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 Ciertos días, en sus salidas por el barrio, se siente desapercibida para el mundo que la rodea. Parece que fuese difuminada en el paisaje. Un ente invisible a todos los transeúntes con que se cruza en el camino. Sabe que está ahí porque oye el repiqueteo de sus zapatos de tacón torturando la acera. Escucha su respiración agitada y, de fondo, el latido porfiado del corazón. Sabe que está ahí porque, además de los olores característicos de la localidad, también huele la fragancia, natural y artificial, que su piel por el esfuerzo exhala. Sabe que está ahí porque su sombra, jugando con el sol, la precede. En ocasiones, para cerciorarse, hasta acaricia con sus dedos las paredes encaladas de las viviendas junto a las que transcurre su caminata. Pero con todo eso, aún se siente incorpórea para los habitantes de la ciudad. En cambio, otros días, hoy ha sido uno de ellos, presiente que todos a su paso la divisan: el albañil que, al oír los femeninos pasos, no duda en dejar endurecer la argamasa y asoma la nariz por entre los huecos de la construcción para curiosear y, de paso, lanzar algún requiebro; afortunadamente, en este caso, nada soez y que viene bien a estas altitudes de la edad, para dorar el ego; el repartidor de flores, en los brazos acunando varias varas de nardos, que se hace a un lado para dejar libre el camino; el peluquero que, mientras corta el cabello a un anciano, de vez en cuando, mira a través del escaparate, quizás ansiando que llegue una clientela más pudiente; una vieja amiga que compra un cupón de la once y con ademanes, más que con palabras, le da los buenos días; el señor de espalda encorvada y pelo blanco, que cada mañana acostumbra a leer el periódico a la vez que desayuna en la terraza de la popular cafetería; la simpática farmacéutica, siempre con la sonrisa al aire e incluso el marido, tan serio que parece y se le escapan los ojos tras cualquier falda. Todos reparan en ella y alguno hasta le dedica un jovial saludo que, reconocida, repone. Y en ésas se pregunta a qué es debido tanta atención en esta jornada, calcada a otras y, tras elucubrar un rato, deduce que la razón la tiene el ruido infernal que su nuevo carrito de la compra produce al trotar sobre las cuadriculas de la acera. © Trini Reina
18/10/2007 21:17. Creado por Trini Reina #.
Autor: decenizas
Originalidad y genialidad del final sorprendente aparte, la diferencia...seguro...está en la propia actitud al poner el primer pie fuera de casa...sin duda. ¡Guapa!
besos. Fecha: 18/10/2007 23:59.
Autor: calma
Yo creo que eso lo llevas tu misma al enfrentar el día. Días que haces sonar tacones, carritos y hasta las piedras, otros que eres fantasma que deambula por el asfalto... Siempre haciéndome pensar... eres única peque... Pues yo te dejo tres mil besos, a ver si te crees que a besos me vas a ganar ¡hombre¡ TQ Fecha: 19/10/2007 00:55.
Autor: Esther Hhhh
Pues yo no creo que sea el carrito, ni los tacones con tapa nueva, ni siquiera ese llamativo nuevo abrigo última moda y en ese vivo color verde manzana... No, no es nada de todo eso. Es su sonrisa, la de ella, que hoy sólo acicaló con un poquito de brillo, y que luce expléndida, alumbrando las calles más que el mismísimo rey astro y deja un rastro de felicidad, allá por donde ella pasa, y el resto, al verla y ver ese camino que les incita a seguirla, lo transitan con los ojos, por no poder hacerlo con sus pies, para alcanzarla y dejarle el beso que desean en esa deliciosa sonrisa...
Besitos Fecha: 19/10/2007 01:07.
Autor: Azul
Lo más suave y sencillo...como una mirada fuera ...para hacer renacer un día cotidiano en tu letras.
Bikos Trini. Fecha: 19/10/2007 07:29.
Autor: DGP
El final sorprendente contrasta con la usual belleza de tus letras. Muy bonito.
Un beso. Fecha: 19/10/2007 12:23.
Autor: Acuarela
Mi carrito de la compra tambien hace bastante ruido y no produce el mismo efecto que a nuestra protagonista, no creo que sea el carrito el que haya hecho de ese día un día especial para ella.
Simpático pequeño relato.
Un abrazo Trini.
Neus
Fecha: 19/10/2007 12:41.
Autor: Ligia
Trini, yo opino lo mismo que Acuarela. No creo que sea el carrito. Es que a veces despedimos un halo de atractivo que no se nos puede aguantar, ja, ja. A mí ya no me miran ni aunque me ponga el carrito a cuestas. Besitos Fecha: 19/10/2007 12:59.
Autor: malena
Pues yo creo que no era sólo el carrito. Pienso que aquel día tomó conciencia de quién era y salió con paso firme.Un beso muy grande. Fecha: 19/10/2007 13:19.
Autor: osset
Yo creo que ese dia se levanto sitiendose guapa, y quizas fue ella la que presto mas atencion a lo que la rodeaba. Fecha: 19/10/2007 14:52.
Autor: Francisco Pinzón Bedoya
Tla vez a todos nos pasa... tenemos en algunos momentos nuestr carrito rechinante llenode afectos que algunos ojos... ven. No todo es soledad... Gracias por compartir y abrir tu alma para nosotros
Saludos desde Medellín Fecha: 19/10/2007 17:35.
Autor: malena
Trini, corazón, no te dije nada esta mañana referente a nuestro día. Que lo celebres por todo lo alto que motivos tenemos. Yo esta noche me voy a cenar con mi marido para celebrarlo. Un beso muy, muy, grande. Fecha: 19/10/2007 18:44.
Autor: ojodefuego
Jajajaja. Ha estado genial. Me ha encantado. Seguro que no era el carrito el que hacía que todos voltearán la mirada. ¡Guapa, más que guapa! Muchos besos Fecha: 19/10/2007 21:00.
Autor: Doncel
Pienso que lo del carrito,fue un pretesto. Seguramente ese día, esta mujer se sintió segura de sí misma y se lanzó a la calle, sintiendose más guapa que nunca y como es lógico, cuando tu estás bien los demás te ven bien. Un relato propio de un alma poeta como la tuya, Trini, Un beso Fecha: 19/10/2007 22:30.
Autor: Darilea
No fue el carrito Trini, fueron sus ojos jeje, que desprenden luz, por eso yo la llamo ojos de cielo, aunque sé que ella dirá ( no, niña no que son verdes) Besitos Trini. Fecha: 20/10/2007 00:21.
Autor: Trini
DE CENIZAS: Es la inclinación de nuestro espíritu lo que nos hace ver las cosas, unos días grises y otros de colores. Un abrazo
BOHEMIA: Gracias amiga, Tú sí que escribes genial. Besos
DIANA: Con esa intención fue escrito, con la de hacer sonreír. Besos y gracias
Fecha: 20/10/2007 08:46.
Autor: Trini
CALMA: Pues nada, yo cuatro mil, será por besos. Sí, estoy de acuerdo contigo, depende del nuestro estado de ánimos, hay días opacos y días brillantes. Besos wapa.
ESTHER: Es que una sonrisa sincera y bien puesta, es como una lucecita de Navidad. Pues sería eso que dices, aunque te juro que, cuando la vi pasar, el carrito hacía un ruido de mil demonios. Besos
AZUL: Es que las cosas sencillas son las que más brillan o, al menos, las que más se les ve el brillo, ya que no deslumbran. Besos y gracias
Fecha: 20/10/2007 08:53.
Autor: Trini
DGP: Es que esta vez no intenté escribir nada poético, sino más bien irónico, lo que sucede es que la vena poética se me desata... Un abrazo
ACUARELA: Seguramente, el ruido, a manera de música, vibraba dentro de ella en este día. A veces pasa sin que conozcamos el motivo. Besos
LIGIA: No creo eso, seguro que también tienes tus días con halo. Estoy completamente segura. Besitos
Fecha: 20/10/2007 08:58.
Autor: Trini
MALENA: Eso, saldría pisando fuerte y era su seguridad la que tronaba, en vez de las ruedas del dichoso carrito. Besos muchos.
OSSET: Quizás la que miraba era ella y no los demás. A veces vamos por la calle tan metidos en nosotros mismos que tropezaríamos con un elefante sin percatarnos. Y otros, el vuelo de una mosca te atrae. ¡Raros que somos! Un abrazo
FRANCISCO PINZÓN: Gracias a ti, por tu visita, tu lectura y comentario. Un abrazo
Fecha: 20/10/2007 09:04.
Autor: Trini
MALENA: Lo celebré con unos amigos, mi marido, anoche estaba cuidando a su madre. Asistí a una conferencia sobre “la Catedral de Sevilla y el esoterismo” y luego a cenar con mi hija, hermana y varios amigos. Es que estas cosas hay que celebrarlas. Besos a montones OJODEFUEGO: Te juro que yo no sé nada, a mi me dijeron lo del carrito y yo lo creí y así lo escribí:):):) Besos. ¡Guapa tú! DONCEL: Eso es cierto, cuando uno se siente bien, todo el mundo, por fuerza, ha de verle bien, ecepto los pesimistas crónicos, claro que, esos no ven bien nada:):):) Un abrazo DARILEA: No me fijé en el color de sus ojos, es que fui a mirarlos y zas, me cegaron. Besitos cabezota, que son verdesssss. Jajajajajja Besos .
Fecha: 20/10/2007 09:14.
Autor: Batsi
Se me antojó como prologo de una novela. Sería un buen comienzo... Fecha: 20/10/2007 11:51.
Autor: alma
Lo que importa es que estemos presentes y nos demos cuenta de la vida, con independencia de lo que se mueva a nuestro alrededor. Somos nuestro propio centro Besos Fecha: 20/10/2007 20:53.
Autor: calle quimera
Pero bueno, qué final... Sorprendente al máximo. Preciosa narración con broche de oro.
Besos. ¿sabes? Creo que la chica pisaba fuerte en esta ocasión.. Fecha: 21/10/2007 03:25.
Autor: Trini
BASI: Ojalá, alguna vez, pueda escribir, no una novela, pero al menos un cuento:):) Besos
ALMA: Así lo creo también.Besos
PACO: Gracias Paco, un abrazo
CALLE QUIMERA: Gracias. Sí, creo que algo de eso pasaba, al parecer piaba fuerte ese día:):) Besos
Fecha: 21/10/2007 10:34.

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