Diana a quién asignadas van todas las flechas. Imperceptibles dardos que al fundirse forman un rejón que vuela directo al costado horadando profundas heridas… Agujeros negros en el alma; tan negros como unas pupilas que lo han visto todo…
Trini, me ha gustado esta metáfora de la diana con la persona. Y sí, a veces la vida te toma de diana. Pero hay que moverse, intentar no ser blanco... Besitos amiga.
A las dianas se dirigentodas las flechas, todos los dardos, unas envenenadas, otras al contrario. Unas dejan agujeros negros, otros cicatrices, que rezuman miel. Y a veces lo hacen... por unas pupilas negras