|
Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2008.
02/08/2008 08:22. Creado por Trini Reina #. Hay 20 comentarios.
FOTOGRAFÍA Y TEXTO DE JUAN CAROLa tarde cae sobre las calles de Tomares... Aunque el sol se resiste, pero debe cumplir su eterno recorrido de millones de años. Unas palmeras, le dicen adiós, esperando que la mañana siguiente ilumine las caras de sus troncos que, ahora, están a la sombra... Las palmeras le dan a Tomares cierto aire de oasis, y la verdad es que es un oasis de paz relativa en el que aún se conservan rincones como este, dentro del bullicio de un pueblo despierto y ruidoso durante el día. ¿Cuántos años tienen esas palmeras? ¿Qué conocen de Tomares? Sus ramas habrán servido, durante muchos años, para montar el Nacimiento de la Parroquia... Hoy, en este momento, en el que me he parado a hacerle la fotografía les he preguntado... Pero no me contestado, quizás no quieran herir el silencio sagrado de ese momento, en ese rincón de ensueño de nuestro pueblo... Juan
 Etiquetas: Memorias, Raíces, Juan, Palmeras, Contraluz 04/08/2008 07:39. Creado por Trini Reina #. Hay 3 comentarios.
Al sol, tendidas las redes. Alfombra de hilo reposando en la arena. Y una barca, que la mano amiga del pescador espera.El mar, hoy en calma, con ella coquetea. Ven conmigo, le susurra. Mis aguas te aguardan bullendo promesas. Un tesoro de peces te daré. Y, si quieres, para tu exorno, un abalorio de perlas. Y te meceré en mis brazos de espumas y nieblas. Quiero ser tu amante, barquita de pesca. Desde tu proa a tu popa te amaré; de mi pasión serás la dueña. Deja que te acoja en mis aguas, barquita sureña. Que hoy para ti luzco sereno, olvidada quedó mi fiereza. No esperes al pescador. ¡Ven conmigo! Que me muero de impaciencia. Yo colmaré tus redes de peces y sirenas. Y, cuando en la madrugada, aparezca la luna a acicalar en mi espejo su tez de luz morena, yo te devolveré, alborozada y plena; a la segura quietud de tu puerto en tierra.
 ®Trini Reina Etiquetas: Reeditados, Trini_Reina, barca, red, abalorio, exorno 04/08/2008 07:40. Creado por Trini Reina #. Hay 25 comentarios.
En la hora amarilla de la siesta, cuando el sol muerde las ventanas hasta hacer crujir los cristales, en ese falso silencio del día, en que el cansancio se confabula con el sueño y la mente con la vigilia, me seduce la blancura del papel y me invita a posar en él la huella de mis versos.Dentro del alma surgen voces extrañas, alegres o sombrías, ecos lejanos del subconsciente, remembranzas de lo vivido y semi olvidado, fantasías de otros tiempos que acaso ni existieron, pensamientos delirantes en pos de la cordura, voces enrejadas que buscan la libertad. La canícula lo envuelve todo, la tinta parece que arde, pero no más que el ansia de tramar un poema coherente. Se me resisten las ideas y el sopor va tomando cuerpo en mi cuerpo hasta apoderarse de él. Entonces las palabras que asomaban a la memoria se hacen humo, pierden audacia, se retraen y huyen de nuevo hacia ese pantano donde seguirán nadando, quién sabe si eternamente, a esperar otro momento inspirado, para retornar de ese naufragio definitivo. Al despertar me invade la sensación de que he destruido algo insustituible, de que expiraron mil versos que jamás lograré recuperar por mucho que hostigue a la mente a que les devuelva la vida. El calor sigue quemando las paredes en la hora amarilla de la siesta y los cristales arden, pero mis dedos están fríos y el papel es un páramo nevado. Se me han muerto los versos y no auguro la manera de resucitarlos.
© Trini Reina
Etiquetas: Prosa, Trini_Reina, siesta, calor, versos 07/08/2008 07:26. Creado por Trini Reina #. Hay 26 comentarios.
10/08/2008 08:49. Creado por Trini Reina #. Hay 12 comentarios.
Fotografía y texto de Juan CaroPie de foto: Hacienda de Sta. Eufemia, en el año 1898. Año en que la familia Ybarra la compró. En la foto se obervan las huellas de carruajes, ninguna de automóviles, en aquella época era difícil que las hubiera. Notas sobre la historia de la bella hacienda tomareña de Santa Eufemia. Ya de mayor, estudiando la historia de Tomares, y buscando notas de Sta. Eufemia, tuve el placer de hacerme amigo de D. Eduardo Ybarra Hidalgo, uno de los hijos de D. Eduardo Ybarra, aquel hombre educado y buena persona que nuestros padres conocieron tanto. Eduardo Ybarra, aún vivo, aunque con la memoria ya muy perdida, fue invitado por mí a visitar la escuela, a cuya inauguración en el año 1944 asistió, siendo un niño y de cuyo acto se conservan muchas fotos. Acudió un día de septiembre de, no recuerdo que año, a conocerme y a ver la escuela que él recordaba de niño. Después de haber visitado las aulas de la planta baja del colegio, las únicas que había cuando se inauguró, nos sentamos a charlar sobre el Tomares que ambos conocimos de niño. Al final, la conversación desembocó en la hacienda de su propiedad. Me contó cosas muy interesantes sobre la misma... Un día del año 1898, el 25 de junio, se publicó en El Imparcial Sevillano, diario de la época, un anuncio de una hacienda en Tomares que salía a la venta en pública subasta. El acto tendría lugar en una notaría sevillana, donde se tenían los títulos y pliegos de condiciones. El abuelo de D. Eduardo Ybarra, Tomás Ybarra González, casado con Dª Emilia Osborne y Guezala, decidíó comprar la finca, construída en el siglo XVII, por un valor de 80.000 ptas. Sta. Eufemia, era un hermoso caserío, con un gran olivar, huerta y jardín, con innumerables vistas sobre la ciudad de Sevilla. Sea este un pequeño homenaje a aquella hacienda tan magnífica que conseva la belleza con que la construyeron. Con mi amor a Tomares y la nostalgia por aquel que se nos fue. Juan Caro
 Etiquetas: Raíces:Memorias, Juan, Tomares, Santa_Eufemia 11/08/2008 08:38. Creado por Trini Reina #. Hay 5 comentarios.
11/08/2008 08:42. Creado por Trini Reina #. Hay 21 comentarios.
Autora de la pintura:Berthe MorisotTu nombre… Cuantas veces sueño tu nombre y éste se me desangra en la boca. Letra a letra va cayendo; gota a gota. En cada suspiro viaja escondido. En cada risa o sollozo me brota. Todos los tiempos de mi vida. A intempestivas horas. Tu nombre viene conmigo, silenciado va en mi sombra y cuando a solas lo pronuncio, mi piel se enciende toda. Tu nombre me apremia a levantarme, cuando en el alma, el peso es una losa. Y me empuja a caminar, si el aliento me abandona. Y es que tu nombre me persigue, a mi lado gravita y ronda. Es la palabra que consuela la amargura de mis horas… Mientras aguardo tu arribada, con el corazón que se desboca. Como un estribillo mi voz te llama. Te llamo, y el eco no te roza, y en soledad me bebo el desaire; en soledad con tu nombre a solas. Tu nombre, que sigiloso, anida en mi derrota. Y vedado está, a la música de mi boca.  ®Trini Reina 2 de Noviembre de 2005 Del Poemario “Azules rotos”
Etiquetas: Reeditados, Trini_Reina, nombre, derrota, desaire 13/08/2008 15:09. Creado por Trini Reina #. Hay 26 comentarios.
Titila la oronda luna entre los limoneros; se condensa el aire de azahares y deseos.Sube la noche clara las escaleras del cielo. Y al oeste de mi boca sonríe un lucero. El río baja cantando. Sus aguas, raso espejo, óleos de velas blancas, exhortan los sueños. Madrugada de horas anchas, afinidad de dos cuerpos. Se conjugan las sombras, los corazones prenden fuego. Enmudecen los grillos, el alba siembra rosas en el cielo; tú y yo de amor henchidos, yo y tú de pasiones, plenos.
 ©Trini Reina Etiquetas: Coplillas, Trini_Reina, luna, titila, raso 16/08/2008 09:37. Creado por Trini Reina #. Hay 21 comentarios.
Los jazmines, exhortados por el sol de la mañana, exhalan su fragancia, que se mezcla con el olor de la tierra sedienta que alguien acaba de regar.Al trote marcha un perro de raza indefinida. Va sin resuello, la lengua fuera, jadeante. Al cruce surge una chica que acude a trabajar. En sus andares se adivina la escasa alegría que promete la obligada cita. A lo lejos dos señoras suben, a paso cansino, las escalinatas de la iglesia. Los obreros se afanan por terminar las labores en la solana y así, a mediodía, conquistar la sombra. Algunos árboles cercanos, barruntando el otoño, ya exhiben un amarillo temprano en sus ramas y, a los pies, muestran una alfombra incipiente de hojas muertas. El pecho descubierto, aceitado, y más bronceado que San Lorenzo, un señor, recién traspasada la cuarentena, corre. En las manos porta dos pesas deportivas. No puede más, aminora la carrera, suda y boquea, intenta reanudarla, es imposible, a duras penas acepta su derrota y busca el camino más corto hacia su casa. Las nueve de la mañana. Las campanas repican a misa matutina. En el parque contiguo los jardineros se esmeran con el césped y al aire, hoy de Poniente, lo hiere el penetrante aroma de la hierba segada. Recién amanecido el día y ya se ciñe su tórrida vestidura de agosto.
 ©Trini Reina
Etiquetas: Agosto, calor, jazmines, Trini_Reina 19/08/2008 07:44. Creado por Trini Reina #. Hay 23 comentarios.
22/08/2008 07:29. Creado por Trini Reina #. Hay 15 comentarios.
Fotografía y texto de Juan Caro El Camino viejo, año 1967Camino Viejo. Un nombre evocador del pasado. Aunque vuelve a existir, ya no es el que conocí de niño… No son la misma gente, ni las mismas casas, ni el mismo ambiente. El que yo conocí se podía semejar a un gran patio de vecinos, donde todos nos conocíamos a todos. El progreso, necesario, ha hecho desaparecer el escenario mágico de mis juegos de niño. Una calle, larga, ondulada, como una gran serpiente que busca el río… Orillada de olivos, que ahora son cemento. Su piso, de trozos de granito sin desbastar, tenía sus sonidos característicos. El paso de las llantas de hierro de la carreta de Melón, el arrastrar del arado del Serrano… En verano, con el peso del calor prohibiendo salir a la calle, esos ruidos servían de nana… Por las tardes, cuando nos llegaba la “mareíta” procedente del, entonces lejano Atlántico, hacía que la calle fuese una gran sala de estar de los mayores y una habitación de juegos para los pequeños… Bendito fuiste, Camino Viejo, aquel que yo viví… Aquel que te llevaba al río para cruzar la barca, cantada por el Pali, donde cruzaban las mocitas de Tomares para ir de compra a la calle Castilla, allá en Triana. Juan Caro
 Etiquetas: Raíces, memorias, Juan, Tomares 24/08/2008 08:25. Creado por Trini Reina #. Hay 4 comentarios.
 "El pensador" de Auguste Rodin Los pensamientos vagan, excitando la añoranza por los gastados años o ensanchando aún más la gratitud por lo vivido. Silentes, golpean las sienes, desbordados. Enmarañados unos con otros nos llevan al pasado o atraen al presente y, a menudo, se interrogan, machaconamente, sobre el devenir. Alguien requiere nuestra atención y nos sentimos liberados del caos de la mente. Entonces los pensamientos se retraen y, como fieras heridas, buscan su cubil, no sin antes, haciéndonos un guiño con ironía, certificarnos su retorno.
 ©Trini Reina Etiquetas: Vida, Trini_Reina, Pensamientos, delirios 24/08/2008 08:27. Creado por Trini Reina #. Hay 19 comentarios.
Hay luceros que brillan de continuo. Mas su luz apuran sin que nadie jamás repare en ellos. Por contra, otros brillan un día, posiblemente por error, y son venerados perpetuamente.
 ©Trini ReinaEtiquetas: Máxima, luceros, perpetuidad 26/08/2008 07:54. Creado por Trini Reina #. Hay 16 comentarios.
Entre tus manos confinaste las mías; nunca hubo prisión más dulce. Todo el peso de tu deseo en aquella caricia, todo el ancho del amor en la yema de mis dedos.Luego, aún las manos fundidas, apartamos de ellas la mirada, y se encontraron nuestros ojos. Espejos que jamás necesitaron la pericia de la palabra. Todo el peso del deseo en ese tu contemplarme, todo el ancho del amor en mis pupilas. El mundo detenido. Interrumpieron los pájaros el vuelo. Cesó el viento de bambolear ramas. Hasta el mar enmudeció las caracolas y decretó silencio a sus olas. Todo el peso de tu deseo a mis sentidos suspira. Todo el ancho del amor, en mi corazón danza. Tú y yo, suspendidos en ese instante recogido, donde concordaron nuestras almas.
 ©Trini Reina
Etiquetas: Poema, Trini_Reina, instantes, principios |