I
Plácida se apaga la tarde
de un domingo salpicado
de nubes su costado,
de silencio su talante.
II
Un cansancio penetrante
al alma vuelve naufragio,
y su perfil, adversario,
del débil desfilar del aire.
III
El invierno adiamantado,
lentamente perece
y suspensos entre los arcos
los naranjos reverdecen.©Trini Reina
marzo de 2010

08/03/2010 08:04. Creado por
Trini Reina #.
Autor: No Comments
Y después de estos versos, poco tengo que decir, cualquier cosa estropearía la magia de tus letras.
Un saludo indio
Fecha: 08/03/2010 09:01.
Autor: Luisa Fernández
Los atardeceres son hermosos, pero el de los domingos tiene un halo de tristeza. Muere la semana, el día de asueto, el compás, y todo vuelve a moverse con esa inquietud de los días de diario.
Buen poema, Trini.
Un beso.
Fecha: 08/03/2010 16:41.
Autor: carmen
Me lo tomo como un hermoso preludio de esta primavera por venir, que tanto esperamos este año.
Fecha: 08/03/2010 22:43.
Autor: Una mirada...
Melancolía de imagen con neblina y, también, lánguido domingo...
(No tengo oportunidad de ver florecer naranjos, sólo almendros retando a la helada).
Abrazos, reina.
Fecha: 09/03/2010 15:54.