
Lo buscó por las cuatro esquinas de la alcoba,
entre las lágrimas cristalinas de la araña, los pliegues de la colcha y en las
plumas de la almohada. Lo llamó en un susurro y, percibiendo que la suavidad no
lo atraía, a gritos lo reclamó el cuerpo desmadejado. Mas el sueño, rebelde, se
negó a comparecer. Ya de madrugada, colmada de desesperación, abrió los ojos de
par en par y se dejó poseer por los garfios del insomnio.
©Trini Reina (Octubre 2005)
09/10/2011 09:26. Creado por
Trini Reina #.
Autor: mos
Muy buen micro, Trini. Te mantiene con la intriga hasta casi el final. Un final tan sorpresivo que te imaginas que se habla de otra cosa.
Un abrazo desde mi orilla.
Fecha: 09/10/2011 16:13.
Autor: No Comments
Muy bien, quizá cambiaría el título, adelanta el final.
Un saludo indio
Fecha: 10/10/2011 08:07.
Autor: Jucar
Hay que cerrar los ojos, dejar la mente en blanco y asesinar al insomnio, para que el dulce letargo de los sueños nos meza entre sus brazos.
Un beso
Fecha: 10/10/2011 08:50.
Autor: Una mirada...
Qué descriptivo volteo de la vigilia obligada...
Besos.
Fecha: 12/10/2011 21:39.