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Caminaba masticando apuros cotidianos: las manos en los bolsillos y el semblante ausente, de repente, un beso de sombra le hizo levantar la mirada del suelo. A lo lejos la vio venir, subía la calle que él bajaba y el vuelco alegre de su corazón, propició que los pies trastabillaran. Rogó para que el sonido que rebotaba en su pecho, no se oyese en las afueras. A sus años parecía ridículo ese aceleramiento del corazón, por lo común tan sosegado. Achacó a la sorpresa esa revolución del cuerpo, cuando vio aproximarse a la mujer, que sin saber por qué, lo exaltaba. Al cruzarse sus caminos, la mirada de los dos se enredó por unas milésimas de segundos y él juraría que el rubor, a ella le tiñó la cara. Al unísono, las voces: risueña la de ella, sobria la de él, modularon un enlazado ¡buenos días! Que sonó a sinfonía inédita. Y la sonrisa de ambos, al reconocerse, iluminó un tono más la mañana, ya de por si esplendente. Ella, al darle la espalda, siguió luciendo esa gesto extraño que la ilusión traza en la cara, del que por regla general, de decepciones anda plagado. Y ese día, por el mero hecho de ver a ese hombre, que intuía alterado en cada ocasión que con él tropezaba, su encajonada vida se dilató algunos milímetros. No le sentaría mal a su espíritu gozar de un poco más de holgura. Él siguió sin más el rumbo hacía sus obligaciones, y como esas otras jornadas en que el azar los hacía coincidir en aquella callejuela, la vida, por unas horas, al rememorar el encuentro, le parecía más hermosa, y menos duro era sobrellevar la soledad que tanto se afanaba por disimular. Mientras su corazón acompasaba el ritmo, cavilaba en los sueños inconfesables donde aquella singular mujer era la protagonista. Quizá todo era una entelequia creada por su mente y se engañaba solo al suponer que la agitación que sentía, era correspondida por ella. Tal vez se agarraba a la penúltima gota de fantasía, al último seísmo de la sangre en las venas que, la naturaleza, ya a estas alturas de la edad le deparaba, como un condenado se agarra a la esperanza de ser redimido. Y así continuó alejándose de aquella calle, mientras en su cabeza mil pensamientos bullían. Y sobre ellos destacaba el anhelo de volver a cruzarse, mañana de nuevo, con aquella señora que provocaba tan dichoso cataclismo en su apulgarada existencia.  © Trini Reina
02/06/2008 08:59. Creado por Trini Reina #.
Autor: almena
De qué hermosa forma lo describes. Porque... sí, es un trozo de realidad, lo es... :)
Besos! Fecha: 02/06/2008 09:39.
Autor: Malena
Esa esperanza y otras parecidas son las que alegran nuestra alma y nos hace pensar que la vida mrece la pena vivirse.
Creo que sabes que soy la ocupa oficial de Calle Quimera, pero te pido que me nombres tu primera admiradora porque me tienes encandilada con tus escritos. :)
Montones de besos, Trini. Fecha: 02/06/2008 14:46.
Autor: Henry J
Al final, e independiente del final…
Que nos alegren el día no puede estar tan mal.
No?
Besos Trini.
Fecha: 02/06/2008 16:48.
Autor: Rafa
Pues me alegró. Ya creia yo que iba a acabar en tristeza y amargura, pero no, asi que me alegro. Cuanta ilusión,cuanta. Un abrazote Fecha: 02/06/2008 17:44.
Autor: Ligia
Qué precioso encuentro!! Así daría gusto pasar todos los días por la misma calle, tanto para uno como para la otra. Besos Fecha: 02/06/2008 17:57.
Autor: Esther Hhhh
Sigue ocurriendo que, cuando te leo, de repente pareces girar tus ojos hacia alguna cosa de mi vida.. Y aunque no parezca, algo tiene que ver... Alguien ha estado provocando encuentros "fortuitos" durante un tiempo y ahora, que lo sabemos, hemos disfrutado, riéndonos, de ellos...
Quizá un día la señora que produce cataclismos (me ha encantado esta frase) se cruce con el caballero que la mira con expectativas y se produzca el chispazo que le falta a tanta magia, jeje... ¿Música? Pues sí, me estaba pasando una canción diveritda por la cabeza, jejeje, seguro que la recuerdas, de la banda sonora de "Dos hombres y un destino", B.J. Thomas, "Raindrops keep falling on my head"... ¿Acaso irá alguna vez esta señora con una bicicleta? jejeje...
Besitos Fecha: 02/06/2008 18:23.
Autor: Darilea
Así es, una simple mirada una simple sonrisa y un abanico de sensaciones regalando ilusión. Un besito Trini. Pd: Pero que bien escribes joia Muackk Fecha: 02/06/2008 23:08.
Autor: calle quimera
Qué poquito hace falta para encender la chispa de la ilusión en una vida, qué vacíos tan grandes cuando con tan poco se llenan...
Un beso. Precioso post.. Eres increíble. Fecha: 03/06/2008 02:00.
Autor: cosmofonio
Pues yo veo versos en esa prosa...
Me ha encantado eso de "su apulgarada existencia". Me has hecho ir al diccionario XDD
Fecha: 03/06/2008 16:03.
Autor: Cefe (Mos)
Bravo Trini. Has hecho de un simple encuentro toda una historia soterrada de amor. Un último cartucho de sentimientos, de bullir del corazón, de rejuvenecer de nuevo de su protagonista. Y volverá a recorrer la misma calle para sentir de nuevo ese encuentro fugaz que le da vida. Me ha gustado. Un abrazo de Mos desde la ESFERA. Fecha: 03/06/2008 20:55.
Autor: Mariose
"Masticando apuros cotidianos"... es empezar a leerte y ya me dejassssssssssss.... ayssss!
Podría ser cualquier día, dos miradas encontradas y luego el olvido, pero al plasmarlo lo has hecho arte, como tú bien sabes hacerlo.
Un abrazo. Bueeeeeno... venga otro, que me supo a poco. Muaaaa! Fecha: 03/06/2008 21:10.
Autor: manuel rubiales
Saludos poetísima, como siempre es un placer pasear por estos "callejones" de tu alma, y hablando de callejas, vericuetos transitables y corralones... ¿De dónde es la fotografía...? Es preciosa, me recuerda..., no sé, tal vez sean ilusiones mías... Fecha: 03/06/2008 23:18.
Autor: ojodefuego
Jajaja. Me gustó lo de la pulga. Recuerdo hace años que me gustaba un chico que estudiaba solfeo conmigo. Ahora coincidimos de vez en cuando y sigo poniéndome igual de nerviosa, aunque creo que él no se entera. Muuuuy bonito como lo has descrito. Besos Fecha: 04/06/2008 00:34.
Autor: Eusebio
Mi querida Trini, creo que todos en algún momento de nuestras vida hemos alcazado esa sensación de realidad plena al cruzarnos a diario con alguién y a quien hemos hechos protagonistas de sueños inconfesables. Sueños o relidades a medias comos los que tus describes aqui tan maravillosamente, me vuelves a dejar henamorado de tus escritos y me haces sentir aún más admirador tuyo. Bsos. Fecha: 04/06/2008 09:15.
Autor: Eusebio
Mi querida Trini, creo que todos en algún momento de nuestras vida hemos alcazado esa sensación de realidad plena al cruzarnos a diario con alguién, a quien hemos hechos protagonistas de sueños inconfesables. Sueños o realidades a medias comos los que tu describes aqui tan maravillosamente, me vuelves a dejar enamorado de tus escritos y me haces sentir aún más admirador tuyo. Bsos. Fecha: 04/06/2008 09:19.
Autor: Julio
Pues no era mal comienzo del dia ese encuentro pues ponía un poquito o mucho de ilusión en sus vidas.
Un abrazo Fecha: 04/06/2008 23:20.
Autor: ktheryn
Esas pequeñas ilusiones q a veces aparecen en nuestras vidas, tan efimeras, irreales, o reales, son las q nos sacan de la rutina y nos sacuden para decirnos Estas Vivo!!!!... muy lindo tu relato.. como todo lo tuyo Fecha: 05/06/2008 00:46.
Autor: Tesa
Qué sería de los románticos sin esos pequeños instantes de vida, sin esa intensidad que nos regala algún encuentro inesperado, un cruce de miradas, una entelequia, una fantasía, que sería si yo no te hubiera conocido y me perdiera esta prosa poética tan cautivadora.
Un abazo, Trini Fecha: 05/06/2008 20:57.
Autor: LeeTamargo
...Deseos de encontrar o encuentros reales, ilusiones que nos ayudan en cualquier caso. Buenas callejas las del Barrio Santa Cruz para intentarlo... TE SALUDO: LeeTamargo.-
Fecha: 06/06/2008 19:27.
Autor: glauca
Cuando es el alma quien ama, ten por seguro que aún en medio de los silencios y las sombras de las callejuelas ésta se halla correspondida. Es un deleite leer y releer tus preciosos escritos. Un abrazo. Fecha: 15/06/2008 01:21.

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