
Cada vez que me pongo los guantes para salir, me acuerdo de él. Curiosamente he olvidado su nombre de pila mas no su apellido. Pineda. Señor Pineda le llamábamos. Durante un tiempo fue director de la bodega donde trabajé de joven. Quince años contaba yo por aquel entonces.
El era joven para ser un alto cargo. Digamos que era un adelanto a lo que más tarde llegó a llamarse yuppi. Era muy delgado y a mi me parecía alto. Claro que para mi estatura todo el mundo lo es. Ahora cuando lo recuerdo pienso que su delgadez extrema lo hacía parecer más esbelto de lo que realmente era. Tenía la cara llena de pecas marrones. Recuerdo que en un viaje que hicimos toda la plantilla a Jerez, invitados por Rumasa, uno de los chicos en broma dijo.
-A Pineda parece que le hubiese bronceado el sol a través de un colador.
Y Pineda que estaba justo detrás, no movió ni una peca de su semblante. Ni que decir tiene que el compañero se puso rojo como la grana y los demás, jóvenes e insensatos como éramos lo coreamos con carcajadas. Desde luego nadie se reía de Pineda sino del chico locuaz y su cara de sandía.
Lo de los guantes viene a que yo jamás los he usado para trabajar, ni entonces en la bodega, ni en casa para las labores domesticas, ni en los más de ocho años que he trabajado de empleada de hogar. Nunca he podido con ellos, se me cae todo de las manos y se me ponen los dientes largos, con el fru- fru de la goma. Un día en que formábamos y grapábamos cajas de cartón para embalar botellas en la fábrica, mi compañera los estaba usando y, él que durante el tiempo que pasaba en la zona de trabajo se paraba mucho tiempo a mi lado (no se por qué) me miró las manos y me dijo.
- Trinidad ¿A que gato con guantes no caza? Y yo que le tenía un respeto fuera de lo común casi me atraganto al tragar saliva y le respondí una imbecilidad que ahora no recuerdo textualmente, pero que seguro que fue una idiotez, porque a esa edad yo era la timidez personificada.
A veces cuando he visto en televisión programas donde se buscaba a gente desaparecida, siempre he pensado que me gustaría saber que rumbo tomó al irse de la fábrica. Algún día por esas casualidades del destino me encantaría encontrarlo y saber de él.
Esta mañana al ponerme los guantes de vestir para paliar el frío de la mañana me vino su imagen a la mente y esta tarde al entrar en la Blog de mi amiga Mercedes, he leído su post de hoy, dedicado a un amigo suyo con el mismo apellido. Y me he dado cuenta que tras haber pasado treinta años de aquello, nunca se ha borrado de mi memoria la imagen del señor Pineda, su cara llena de pecas, sus trajes sastre azules, las camisas claras, las corbatas de colores, el reloj, tan grande en proporción a su delgada muñeca, el perfume que usaba. Y sobre todo el alboroto de las niñas en la nave, cuando lo divisaban cruzar el patio que separaba la oficina de la zona de embasado.
Qué viene Pineda, que viene Pineda…
17/02/2005 19:50.
#.
Autor: mICrO
A veces los recuerdos estan justo ahi en las puertas de nuestra mente esperando para saltar hacia nosotros :)
Saludos
Fecha: 17/02/2005 20:47.
Autor: Anónimo
Dicen que recordar en volver a vivir, ¿será cierto? lo unico que puede ser es que es una pelicula que esta instalada en nuestra cabecita y de vez en cuando se enciende el botón de los recuerdos.
un abrazo
alma
Fecha: 17/02/2005 21:40.
Autor: im provisacion
estamos las dos hoy viviendo de las rentas de nuestros recuerdos... debe ser este frío puñetero que no sólo cala los huesos sino también los ánimos. Besosss desde el frío polar.
Fecha: 17/02/2005 21:46.
Autor: Enelcamino
Sin saber por qué determinadas personas se nos quedan grabadas para siempre.
Yo también tengo algún "Pineda" que me gustaría encontrar y saber de él.
Besos
Fecha: 18/02/2005 08:18.
Autor: calsetines
Hola trini, al leer el título de tu post pensé en el de la caminante. Qué pequeño es el mundo este de los blogs¡¡
En fin, a mi también me pasa con demasiada frecuencia. Gente que un dia pasó por tu vida, y que ahora ya no está. Y te preguntas muchas veces dónde andaran.. Es posible que te lo vuelvas a encontrar. Ya ves, no estamos tan lejos unos de otros.
Fecha: 18/02/2005 11:47.
Autor: rosa
Trini, yo escribí un post sobre este tema, a mí me pasa lo mismo, tengo grandes recuerdos de compañeros de trabajo, que me gustaria volver a ver. Incluso un día pense en poner sus nombres en un post, luego no lo hice. Con esta vida tan agitada que llevamos, dejamos muchas veces cosas en el camino, que forman parte de nuestra vida, de nuestros recuerdos. Unas veces por dejadez, otras llamas, y no te devuelven la llamada, empieza a pasar el tiempo y no sabes de que hablar, te da pereza.El tiempo pasa y un día te vienen a la memoria y te gustaria saber como les va la vida. Seria muy interesante volver a ver a todos esos compañeros de trabajo de estudios. Yo lo he intentado con alguno, y ha sido muy gratificante.
Abrazos cariñosos.
Fecha: 18/02/2005 14:19.
Autor: Juanito
Hola Trini. Está bien llevado el post. Me gusta.
Yo, en casos como el que cuentas, no puedo evitar que se me agarren mariposillas al estómago. Estoy seguro de que a pesar de tus timideces y, las que hoy consideras, respuestas bobas no te importaría volver a tus quince años... -con las pecas del Pineda o sin ellas- ¿a que sí? Mua.
Fecha: 18/02/2005 15:38.
Autor: ALMA
Trini, gracias por tus palabras en verdad las necesitaba. Un abrazo, pase a saludarte.
Buen fin de semana
un abrazin
Alma
Fecha: 18/02/2005 15:44.
Autor: Magda
Trini querida, que lindo :)
Estos recuerdos me encantan, son personajes inolvidables y que siempre están en nuestra mente como muy importantes. Creo que se juntan muchas cosas: época, circusntancias vividas, edad, etc. Se ve que es un bello señor :)
Un besito amiga.
Fecha: 18/02/2005 19:43.
Autor: muralla
La memoria tiene razones insospechadas para sacar a la luz cosas dormidas...
Yo tampoco puedo usar guantes para casi nada...
Besos. Muralla.
Fecha: 18/02/2005 21:02.
Autor: Agua
Mi señor Pineda se llamaba señor Carrasco y a la vez que le respetaba de una manera enorme, a la vez entendía su aparente dureza y su nivel de exigencia. Era justo, quizás eso es lo que más me hace recordarle.
Gracias por habermelo traido desde donde estaba lleno de polvo.
Un beso.
Fecha: 19/02/2005 12:07.
Autor: la senda de luz
Cuantos recuerdos ! momentos, instantes fugazes que pasaron pero perduran en el archivo del recuerdo.... a veces volvemos a ellos, como queriendo mantener algo de ellos vivo, o quizás nostalgia, melancolía, no se...
a veces tengo dudas hasta que punto es bueno o malo, quizás anclarse demasiado en el pasado no sea bueno, al fin al cabo es otra manera más de acerrarse, de apego....
pero somos humanos...
un saludo
Fecha: 19/02/2005 14:45.
Autor: Magda
Que bella imagen la de la cabeza de tu blog, es PRECIOSA Trini :)
Fecha: 19/02/2005 14:57.
Autor: maite
Todos tenemos unos cuantos "Pinedas". Que buenos ratos se pasan recordando a personas que conocimos hace tiempo. Un beso!!!
Fecha: 19/02/2005 20:27.
Autor: erik
Sabes,Trini? todos mis compañeros, de la oficina (trabajabamos en un banco) fueron a ver las bodegas pero a mi me toco quedarme sin verlas y me contaban cosas parecidas a lo que tu has contado. Pero entonces yo estaba ne la mili y me quede con las ganas de visitar Jerez. O sea que fuimos compañeros en la misma empresa, por lo que veo.
No es tan grande el mundo como lo pintan.
Fecha: 19/02/2005 23:52.
Autor: pitijopo
Que curiosa es nuestra memoria, que gestos o sueños la hacen revivir. Lo importante es que esa memoria nos traiga momentos convertidos en gratos que nos ayuden a iluminar el presente. Besitos.
Fecha: 20/02/2005 12:00.
Autor: Sandra
¡Hola Trini! Me encantó leer este relato. Creo que todos debemos de tener algún señor Pineda en nuestro recuerdo. Sí, sucede que hay personas que pasan en algún momento por nuestra vida y dejan huella. Luego, pasan los años y por algo los recuerdas (al ponerte los guantes) y te gustaría saber de ellos, donde están o qué es de sus vidas... Bonito relato, gracias por desempolvarlo, gracias por tus palabras en mi blog y tus visitas. Un fuerte abrazo.
Fecha: 21/02/2005 08:10.