|
Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2005.
 Demasiado corazón. Infinito el espacio desocupado que aún en él resta. Excesivos huecos y recovecos todavía inexplorados. Nadie transitó por allí, el piso aparece impoluto: tristeza da ver su brillo intacto. En su interior, cuantiosos tesoros que brindar, mas nadie, al deslizarse por las inmediaciones, parece interesado en lo que allí se encierra. Y eso que, al aire muestra: cámaras, recintos, túneles y reservados. Pero todos, dando un rodeo, se empecinan en soslayarlo. Sin percatarse del terrible daño que sufre ese pobre corazón, tan amplio, vacío y solitario. Trini Reina
02/12/2005 19:48. #. Hay 8 comentarios.
La decadente música no daba tregua, si espantosa era una canción, la siguiente lo era aún más. Mujeres sobrepasada la madurez lucían modelitos de quinceañera, y patéticamente, se exhibían bailando al ritmo de un sucedáneo de tango. Bailaban y reían, con esa risa histérica que provoca la desesperanza o el miedo. Mientras, no perdían detalle de la jauría humana que ocupaba la sala de fiestas; estaban al acecho.Una cincuentona: camisa floreada, escueta falda y botas blancas, llamó mí la atención, quedaba despampanante en su ordinariez. Se acercó a un hombre y lo conminó a bailar, mas éste, hizo caso omiso y continuó impertérrito en el cómodo diván de la discoteca. Yo había reparado en el algo antes, era joven, a simple vista transitaba la primavera de la treintena. Tenía toda la soledad disuelta en la postura y el desespero nadando en la mirada que, sin ver, mantenía clavada en la pista de baile. Sobre el exiguo velador, una copa a medio beber; derretido el hielo hacía buen rato. Durante el tiempo que allí permanecí no habló con nadie, ni vi en su cara una timorata sonrisa, ni siquiera el aleteo de una pestaña que indicara que algo lo conmovía. Su soledad me alcanzó. La noche dio paso a la madrugada y tomando su abrigo, el chico se dispuso a marcharse y así lo hizo. Solo, tal como había pasado allí las ultimas horas. Aún tardé un tiempo en abandonar el local; pero cuando salí, aquel hombre de aspecto gris, permanecía en la entrada, bajo la marquesina de luces de neón que anunciaba el nombre de la discoteca.
Estaba lloviendo, una llovizna flaca y persistente de esa que cala la ropa. Tomé un taxi, y cuando éste comenzó a circular volví la vista atrás y desde la luna posterior del vehículo en marcha lo seguí contemplando hasta que la distancia me hizo perder la perspectiva. Me pregunté a quién o qué esperaba, y si aún le restaban fuerzas para seguir aguardando una compañía que ya a esa hora, cuando el amanecer se despereza, no había llegado. Mientras mi taxi avanzaba devolviéndome al calor de mi hogar, lo imaginé caminando cabizbajo, regresando a su domicilio con otra noche derrochada arañándole en los bolsillos. Trini Reina
04/12/2005 11:53. #. Hay 8 comentarios.
Se duerme mi niña, mi niña guapa, al rumrum que la mece su cuna blanca. Sus alegres ojos, se van cerrando, a medida que el sueño le va llegando. Duerme mi niña, a la nana, nana. Duérmete mi niña entre sábanas albas. Duérmete mi niña, duerme mi cielo, que las estrellas de plata celan tu sueño, mientras la luna, con el sol, confunde tu pelo. Y tu fragancia de chiquilla tierna de envidia ensombrece las azucenas. Duerme mi niña, duérmete Ana, que velar tu sueño es una gozada, que mi corazón abre, y de paz lo empapa. Y en mi pecho la ternura su luz derrama. Duérmete mi niña a la nana, nana que, con su amor tu tía te canta. Duérmete mi cielo, corazón mío, que con mi amor te quito el frío. Se duerme mi niña, mi niña Ana, al rumrum que la mece su cuna blanca... Trini Reina
06/12/2005 10:56. Creado por Trini Reina #. Hay 6 comentarios.
 Sólo pretendo ser línea de espuma en tu mar. La mínima partícula que se desliza en tu cielo. Una gota en el agua de tus fuentes. O un minuto al día en tus pensamientos.La cinta de tu libro. Una página venturosa en tu cuento. En tus otoños, una hoja seca, y una nube en tus inviernos. La “jota” de tu risa. Poesía que adule tus sentimientos. El secante de tus tristezas y la panacea en tus tormentos. El remite en tus cartas. El prefijo de tu teléfono y, si eso te sabe a mucho, la arroba de tu correo. La saeta en tu reloj o el botón de tu chaleco.
¿Ves mi amor que poco pido? Y tú que te guardas quedo, no envías señales que agiten las frecuencias de mis silencios. Ni de humo, ni de Morse; ni de telégrafo. ¡Qué soso eres bien mío! ¡Qué flojera abona tus huesos! Si no te pido que corones en globo, la luna; ni que recorras en patinete el universo. Sólo deseo una mirada furtiva, que hasta mí se descuelgue, desde tus ojos negros. Y un beso de tu boca y una sonrisa que espante mis miedos. Una caricia de tus manos y el roce en mi cara de uno de tus dedos. Una palabra de cariño y un jazmín para mi pelo. No deseo que me pesques una ola. Ni que me bajes un lucero. Sólo que cruces la acera, que yo, a tu altura te espero, con el corazón en vilo y el alma en suspenso. No dirás que soy ambiciosa, no dirás que de egoísmo muero. ¿No ves qué poco pido? ¿Por qué me esquivas entonces, moreno? Si tan sólo pretendo ser, en tu bolsillo, un sueño. ¡Y mira si tengo arte! ¡Mira con qué arte te quiero! Que si a sabiendas de todo, aún me guardas recelo, la libertad te otorgo, para que con ella engalanes el ala de tu sombrero. ©Trini Reina
08/12/2005 11:15. Creado por Trini Reina #. Hay 9 comentarios.
Cuando muere el amor, los “te quiero” se quedan huecos, como un viejo hueso despojado de tuétano. Apenas sobrevive el envoltorio de la palabra; cáscara huera de estéril semilla. Y si aún por inercia, la voz la pronuncia, o los oídos, desprevenidos, la captan, el falso sonido desafina como un lamento. Existen palabras que pierden significado en ausencia del sentimiento. Trini Reina10/12/2005 20:22. Creado por Trini Reina #. Hay 3 comentarios.
Con una última revolución la lavadora terminó el centrifugado, y sacando del tambor la tonelada de ropa húmeda, me dispuse a tenderla. Hasta que me percaté que mi niño y su novia aún dormían, así que no podía entrar al dormitorio, único acceso al tendedero.Como tengo la infeliz manía de no estarme quieta un segundo, y a pesar de ser domingo, decidía adecentar la cocina y, en ello estaba, la mar de entretenida, cuando los “bellos durmientes decidieron que era hora de desayunar. La cocina es mínima, así que tres son multitud. Por lo que hube de marcharme de allí so pena de que si no lo hacía tendría que ejercer de Arguiñano y prepararles yo, mismamente, el desayuno. Así que solté los bártulos y me fui a otro lado con mis disposiciones. En esta que escucho el clin clan de un nuevo e-mail en la bandeja de entrada y decidí leerlo y contestarlo lo que me llevo un rato. Al terminar, tomé el barreño de ropa y me dispuse a tender; pero al entrar en el dormitorio, éste de nuevo estaba ocupado con los “potrillos enamorados”. Esta vez dándose un morreo… a lo que haciendo de ojos ciegos di media vuelta y, tiré más que solté, el baño con la dichosa ropa que, a estas alturas casi no necesitaba ponerse a secar con tanto trajín. Eso sí, me puse a disparatar sobre lo que pensaba de esta invasión de mis dominios. Pero para el caso que me hacen podía haberme ahorrado palabras. Al final niño y novia se fueron a la calle dejándome la casa para mi solita pero, a esas alturas, mi dosis de energía se había agotado. Así que mal tendí (loado sea Dios) y dejé el adecentamiento de cocina para mejor ocasión que, sinceramente no sé cuando será pues por mi casa últimamente pulula más gente que en una estación de metro. ¡Un poquito de intimidad por favor! Trini Reina.
11/12/2005 18:26. Creado por Trini Reina #. Hay 7 comentarios.

Dentro de un perpetuo círculo, nuestra pasión dibujó un cuadrado donde íbamos a refugiarnos cuando la vida nos hacía daño. A veces, tú llegabas primero y tus deseos de tenerme hacían temblar tus manos y cuando yo al fin entraba, venturoso te confortabas en mis brazos. Otras, era yo la impaciente y arribaba con el reloj adelantado, y contando cada segundo de la espera el corazón, en su hueco, bailaba atolondrado. Aquel oasis perfecto, que entre los dos con nuestro amor forjamos, nos mantenía alejados de la fealdad del mundo, de las usanzas y los contratos. Pero no supo alejarnos del frío que, nosotros mismos fuimos sembrando. Poco a poco, los ángulos del cuadrilátero se fueron desdibujando hasta quedar desnudos y expuestos a los silencios y al desencanto. En el epicentro del círculo los lados que nos amparaban se hicieron pedazos. Tú marchaste hacia el sur. Yo al norte encaminé mis pasos. Con un último beso adiós nos dijimos y sobre nuestras huellas, el olvido, victorioso, dilató su manto. Trini Reina 14/12/2005 14:27. Creado por Trini Reina #. Hay 15 comentarios.
 Pidió a Melchor una compañera que lo amase con locura, bebiese de su mano, caminase tras sus pasos, obedeciera y dependiera de él incondicionalmente. Y Melchor, dadivoso, dejó ante su chimenea un caniche adiestrado. Trini Reina Este Microcuento es mi aportación a CALIBRE 33 de Navidad en El cuentista 16/12/2005 12:37. Creado por Trini Reina #. Hay 10 comentarios.
 Asombrado, descubrió que sólo le bastaba su recuerdo para cubrir los espacios grises de su existencia. Se sentía desalentado y lo sacaba al sol, lo oreaba y, con él desplegado, se revestía de luz. De su evocación se sustentaba. No de su cuerpo, henchido de promesas. No de su piel, que abandonó con el deseo del abrazo intacto. No de sus labios, que perdieron tersura en la espera. No de sus caricias que, despreciadas, declinaron en sus manos. No de aquel ser que respiraba, sufría y lo amaba. Sólo subsistía de la invocación de una imagen, que tomó cuerpo y libertad en su mente. Quizá el reflejo de la mujer que antes, que siempre, pobló sus fantasías. De esa visión estaba enamorado. No de ella, la que nunca tuvo, que, aunque de carne y hueso, aunque de pasión y alma, aunque de dolor y corazón era, abandonó. No sin antes robarle la sombra para sempiternamente atesorarla en los túneles de su memoria.
Trini Reina. 17/12/2005 21:21. Creado por Trini Reina #. Hay 10 comentarios.
 Si te vas, llévate contigo este amor que me devora. No vayas a olvidarlo, pues para lidiar con el en soledad, fuerzas no poseo. Y llévate las falsas caricias, y los frívolos besos. Llévate las promesas quebrantadas, y de paso, ya que te vas, en nombre del amor que nos tuvimos, carga con mis lamentos. Que ni una lágrima de más, en tu despedida, verter quiero. Si te vas, llévate mi recuerdo. Atesóralo en el jardín de tu memoria, ubícalo en un lugar concreto y rememórame en alegrías que, ya bastante desolada en la cumbre del verismo permanezco. Y llévate enmarcados los te quiero. Los alegres de mis buenos días y esos, revestidos de recelo, que mi boca suspiraba cuando un sexto sentido, asilado entre vigilias, auguraba tu alejamiento. Llévatelos, así como sin mi venia te llevas todos los sueños. Tal como me arrancas de cuajo la dicha dejándome sumida en el más hosco de los silencios. Si te vas, certifico ante el corazón zaherido y el alma en desconsuelo que, destinaré toda mi constancia en soliviantar al tiempo, para que presto acuda y amortigüe, el dolor de este tormento. ©Trini Reina.
19/12/2005 18:22. Creado por Trini Reina #. Hay 10 comentarios.
 Quiero felicitaros la Navidad y agradeceros de todo corazón las palabras de apoyo, cariño y amistad que en este año, de vosotros he recibido. A todos mis amigos: A los que siempre dejan la estela de su paso. A los que pasean en silencio. A los que comentan lo que les sale del alma. A los que quieren comentar algo, y no se atreven por pudor. A los que queriéndolo hacer se callan por no herir mi ego. A los que se sienten identificados con mis textos. A los que se limitan a un saludo. A los que me regalan un poema. A los que viven de sueños. A los que juran que dejaron de creer en ellos. A los que creen en ellos a pesar de los desencantos A los que me enseñan tanto. A los que tanto debo… A los que con sus palabras me elevan a las alturas. A los que me bajan de ella de un plumazo. A los críticos constructivos. A los anónimos. A los incondicionales. A los que se fueron y no olvidaré. A los que siempre espero. A los que sé que no volverán. A los que siempre recibiré con las puertas de par en par abiertas. A los que me leen porque me quieren aunque, no les guste lo que escribo. A los que he conocido personalmente. A los que sé que por las distancia jamás veré pero, están en mi corazón. A los románticos A los irónicos. A los que me hacen reír. A los que me hacen emocionarme y hasta llorar. A los que admiro. A los que sanamente envidio. A los amigos alejados del mundo Blog. A todos ustedes compañeros, virtuales y cotidianos, cercanos y lejanos y cómo no, a mi familia que sé que también se pasea de vez en cuando por aquí.FELIZ NAVIDAD A TODOS Y UN MARAVILLOSO 2006. Que la paz de cuerpo y alma os acompañe siempre.Trini Reina
21/12/2005 18:48. Creado por Trini Reina #. sin tema Hay 18 comentarios.
Llegó y robó el frío que en ella habitaba. Y encendió, primero, una vela, que la dotó de luz, y luego, en el apogeo de la pasión, prendió en su vientre llamas. En ella incineró penas, oscuridades y lágrimas. En esa hoguera ardieron tantos antiguos fantasmas que, arrastrando sus cadenas, tras ella caminaban.Y fueron libres al fin, sin aquellas sombras que los ataban, y sobre ellos se instaló el día con su calidez diáfana. Y la noche, jardín de estrellas, que, con su rilar, los iluminaban.Entonces desaparecieron los inviernos en los cuerpos y las miradas, y la primavera erigió su país en los corazones y las almas. Trini Reina.
25/12/2005 11:34. Creado por Trini Reina #. Hay 9 comentarios.
Segundos, minutos, horas. Noches y días. Semanas, fases lunares, meses… Sin pausa van cayendo en el nostálgico reloj de la ausencia. Nada los detiene. El tiempo, imperturbable, será el encargado de maquillar este duelo, con polvos del olvido.Trini Reina
27/12/2005 18:43. Creado por Trini Reina #. Hay 9 comentarios.
Durante el resto del año era un hombre normal. Con los vicios y virtudes propios de un humano. Pero llegado Adviento y hasta que se perdía en lontananza la estela del camello de Baltasar, se transfiguraba en un ser gazmoño y pío al que no excitaba la menor tentación, a excepción, eso sí, atiborrarse a mazapanes. Trini Reina
29/12/2005 07:31. Creado por Trini Reina #. Hay 5 comentarios.
Deseo que en este año nuevo se lleven a buen término todos tus proyectos. Deseo que reine la salud en tu cuerpo, y en tu alma. Deseo que tus sueños más preciados se hagan realidad. Deseo que nuestra amistad sea por siempre. Deseo que tu trabajo te de toda clase de satisfacciones. Deseo que el amor inunde tu vida, que ames y seas amad@. Deseo que la paz corone tus días y tus noches. Todo esto e infinitamente más te deseo a ti que paseas en este momento por mi BLogTrini Reina
29/12/2005 20:01. Creado por Trini Reina #. sin tema Hay 11 comentarios.
No me gustan las uvas: ni negras ni blancas. En cambio esta noche, como cada Noche vieja desde que tengo uso de razón, por seguir la tradición, me tomaré mis correspondientes 12 uvas. Mi padre es el encargado de escoger las más pequeñas para mi copa, conocedor como es, de mi poca afición a ellas. Ni que decir tiene que no renuncio a pedir mis deseos. A rogar que todos los que estamos ahí esa noche volvamos a encontrarnos en el mismo sitio y a la misma hora el siguiente fin de año. Y a dar gracias por lo que la vida en el año que finalizó nos regaló. Sea cual sea vuestras tradiciones seguidlas, no hace daño a nadie, al contrario, aunque sólo sea por sugestión nos hace pasar un momento agradable. Y además decidme quién no ha llorado, de risa, al tragar las uvas con el reloj a toda mecha agotando los segundos...
Trini Reina |