|
Como cada noche, tras la jornada de trabajo esperaba el autobús en la estación. Aquel día se encontraba especialmente cansado y se sentó en uno de los bancos de respaldo de hierro y asiento de madera que salpicaban los andenes. Miró a derecha e izquierda y vio los mismos rostros aburridos de cada día. Llevaba algún tiempo tomando el bus de las once de la noche que lo llevaría de la capital al pueblo que lo adoptó unos años atrás. Mientras aguardaba, cerró los ojos.Rumiaba sus problemas, hasta que un sonido lo sacó del ensimismamiento. Alguien corría por la rampa de acceso a los arcenes. Era una mujer, lo dedujo por el repiqueteo de los zapatos de tacón en el duro cemento. En efecto, cuando la divisó, bajaba el desnivel a carrera abierta. Le llamó la atención la tristeza que se le adivinaba en el semblante. Sus ojos brillaban de lágrimas, pero la mujer se negaba a derramarlas. Advirtió como de un manotazo, casi con rebeldía, se las enjugó. Se quedó mirándola, parecía asustada y dolorosamente desamparada. Ella, en silencio, tomó asiento a su lado, y él se moría de ganas por entablar conversación y preguntarle qué le sucedía, o sí acaso necesitaba ayuda. Pero la timidez le amordazó la lengua. Llegó el autobús, y una vez dentro, ella se sentó en el asiento delantero, tras el conductor, mientras él, por hábito, ocupó el mismo de cada repetida noche, junto a la puerta trasera. No le quitó ojo en todo el trayecto, esa mujer, no atinaba a saber por qué, había despertado en él un interés rayando la morbosidad. Al llegar a su destino, él se apeó en la primera parada y el autobús continuó su ruta… No volvió a verla hasta un año después, pero, no la había olvidado. La distinguió entre un corro de gente, parecían todos amigos. Era fiesta en el pueblo. Ella reía a carcajadas de algo que le comentaban. Le asombró percibir la variación en la expresión de sus facciones, la sombra de aquella primera vez en la estación, y la luz de esta noche festiva. La noche y el día... Desde entonces, en contadas ocasiones, la volvió a ver por el municipio. En el supermercado, en la consulta del médico, la calle… En otra ocasión, de nuevo en el bus. Él siempre la miraba de reojo si iba solo, y cuando lo acompañaba su esposa, agachaba la cabeza y se limitaba a percibir el rastro de ella que pasaba. Pero, siempre la presintió. Y si le hubiesen preguntado sabría decir en qué lugar y qué estaba haciendo cada una de las veces que la había visto a lo largo de todos estos años. Hoy se levantó temprano, tras unos días de fuertes lluvias el sol asomó en el cielo impregnándolo de un profundo color azul. El aire se respiraba purificado, era una gloria pasear en una mañana así y decidió hacerlo. Caminó por la calle central de la población: solo, despacio, recreándose en el ambiente tranquilo de esta otoñal mañana. Sereno, hasta que desde lejos la vio venir de frente entonces su corazón incrementó los latidos. Ella aun traía marcada en la boca la sonrisa que le había dedicado a su acompañante al despedirla en una de las bocacalles que desembocaban en la avenida principal. Esta vez él no estaba acompañado, se sentía menos timorato, una fuerza interior le otorgaba valentía, y clavó, mientras se acercaba, la mirada en sus andares, en sus ojos, en su figura… Al llegar a la misma altura, la mujer habló -Buenos días- dijo. En ese mismo instante se percató de que en trece años, esa era la primera vez que escuchaba su voz, y el requiebro que pugnaba por escapar de los labios, murió en su garganta. De nuevo lo poseyó el silencio, malgastando tan propicia oportunidad de hacerse notar y, ni siquiera fue capaz de responder con naturalidad al cordial saludo… ©Trini Reina
22/09/2007 19:05. Creado por Trini Reina #.
Autor: ligia
Qué linda historia, Trini. Cuántas veces pasamos cada día por alguien sin darnos cuenta de que nos está contemplando sin saberlo. En un grafiti leí un día:"Para el mundo, eres alguien. Para alguien, eres el mundo". Y me lo creí. Un abrazo Fecha: 22/09/2007 20:59.
Autor: malena
Quién sabe que vueltas puede dar la historia si en el momento oportuno somos capaces de pronunciar una palabra.Sólo una. Me dejas intrigada con el personaje femenino. ¿Qué le pasó aquella noche que lloraba? ¿Lo sabes tú, Trini?.Muchos besos. Fecha: 22/09/2007 22:28.
Autor: muralla
Me ha gustado mucho esta pequeña historia. Seguramente hay miles de historias parecidas esparcidas por el mundo... Miles de bicos Fecha: 23/09/2007 00:03.
Autor: Doncel
y tantas y tantas historias que pasan cada día delante de nuestro ojos. Motivo de novelas y de peículas. Un beso Antonio Fecha: 23/09/2007 01:17.
Autor: Silent
excelente historia, me parece conocida esa historia... de un amigo que tenía por ahi :D Fecha: 23/09/2007 01:34.
Autor: Dilaca
Me alegra que hayas traído al presente este texto. Doble placer leerlo.
Qué buena estética la de tu blog! Fecha: 23/09/2007 03:50.
Autor: isabel
No solo eres buena poeta, eres un gran narradora de historias de la vida...un beso fuerte amiga mia. Fecha: 23/09/2007 08:16.
Autor: Trini
LIGIA: Yo te lo leo a ti y también me lo creo. Pero pienso, qué desperdicio de sentimientos…Besos
MALENA: Si no lo sé, estoy por imaginármelo… A veces, el pronunciar o callar una palabra, sólo una, puede cambiar el destino. Besos
Fecha: 23/09/2007 11:33.
Autor: Trini
MURALLA: Gracias Carmiña. Bienhallada. En efecto, cada cual tendrá mil historias que contar. Besos
DONCEL: El caso es saber mirar y oír... Y ver y escuchar… Un abrazo
Fecha: 23/09/2007 11:36.
Autor: Trini
SILENT: Sí, quizá sea más común de lo que creemos. A ver si nos la cuentas un día. Un abrazo
DILACA: De vez en cuando hay que orear el blog. Cuesta mucho alimentarlo…Gracias. Besos ISABEL: Me encantan las historias de la vida, si te digo, más que mis poesías, pero ya sabes como son las musas, caprichosas a más no poder… Besos
Fecha: 23/09/2007 11:41.
Autor: Manuel Rubiales
Creo que alguna vez me he enamorado de mujeres fantasma, como la que describes en tu relato. Mujeres que, sin saber ni el tono de voz que tenían, me impregnaron la sensación de que podrían ser la mujer de mi vida. Después, si por casualidad, nos hemos encontrado años después, y hemos cruzado alguna mirada, he sentido que nos reconocíamos y que, tal vez, ellas sintieron lo mismo que yo. Sé que no son cosas normales, pero es la materia de la que se nutren los sueños, los poemas, los deseos... Vino y besos. Fecha: 23/09/2007 15:02.
Autor: LeeTamargo
...Atreverse a subir al autobús de la prosa y a saludar sin ocultar la Poesía. Si esto representa tu entrada a los senderos de la narrativa no puede ser mejor comienzo. Te felicito y te animo, Trini... ME ALEGRO: LeeTamargo.-
Fecha: 23/09/2007 15:34.
Autor: Azul
Historias que nos cuentas muchas en una, la de muchos, la de alguno, pero siempre con sensibilidad.
Bikos! Fecha: 23/09/2007 19:14.
Autor: Batsi
También me quedé con las ganas de saber porqué tenía que llorar ella. Aunque ya leí que tampoco lo sabés. Esto me suena como fue un invento de tu imaginación.
Yo a veces me siento como que soy invisible para el mundo. Y quién sabe... Fecha: 23/09/2007 21:06.
Autor: Trini
MANUEL RUBIALES: Pienso, que en estos casos, los dos se reconocen. No me explico el porqué, pero creo que así pasa. Un abrazo
LEE TAMARGO: Eso me estoy replanteando Luis, no sé si lo conseguiré. Mi alma no está en estos momento muy poética y yo necesito escribir. Nunca lo haré tan bien como tú, pero por intentarlo que no quede:):):)Gracias. Bienvenido. Un abrazo
Fecha: 24/09/2007 07:57.
Autor: Trini
AZUL: Eso , desde luego, sensibilidad o pasión, son mis armas...Besos
BATSI: Sé a que te refieres, muchas veces me he sentido así; invisible. Y no precisamente por lo pequeña... Quizá escriba la historia de ella, no lo sé, depende de la inspiración... Besos
Fecha: 24/09/2007 08:05.
Autor: Trini
DE CENIZAS: Gracias. Sí, es algo triste, pero no olvides que, algun@s, es lo que tienen y para ellos, eso suele ser la felicidad...Un abrazo
MIGUEL SCHWEIZ: Bueno, sólo dije a Malena que no lo sabía, así que tendré que imaginármelo y quién sabe si escribir una segunda parte de esta historia o, la historia desde el lado de ella...Un abrazo
Fecha: 24/09/2007 08:10.
Autor: calma
Yo creo que todos tenemos una historia en este sentido que contar. Alguna persona que cruzas la mirada durante tiempo, o que te llama la atención por algo y la vas viendo a través del tiempo. ¡¡¡Qué buena eres puñetera¡¡¡ Tus textos se leen con pasión aunque escribas 40 lineas. Besos preciosa mía Fecha: 24/09/2007 09:21.
Autor: almena
Trini, me ha gustado muchísimo este relato. ¿Sabes? tu prosa nada tiene que envidiar a tu poesía. Me ha parecido muy, muy bueno. Espero leerte más relatos...
Un beso! Fecha: 24/09/2007 13:30.
Autor: Trini
CALMA: Sí, todos tenemos algunas historias así para contar, el caso es ponerse… Gracias Calmita. Espero que estés mejor. Besos
ALMENA: Gracias Almena. Espero escribir más relatos en adelante. Me alegro de que te haya gustado. Besos
Fecha: 24/09/2007 13:55.
Autor: María
¿se rompió el sueño al oír su voz? ¿al no sentirse a la altura para contestar a su saludo? Intrigante.
Un beso. Fecha: 24/09/2007 18:15.
Autor: calle quimera
Preciosa historia, Trini, una narración que nada tiene que envidiar a tu poesía.
Tímidos hay muchos, personas temerosas de sus inclinaciones, de sus deseos, de sus circunstancias, de sus sentimientos, de desatar la caja de Pandora solo por pronunciar una palabra, por hacer un gesto. Y puede que el protagonista masculino fuera de esos. Casado y con un extraño sentimiento por una mujer extraña, que quizás sea mejor dejar como un bonsai por miedo a las consecuencias del crecimiento de sus raíces.
Merecería la pena una segunda parte, de veras. ¿Para cuándo? ;-)
Besos. Fecha: 24/09/2007 19:12.
Autor: nazaret
Que tristeza no ser tan valiente como para pronunciar un "hola, buenos dias"pero los humanos somos tan complicados.....mil besos Triniá. Fecha: 24/09/2007 21:18.
Autor: uma
Una historia atrapante, sin duda alguna, sabes como transmitir sensaciones diversas y eso te hace especial. Un abrazo Trini. Fecha: 25/09/2007 01:31.
Autor: Trini
ESTHER: Pues sí, pero con ellas hemos de lidiar...Besos
MARÍA: No lo sé, creo que al oír su voz, sufrió un nuevo ataque de timidez... Besos
CALLE QUIMERA: Lo que sucede es que, cada uno es “feliz” a su manera y, todas son aceptables. Hay tantas formas de ser, como personas hay... No sé si habrá una segunda parte, quizá más adelante. Besos
Fecha: 25/09/2007 08:56.
Autor: Trini
NAZARET: Sí, tela marinera de complicados. Besitos
UMA: Gracias por el elogio Uma, muchas gracias. Besos
CALMA: Para eso estás l@a amig@s,para “estar”... Besos de buenos días.
Fecha: 25/09/2007 09:00.
Autor: RomáN
Qué hermoso Trini! Lo leí de principio a fin sin poder despegar la vista!! Trini, todo lo que plasmas es bello! (no sólo tus poemas, sino también estos relatos tan bien contados!!!!!!!!!!!!!) Y, haciendo mención aparte de la formidable manera en que está escrito, también me fascinó este texto por la historia misma, por la sensación de haber vivido tal vez un día algo parecido y por llenarme de imagenes bellas en la mente! Muchos cariños!!! Fecha: 26/09/2007 09:42.
Autor: El Doc
Qué linda historia, pero qué triste. Y sí, más de una vez se nos ha pasado el bus, el momento, la oportunidad... y de pasar en pasar, se nos puede terminar pasando la vida. Fecha: 27/09/2007 20:58.
Autor: Marian
Es una historia buenísima, me alegro de que la hayas recuperado.Escribes de la misma "sustancia"... poesía o prosa.Un regalo, disfrutarlas.
Fecha: 28/09/2007 08:10.
Autor: elbucaro
Me ha encantado este relato tuyo, esa atmósfera de "querer y no poder" y que hace que pasen de largo tantas oportunidades. Un besote. Fecha: 30/09/2007 17:30.

|