
Con el alma
al relente
y el corazón conciliando
las jerarquías del recelo.
Así vaga,
ondulante
cual balandro alucinado,
en el porfiado mar
de los amores nuevos.
Ella,
silueta de agua,
sexo de espuma.
Pleamar que anhela
inaugurar orillas.
Ella,
rebelión hilvanada,
a un beso de desatarse.
©Trini Reina
4 de mayo 2009