos que acatas tu derrota, que te rindes a esa pasión que en el seno te hierve. A pesar de las cábalas, sin importar los deberes.
Me acunas en tus brazos y satisfecho, mi imagen duermes. Hasta que la añoranza vuelva azotando y de nuevo; suspirando me despiertes.
© Trini Reina
02/03/2005 17:16. #.

Tema: Prosa poética

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Amar

Ternura.JPGAmar es sellar los labios por temor a no ser correspondidos. Llevar las palabras grabadas a fuego, entre la nuca y las sienes; punzando por ser dichas, enmudecidas de repente.

Amar es abrir los ojos y ver tu imagen derramarse en mi retina. Que el abanico de mis pestañas la acune en las pupilas.

Amar es oír en el pecho el galopar del corazón presintiendo tu arribada. La paz que me avasalla el cuerpo cuando cruzas mis estancias; el milagro de tus besos fertilizando las llanuras de mi alma.

Amar es aspirar contigo el aroma de este querer ebrio y oscuro. El cansancio que nos invade, cuando al hacerlo gozamos juntos.
Amar es aguardarte incluso antes de haberte ido. Viajar metida en ti donde me arrastre tu camino.

Amar es vivir rememorando el sonido de tu risa y delinear con la huella de mis dedos la mueca que en tu semblante habita.

Amar es tenerte presente aunque me devore la ausencia.
Amar es amanecer fundidos y anochecer con las ganas puestas.

Amar es volar con la sensibilidad desnuda al refugio de tus brazos; consolarnos la piel con el bálsamo de mutuas manos.

Amar es estar ungidos por el agua del mismo llanto.
Amar es darse todo… amar es entregarnos.
16/02/2005 18:26. #.

Tema: Prosa poética

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En las aristas del alma

escalera 2.jpgOcupas el hueco entre las aristas del alma. Un espectro sellando carencias; mas, engendrando nuevos vacíos.
En una orgía de olas el corazón naufraga y moribundo queda en un océano de vacilaciones.
¿Qué hará más fuerza en la balanza, la acuciante necesidad de ser amados o la oquedad del desafecto que, flagela al espíritu y lo deja turbado?
La mente no atina a dilucidarlo y las lágrimas no vertidas, crean un venero en el pecho.
Mas la esperanza, diligente y audaz sube otro peldaño en esta escalera espiral, desde la que no se vislumbra cúspide alguna. Cada curva conquistada deja al descubierto nuevas series de escalones y algo etéreo, una sensación sublime, jala del ser hacia la meta; conmoviendo los cimientos de un cuerpo al completo que, curioso, se eleva buscando; sin tener certeza de qué hallará, pero sabedor de que si no lo intenta, el peso de la incertidumbre será letal y la desidia extenderá sus garras avasallando a la vida; dejándola eternamente en helor sumergida.Porque es menos lacerante perder, que nunca haber tenido.
03/02/2005 09:26. #.

Tema: Prosa poética

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Sin volver la mirada

Huida.jpgSin resuello corrió para salvarse. Cada paso lo alejaba un poco más de la yerma estepa donde se helaba. Vagando la edad vivida.
Corrió en busca de frondosos bosques; que colmaran su espíritu con savia fresca y desecaran de su seno la desesperanza que lo consumía.
Corrió sin volver la vista atrás, los ojos clavados en la lágrima de luz que divisaba al final del recorrido.
Y mientras huía fue desprendiéndose del lastre acumulado en tal cantidad de años huecos.
Se quedó libre de los huéspedes que en su sangre se alimentaron por infinito tiempo, convirtiéndolo en un ser vacuo sin aliento ni brillo. El viento arrastró a otro mundo el pesimismo y la mentira.
Del corazón desterró al egoísmo que campaba espada en mano. Desposeyéndolo de odios lo vistió con velos de ternuras.
En la mente perecieron las obsesiones negras y brotaron coloridas ilusiones. En la mirada se diluyeron toneladas de cegueras.
A borbotones bebió límpidos caminos. Los pulmones anegó de flamantes aires, que lograron hacerlo sentir interiormente redivivo; sacramentado por creencias en si mismo.
Fue engendrado y parido de nuevo, con el alma impoluta y las alas libertas de nocivas rutinas.
Olvidando monumentales empresas, exploró pequeños senderos que lo llevaran a hacer reales sus pletóricos sueños de una prometedora vida, que realmente merezca el honor de ser vivida.
31/01/2005 19:51. #.

Tema: Prosa poética

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Qué sabe nadie

mascara2.jpgQué sabe nadie lo que bucea por mi alma.
Si estoy loca, es cosa intima; cada cual lidere su causa.
A quién ha de importar las lágrimas que derramé, los sueños coartados… los desaires que enjugué.

Esquivando devotas palabras, suprimí del corazón la ternura. Los sentidos rebelé, contra sensibilidad y dulzuras.
Ante el cuerpo erijo un muro de indiferencia calculada. Nada daño me hace. Apenas me conmueve nada. Soy una ojera sin ojo. Una gota sin agua.

Enlutado el espíritu, simulado va tras el velo.
Cada nuevo amanecer la máscara a enfundarme vuelvo.
Todos juzgan la sonrisa, ninguno indaga en el duelo.
29/01/2005 12:47. #.

Tema: Prosa poética

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Ahora

Ahora2.jpgAhora, que dejaste de dolerme. Ahora que el duelo del vivir sin ti se deshizo como niebla, que el sol, entre sus ardientes rayos, licua y bebe. Ahora que, sin derrumbarme, puedo cantarte mi saeta, en tantas madrugadas ensayada, con el madero de tu cruz a cuestas, quiero decirte que fuiste a mi cuerpo corona de espinas clavada en la testa, lanza zahiriendo el costado, vinagre para la sed sempiterna. Ahora que dejó de supurar la herida. Ahora que finiquitó la condena, en cárcel de vacíos, con rejas de tormenta, quisiera gritarle a tus tímpanos sordos de antaño aquello que, de tanto callarse, mi lengua muda sangraba.
Mil te quiero cayendo en vacuos oídos; juramentos de amor que mi boca susurraba, mas no aceptabas oír mientras en mi pecho fenecían las esperanzas. Las lágrimas que, lacerada de celos, el alma sollozaba; las veces que te perdoné, amor... los desaires que en tu nombre toleraba.
Por eso hoy, en que mi mirada trocó el gris por el glauco, ahora que las pupilas brillan como límpidas noches de primavera, que en mi semblante reside la sonrisa y las líneas de mi vida se perfilan serenas, ahora que el hedor del olvido permutó en aromas de promesas y en el seno baila un vals el corazón, con la sangre de la venas, quiero brindarte las gracias, aunque ninguna gloria merezcas, por la gran sabiduría, que da la experiencia. Pues, tras mi paso por el torvo andén de tu existir, al marcharse tu tren, cargado de indiferencias, renació un novel ser, una mujer íntegramente nueva. Ave Fénix trocando, toneladas de cenizas, por aureolas de lunas y halos de estrellas.
18/01/2005 19:21. #.

Tema: Prosa poética

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Después hablamos

amantes amarillos.jpgVamos a querernos y... luego conversamos. Por si no nos alcanza el tiempo, dejemos que hablen nuestras manos. Ellas saben mucho de urgencias, de duelos, de vacuas jornadas añorando. Déjalas vagar por la piel sofocando cuanto encuentran a su paso.
La húmeda soledad en las ausencias, la frigidez del anhelo amortajado, la escarcha del no tenernos, la zozobra de no encontrarnos.
Ordena a los labios que callen, que se hagan entender besando. Que los dedos sean pañuelos enjugando viejos llantos.
Pongamos en función a los sentidos, agucemos la vista, el gusto...el olfato. Afinemos el oído, revivamos con el tacto. Gocemos el momento y, si nos sobran horas, culminemos el abrazo colocando al corazón una sutil lazada que nos mantenga eternamente aunados.
Ya tendremos tiempo de hablar cuando la pasión estalle en cansancio. Cuando las palabras sean susurros y los suspiros amor sellado.
Y si el deber llama a la puerta, finjamos no escucharlo.
17/01/2005 20:33. #.

Tema: Prosa poética

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Amaneciendo ramas

mujer entre flores.JPGQuejumbrosa se dolía el alma. Oscuridad por las cuatro esquinas. Cariacontecida viene vagando; opacada y mohína.
Descorazonada se asomó al balcón de los ojos, aún de abulia teñida, desde su alminar observó los duelos que, en las afueras acaecían.
Compungida caviló dilucidando que, para lamentarse motivación no tenia; avergonzada se cubrió de rubores por haber menospreciado las joyas que poseía.
Contrita suplicó mil perdones a la vida por haberla tantas veces vituperado, ofuscada y resentida.
La arrulló entre sus brazos con palabras enmeladas de bienvenida y le cantó al son de parabienes con gracias enternecidas.
A veces ardua es la lucha, le dijo, penoso calzarse la coraza día tras día; cuánto más cómodo resulta cesar la contienda, y naufragar en la apatía. Mas eso, en verdad, sólo posee un titulo: mezquina cobardía.

De este modo se confortó el espíritu que despertó amaneciendo ramas y floreciendo al ímpetu de la dicha. Manando en sus hojas la savia, se colmó de purificada energía. Y ungida de coraje, plantó cara a la burda melancolía; inundándose los pulmones con las mil fragancias que dimanan de la alegría.
11/01/2005 18:34. #.

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Silencios

silente.JPGMenesteroso estabas de jolgorios sin fundamentos, de jaranas sin sentidos, o acaso, con el único propósito de atarear la taciturna mente, con estampas jubilosas, con tonadas de bulliciosa dicha; con imágenes oníricas que consiguieran hacerte volar por un cielo de lunas doradas como cañas de azúcar. De soles arrebolados deshelando, los carámbanos aciagos que acechan emboscados el edén de tu ánimo y, amenazan con condensar, una décima más si cabe, los claroscuros pensamientos en que vagas cariacontecido.

Ahora que este tormentoso vacío te ha poseído haciendo mella en tu seno, el grueso de tu entorno parece confabulado para que , la insonoridad, muerda tus oídos sin conmiseración.
Silencios levitando por tu mundo interno, sin hollar el suelo, colándose cual taimada bruma, por las rendijas de la acongojada alma. Fertilizándola con humus de tupidos presentimientos, esquejándola de flores de aprensiones.

Hoy que sólo ansías que te canten, que suplicas a la algazara que difumine al desanimo hoy, no hay ruidos que acompañen a tus horas huecas, ni carcajadas que espanten a tus grises visajes trocándolos en lustrosas sonrisas.
Ahora que anhelas obviar la seriedad, entre melodías de venturas y fuegos; en conciertos de consuelos, gracias y esperanzas. Sólo te escolta la soledad, sin voces, arcos, ni cuerdas; logrando que te aplasten los silencios y que el centro de tu universo palpite supurando, afonías y sombras.
04/01/2005 19:37. #.

Tema: Prosa poética

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Una rosa en invierno

rosa amarilla.JPGSalí de casa temprano como tengo por costumbre. Tal vez habré pasado a su lado durante varias otras mañanas, en mi habitual y rutinario recorrido, mas seguramente yo andaría con mis ojos cerrados a lo bello, imbuida en temas más mundanos.
La vi en su ajardinada estancia, un parterre cuadrado, delimitado por un murete de arbustos bajos bien recortados, por techo, el cielo raso que hoy luce de un azul mortecino, típico celeste invernal.

Hace apenas una hora que ha estallado el día, el barrio aún respira callado, silentes las casas, en silencio sus habitantes. Por alguna que otra ventana, escapa el aroma del café recién hecho para el desayuno y más disipado, el del pan tostado. Todo el ambiente se antoja tranquilo, los ruidos suenan amortiguados. El pueblo despierta despacio, en armonía, sin molestas estridencias a esta temprana hora, un perro ladra a lo lejos y el autobús frena en la parada cercana.

En el jardincillo, desperezándose, una solitaria rosa. Me parece tan desvalida, tan frágil. Su tallo se cimbrea al capricho del viento, que hoy sopla de levante. “El solano” lo llamamos en mi tierra.
En verano cabalga ardiente, como si llegara desde el centro del infierno, cual si mil diablos al unísono propulsaran su aliento al espacio exterior a manera de ráfagas achicharrantes. Mas ahora, recién instalado el invierno, galopa ululando, helado, y cortantemente seco. Cuarteando la tierra, acanalando el cutis, estriando y enrojeciendo las manos, que se duelen de frío, resecando la ropa que prende tendida en los cordeles; banderolas intimas y personales de modelos y colores variopintos.

La presentí tan desamparada, entre tanto arbusto vestido de ramas y hojas, mas huérfano de flores. Vegetación dormitando en época de heladas, economizando savia y energía, en tanto aguardan a que la primavera les insufle besos cálidos y las colme con alientos de vida.
Flemático se percibe el parquecito. Cada planta en su arriate, varios rosales estériles, un jazmín sin capullos, una palmera enana, que conoció estaciones mejores, un naranjo desolado sin azahares. Y en las esquinas cuatro arbustos de margaritas, que si bien en primavera y en verano revientan de flores y proporcionan la gota de alegría y color al jardín de la comunidad, en diciembre, se observan verdaderamente tristes, sumidos en el vacío, como si estuvieran de luto.
El único botón de calidez en el recoleto parque, lo proporciona un pequeño abeto, decorado con confetis, guirnaldas y bolas de colores características de la Navidad, bordeado de bombillitas parpadeantes y coronado por una gran estrella dorada, con su estela marcando el sendero a unos hipotéticos Magos.

Ahí en el centro del diminuto vergel, a la derecha del arbolillo navideño, se ubica el rosal del que brotó valiente y bella, una sola rosa en invierno. Ahí campa ella, desafiante y engalanada, con su traje de pálido terciopelo, más marfileño que rosado, y el rostro bañado de rocío mañanero. Ella, sin compañeras ni hermanas, ella, única flor contra la intemperie y los elementos, bailando de la mano de infiel galán: el gélido solano.
Heroica rosa, de hermosa corola con pétalos acorazonados, perfectos, maquillada de arreboles, osada por derecho.

Al posar la mirada fijamente en ella, la compadecí de buena gana, la juzgué tan aislada, entre tantas camaradas ausentes en aras de tiempos más propicios para nacer, que sentí una enorme necesidad de cruzar la verja y reclinarme a acariciarla, mas en unos de sus contoneos por el aire vapuleada, observé las espinas que me mostraba orgullosa . Eran su defensa, las utilizaría para luchar contra lo externo que se atreviese a acercarse, aunque sólo fuese para ampararla y brindarle consuelo en su soledad.
Entendí su mensaje, señales mudas de misterios. Y no sé por qué de repente, pensé en esas personas que se niegan a ser abrazadas, porque tienen menos pavor a sobrevivir solas, que al que las mimen para luego, ser deshojadas y abandonadas.
Así que proseguí mi camino, dejé a la rosa luciendo su altanería de porcelana , sola consigo misma a su rama sentenciada. Quizás, ¿quién sabe? la descubra la lejana primavera, aún fresca y lozana.
23/12/2004 12:16. #.

Tema: Prosa poética

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Cenizas al viento

soledades5.JPGAgosto tendió su cama achicharrante, exudando malicia. Beso que germinaba, beso que fundía.
Mas a fuerza de amor, antaño por arrobas atesorado, el Edén, lozano, resistía rateando el agua que, aunque escasa, en las raíces pervivía.
Tras el largo estío, el subsuelo de desesperanzas y soledades adolecía.
La savia emprendió la fuga evaporándose de las hojas, tornándolas marchitas. La planta se vistió de estrías como anciano sarmiento finiquitado de vida. Sin freno, los pétalos, acobardados, huyeron; las flores , descorazonadas; los pistilos, sin polen ni aliento. La hojarasca, amarilleando, encubrió los aposentos.

Tallado en yunque, a martillo, allá en el firmamento: el sol. Rayo tras rayo, desde su esfera de fuego emitiendo. El jardín agotando el grueso de sus pañuelos, enjugando el sudor febril, que lo consumía por dentro.

Ardiente el viento solano, con rabia agitando su rabo, al yermo amor convirtió en polvo y siguió rolando, sin solaz ni descanso, hasta lograr su triunfo: desintegrarlo.
Lo que un día fue un dichoso vergel, permutó a férreo desierto, mas no de doradas arenas, sino de cenizas al viento.
19/12/2004 13:51. #.

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Mar de arenas

Green_~1.jpgMar de arenas. Ausentes los peces áureos, omitidas las sensuales sirenas. Dunas y dunas flameadas de sol desdeñado hasta por su propia sombra, ni un solo espejismo que mitigue el dolor que provoca una vieja relación rota.
El rencor envenenando los espacios a manera de aspid gigante, bífidas lenguas inyectando por doquier desaires urticantes.

La complicidad, boqueando entre las aristas de cuatro murallas, y el corazón errando va por espinosas calzadas; los sueños adocenados carentes de auras, y el odio asomando desde su nicho, reparte dentelladas.

Nada riela ya en el orbe, la luna mostró su faz más amarga, las estrellas cicatean una chispita de luz que trasmine esperanzas y, con el aire inerme, la negrura estalla.

Dilatando el sendero de vacíos, el tiempo sigue su marcha, entre palabras hirientes y desdeñosas miradas.
La tormenta se desata tronando reproches, la lluvia anega de sal las pestañas y el amor desaparece ahogado en pantanos de cizañas.
13/12/2004 20:01. #.

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Abre tus ojos por mí

sierra10.JPGCuando en tus días de asueto subas a la sierra , abre los ojos por mi, para que a través de ellos se rebosen de visiones mis sentidos. Ocúpate los iris de un sin fin de colores; verdes de vegetación, pardos de ásperas y calizas tierras, azules de límpidos cielos y afluentes. Glaucos y ocres de resolanas hierbas, y todos los tonos que desde el horizonte, a su antojo el sol refleja.

Graba en tus oídos la charla de los arroyuelos y cuando como Siddartha descifres lo que dicen, repítemelo luego, y así mis tímpanos ausentes, sabrán de qué habla y de quién se y ríe la pertinaz corriente.

Aspira el aire de las cumbres, satúrate de vida el alma y más tarde si por mi casa pasas me dibujas en un papel los garabatos que pintó la brisa en las cañadas.


Eleva tu voz al firmamento para que la ampare el eco y la devuelva acrecentada por campiñas y senderos. Y yo desde la lejanía empaparé mi sordera de armonías, las de la flora, cuando la mece el viento, y la de los animales que por las serranías habitan, cuando asustados corren a su guarida, azotando la hojarasca que protesta ofendida.

Ruégale al viento del Este que traslade hasta mis estancias, todo el perfume del brezo, los madroños, y la jara y trasmine mi olfato, de las innumerables fragancias de las montañas.

Del amanecer recoge la luz de mil tonos rosados, y cuando se agote el día y se retire harto cansado, acopia el fulgor de cien estrellas, y el embrujo de la noche que promete caudales, de estampas bellas.

Loa a los olivos en mi nombre, cuando tras la bajada, los divises en la ladera, dile que por arcaicos y nobles una hija de la misma tierra los venera. Dales de mi parte las gracias por sus óleos de sabores brillantes y por su fruto tan pequeño, pero de magnanimidad abundante.
04/12/2004 13:19. #.

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El alma de la muñeca

mujer en cama.jpgYacía la muñeca rota, desmadejada sobre la cama, aterida de frío, las manos invalidas. Vestida con harapientas prendas, miserable tiritaba, ardua tarea era cubrirse con las pobres frazadas.
Sintiéndose morir, instó evadirse a su alma, lejos de esa fosa de penumbras ocupada, y con un generoso suspiro la expulsó; libertándola.

Por una rendija de la celosía logró salir la desterrada, tras luchar con pesadas cortinas en damascos bordadas. Batiendo alas emprendió el vuelo, por un rayito de sol acompañada. Este le calentó el exterior y por dentro derritió su escarcha.
Se colmó el espíritu los ojitos, de doradas estampas, atesoró en su corazoncillo encendidas alboradas. Absorbiendo el olor del mar se ocupo los sentidos, de melódicas caracolas y perlas de nácar.
A un cometa le pidió la estela, y como bruja en escoba retornó a la alcoba, de hielo decorada. La soledad sin asomo de piedad, saciaba la estancia. A la muñequita, sumergida en ella, un hálito de vida le restaba.

Por los cristalinos ojos penetró la fiel ánima cargada; con arrobas de polvo de lunas, millones de azahares en guirnaldas, toneladas de sonrisas de niños, en pomos concentradas, los derramó en el seno de la marioneta, insuflándole vida al corazón y, soldando sus heridas, resanó a la muñeca rota, con susurros de amor.
30/11/2004 20:27. #.

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La fortaleza invadida

mujer mar bravo.jpgFue como si todo lo hermoso que habitaba en el interior de la fortaleza, aterrorizado por la invasión del mortal “Ocupa”, que extendía sus horribles tentáculos sobre los aposentos y las alcobas, huyesen despavoridos a refugiarse en las afueras, tras las murallas, en esa campiña misteriosa y semidesconocida para ellos, que a veces divisaban desde los torreones, pero que en pocas ocasiones se habían aventurado a traspasar los muros y perdido el tiempo en indagar. Ellos, siempre tan etéreos e impalpables, viviendo en su castillo al abrigo de las inclemencias mundanales.
Mientras el “Ocupa” colonizó el centro vital, desecándolo día a día sigilosamente, alimentándose de savia y energía. Lo bello comenzó a buscar alojamientos sin pausa en la periferia del alcázar.
La brillantez se albergó en los iris, iluminándolos de mil colores y, éstos la recibieron con agasajos muchos, y parabienes todos.
La bondad se instaló en el hueco de las manos, llenándolas de caricias y palmas, para alegrar a los demás generosamente los cuerpos y las almas.
La alegría se asiló en los labios, que se derramaron en risas y sonrisas, regalándolas por doquier con felicidad y altruismo.
La ternura, desde las almenas, vigilaba al corazón para que no tropezase en amarguras, ni cayese en rencor. Este donó a la memoria verbos y palabras hijas del amor, para que las cincelara en las ondas y los dedos los plasmasen en poesías e historias.
La ilusión derrochó sueños y quimeras fantásticas y danzó un vals con la suerte ungida de azares y ceñida por guirnaldas.
Todos unidos, acompañados de más colegas con las armas bien afiladas contra la malvada intrusión, lucharon, ganando batallas y entregando a la salud las coronas conquistadas. Así redujeron al “Ocupa”, todos aliados y bien pertrechados, con dosis de milagros y coraje esperanzado.
Y todo volvió a ser bello en las afueras, en los interiores, en lo profundo y los contornos del palacio y sus alrededores.
Como hermanos enlazados, regresaron al castillo, pero esta vez dejando el portón abierto y bajados los puentes levadizos que conducía al torreón, rebosantes de dicha y henchidos de satisfacción.
14/11/2004 20:19. #.

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En Galaroza

Galaroza.jpgSobrepinte mis verdes ojos de verdes.
Múltiples tonalidades de verdes,
verdes de helechos, de acebos, de zarzas,
de hayas y pinos verdes.

Y la mirada saturé de dorados castaños,
que parecen arder cuando en ellos la luz del sol reverbera,
jugando entre las ramas y los redondos erizos que de ellas cuelgan.
Las castañas dormitando, en cúpulas espinadas.
Pardas, brillantes coquetas castañas.

Montañas húmedas, redondeadas.
Montes frondosos y fértiles preñados de savia.
Y el quejido del aire que con las hojas baila.

Olor a madera viva,aroma a madera serrada.
Orondos troncos sacrificados
para calentar el cuerpo y las entrañas.

Las calles de empinadas cuestas,
y las sendas empapadas de agua.
Agua de lluvia,agua que emana.
Fuentes de piedra,gárgolas vomitando inmaculada agua.

La gente resana te atiende,
te encamina, contigo se demora, y te habla.
Y el tiempo retrocede, se detiene, se derrama.
Se aspira vida, se respira gloria, se paladea calma.

El atronador sonido del silencio,
por los oídos penetra hasta el interior del alma,
y vuelves a creer en todo sin necesidad de pruebas,
ni de meter los dedos en las llagas.

Allí en la sierra de Aracena, en Galaroza,
me he sentido renacer,rebosante de salud colmada.
y ahíta de bondad reciclad, he loado a mi particular Dios,
y le he dado infinitas gracias,
por que he podido volver a sentir,la alegría y el gozo,
de lo que en verdad significa vivir.
03/11/2004 19:43. #.

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El Otoño llegó a mi ciudad

paisaje_otono_1.jpgAyer llegó el otoño a mi ciudad. Llegó de la mejor manera posible. Llegó con sus valijas cargadas de primeriza lluvia.

Ya camina casi mediado Octubre, pero a mi ciudad el otoño siempre llega con retraso. Como impertinente novia que se hace de rogar, poniendo a prueba los alterados nervios del amado, en los eternos minutos que ha de esperarla en la puerta de la iglesia, el día de su boda.

El otoño llegó y regó las calles y los campos. Los jardines y las plazas. Llegó y regaló su fresca y pura agua a la tierra que estaba angostada y moribunda por tantas jornadas de veraniega sequía.

Temprano, al alba, ya lo barruntaba el viento, y el cielo lo confirmó con la primera luz del día.
Amaneció la mañana colmada de nubes grises y gordinflonas que amenazaban reventar de agua.

Pero el tozudo verano se resistía a marcharse e indiferente remoloneaba dando coletazos como reptil que pierde la cola pero esta, tenaz se resiste a morir, y se agita y serpentea por algún tiempo.

Gotas de vapor al aire lanzaban las nubes caldeadas, y el aire se hizo espeso e irrespirable de tan cálido y pegajoso.

Durante unas horas el otoño que reclamaba su feudo, y el estío que no se resignaba a marcharse, lucharon. El verano se negaba a dormir. Y en sus últimos estertores el vapor caliente y condensado entre tanta anarquía campaba.

Hasta que una nube rechoncha y gritona, la madre de todas las nubes de ese día, con un enorme trueno puso fin a la batalla y con un rapapolvo de mamá enfadada envió al verano a su dormitorio allá en su augusta y ardiente casa.

Entonces libre al fin, el otoño ocupó sus estancias y cómodamente se entregó a vagar a su libre albedrío.

La primera lluvia de la estación empapó toda la tierra, mojó los edificios, y saludó a los jardines. Las flores se embriagaron y las hojas perennes más serenas, su penetrante aroma desprendieron como señal de bienvenida.

Ya hoy en este nuevo amanecer, el aire se respira purificado y vivificante. Todo se siente renovado y brillante, de colores tostados y suavizados, y saturado de infinidad de olores. Olor a tierra madura y fértil. Sólo están de luto los árboles de hojas caducas que sin el abrigo del verano tiritan de frío aletargados. Pero es el sacrificio que han de ofrecerle a la madre Tierra para que nunca se rompan los eslabones de la gruesa cadena de la naturaleza.
09/10/2004 18:55. #.

Tema: Prosa poética

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